Clara Luz Roldán construyó su carrera pública alrededor de la política, llevada de la mano de Dilian Francisca Toro y luego se encontró el deporte, como filon politico. Fue secretaria de Bienestar con el alcalde Cobo, concejala de Cali con el alcalde Ospina, secretaria de Deporte del alcalde Guerrero, gerente de Indervalle de la gobernadora Dilian Francisca, directora de Coldeportes del presidente Santos y gobernadora del Valle, gracias a Dilian Francisca Toro, que logro políticamente hacerla elegir como gobernadora. Su paso por el sector deportivo municipal, departamental y nacional, dejó resultados visibles: infraestructura, apoyo a deportistas, entrenadores y programas de formación, pero también mala imagen, en contratación y politiqueria. La creación y consolidación de Valle Oro Puro contribuyó a posicionar al departamento como potencia deportiva nacional, situación gestada en el departamento desde los I Juegos Nacionales en 1928, ratificada en los VII Juego nacionales de 1954 y reiterada en 1971, con los VI Juegos Panamericanos de 1971.
Su gestión también tuvo capacidad para llevar recursos nacionales al Valle. Durante su dirección de Coldeportes, entre 2016 y 2017, el departamento recibió inversiones por $111.000 millones; 25 contratos superiores a $1.000 millones representaron $67.000 millones. Muchos contratos fueron cuestionados publica y políticamente-
Hay, por tanto, un resultado difícil de desconocer: Roldán ayudó a convertir el deporte en una política pública con impacto territorial. Su experiencia administrativa y su conocimiento del sector facilitaron la relación entre deportistas, ligas, municipios y Gobierno Nacional, con una imagen buena en el deporte y mala en los sectores de opinión.
Su fortaleza política también fue evidente, al lado de Dilian Francisca Toro. Supo construir una amistad, para tener base electoral y administrativa que le permitió pasar del Concejo de Cali a cargos departamentales y nacionales y finalmente a la Gobernación.
El balance favorable está principalmente allí: gestión deportiva, continuidad de programas y capacidad para conseguir recursos. Ese es el componente más sólido de su legado público.
Lo malo: demasiada política alrededor de la contratación
La principal crítica a Roldán no está en haber invertido en deporte, sino en cómo se distribuyeron los recursos y qué relación existió entre contratación y estructura política.
La Silla Vacía revisó 25 contratos superiores a $1.000 millones durante su paso por Coldeportes. Encontró que 12 fueron adjudicados a Indervalle y que, sumando otros tres en los que aparecía su gerente, la entidad participaba en 15 de los 25 contratos. El medio también señaló que 21 de los 25 contratos estaban relacionados con aliados o personas cercanas políticamente a Dilian Francisca Toro.
La preocupación aumentó durante su Gobernación. Una revisión de 37 contratos superiores a $1.000 millones, por $172.000 millones, encontró que el 81 % fue entregado mediante contratación directa y que casi la mitad de las empresas habían sido megacontratistas de la administración anterior de Toro.
Esto no demuestra por sí mismo una ilegalidad. Pero sí plantea una pregunta política legítima: ¿hasta dónde la administración pública estuvo separada de la estructura electoral que llevó a Roldán al poder?
Su relación con Dilian Francisca Toro fue además determinante. La Silla Vacía describió a Roldán como su candidata y posteriormente como su heredera política.
Ese es el punto crítico: su trayectoria administrativa estuvo acompañada por una dependencia política muy visible, que no la niega, que le ha servido y le ha hecho daño.
Lo feo: cuando la gestión queda eclipsada por el poder
Lo más negativo de la imagen pública de Roldán aparece cuando los resultados de gestión quedan subordinados a las controversias sobre poder, contratación y responsabilidades institucionales.
Durante su Gobernación, las críticas sobre contratación no desaparecieron. La Silla Vacía señaló que cinco de nueve megacontratos relacionados con la emergencia del covid estaban siendo cuestionados por organismos de control.
El problema político de fondo es otro: Roldán terminó siendo identificada no solamente por sus resultados, sino por la estructura de poder político y el legado que representaba, hasta el punto de crear también una marca de region y nacional, para las monas, no buena, en medios, por más pauta que haya, con altos empresarios y gremios. Hasta el punto que estando como gobernadora, se reeligió Dilian Francisca Toro, logrando el rechazo de 459.000 votos. En esa fecha del 2023, Dilian gano con el 18.76% por los 701.000 votos, con 1.8 millones que representaron el 50% de abstención y los blancos representaron el 12.26%
El deporte, que fue su mayor activo político, también quedó asociado a esa estructura. La Silla Vacía ha documentado cómo Indervalle fue central en esa construcción política y cómo contratistas y organizaciones deportivas participaron alrededor de su candidatura, porque venia con el modelo de corrupción.
Por eso, lo feo de su trayectoria no es afirmar delitos que no estén probados. Es constatar que el debate sobre su legado quedó inevitablemente mezclado con las controversias sobre contratación, poder regional y sucesión política.
