El 10 de agosto, exactamente a las 7:34 de la mañana, un sismo de gran magnitud sacudió a Santiago de Cali, transformando trágicamente la rutina y la vida de miles de familias. En cuestión de instantes, infraestructuras fundamentales para la cotidianidad, como viviendas, escuelas, hospitales y comercios, sufrieron severas afectaciones. Más allá de la devastación física y material, el terremoto dejó una huella profunda de dolor e incertidumbre que la ciudadanía, de forma colectiva, continúa procesando.
Transcurrido un mes del evento telúrico, la Alcaldía Distrital de Santiago de Cali, bajo la dirección del alcalde Alejandro Eder, reafirma su compromiso de estabilizar el territorio, garantizar atención integral a las poblaciones afectadas y devolver la normalidad y la esperanza a las zonas más golpeadas por la tragedia.
La magnitud del sismo: cifras del impacto y despliegue de solidaridad
- Víctimas y sobrevivientes: 88 personas fueron rescatadas con vida entre las ruinas, 154 personas lamentablemente fallecieron y 1.517 resultaron heridas. Asimismo, se registró la pérdida de 46 animales de compañía.
- Afectación en infraestructura y servicios: Más de 12.000 edificaciones presentaron daños estructurales y 24 colapsaron por completo. Se reportaron afectaciones directas en 246 instituciones educativas oficiales, 218 Instituciones Prestadoras de Salud (IPS), 43 escenarios deportivos de alto rendimiento y 15 centros culturales.
Paralelamente, la respuesta humanitaria alcanzó hitos que demuestran la solidaridad local e internacional:
- Fuerza operativa y voluntariado: Más de 2.000 personas entre cuerpos de rescate, fuerza pública, personal administrativo y miles de voluntarios caleños se desplegaron en los puntos más críticos para socorrer heridos, suministrar alimentos y brindar acompañamiento.
- Ayuda humanitaria y alojamiento: Se gestionaron más de 700 toneladas de asistencia humanitaria provenientes de alianzas con empresas, ciudadanos, organismos de socorro y naciones aliadas como El Salvador, Perú, Estados Unidos y Panamá. Además, más de 500 personas fueron trasladadas a alojamientos temporales en hoteles de la ciudad.
“Este 10 de septiembre es un día para recordar a quienes perdimos, para abrazar a sus familias y para reconocer el dolor que todavía sentimos como ciudad… Cali somos todos, y así como estuvimos juntos en las horas más difíciles, tenemos que seguir unidos para sanar esta herida”, destacó el alcalde Alejandro Eder.
Acción inmediata: salvar vidas y estabilizar la ciudad
Desde los primeros minutos posteriores al sismo, se activó el Sistema Distrital de Gestión del Riesgo, la Sala de Crisis y el Puesto de Mando Unificado (PMU). En menos de dos horas, la Administración Distrital decretó los estados de calamidad pública y urgencia manifiesta para agilizar el despliegue de recursos.
En las primeras 48 horas se atendieron 36 puntos de alta complejidad, se habilitaron albergues oficiales y se transformó la Ciudadela Petronio en el centro logístico de acopio principal (suspendiendo temporalmente el festival de música). Se crearon 9 gerencias territoriales para puntos críticos de colapso, coordinando labores de búsqueda que contaron con más de 640 rescatistas nacionales e internacionales. La decisión técnica de extender la ventana de búsqueda e intervención hasta las 96 horas (superando el estándar internacional de 72 horas) fue determinante para rescatar con vida a 88 personas.
De forma paralela, las empresas de servicios públicos, en especial EMCALI y Gases de Occidente, restablecieron con celeridad la red de energía, acueducto, alcantarillado, telecomunicaciones y el corte preventivo de gas en zonas de peligro.
Evaluación técnica, caracterización y atención a damnificados
Concluidas las labores de rescate, la Secretaría de Gestión del Riesgo de Emergencias y Desastres lideró el diagnóstico de la ciudad:
Se ejecutaron más de 1.800 visitas técnicas estructurales y se caracterizaron 12.993 edificaciones. 1.264 inmuebles fueron catalogados como no habitables o de uso restringido.
Se realizaron más de 52.000 Registros Únicos de Familias en Emergencias (RUFE). De las 700 toneladas de ayuda humanitaria recabadas, 475 toneladas fueron entregadas en comunas urbanas (como las comunas 3, 5, 17, 18 y 19) y 39 toneladas en los 15 corregimientos rurales. Adicionalmente, Cali extendió su apoyo enviando más de 60 toneladas de ayuda a 18 municipios vecinos del Valle del Cauca.
Cali ha iniciado su transición hacia la estabilización plena:
- Apoyo económico: En el primer corte del Registro Único de Damnificados (RUD), 11.100 familias quedaron inscritas para acceder a las transferencias y subsidios económicos del Gobierno Nacional.
- Demoliciones controladas: El 7 de septiembre se inició la demolición del edificio María Mercedes (sector Cuarto de Legua), primera de 11 estructuras priorizadas por riesgo inminente de colapso.
- Gestión de residuos y movilidad: La UAESP ha coordinado la recolección de más de 100.000 toneladas de escombros. De 56 cierres viales iniciales, 43 han sido habilitados. El sistema de transporte masivo MÍO y la medida de pico y placa operan con normalidad, manteniéndose suspendido únicamente el servicio del MÍO Cable por revisiones de seguridad.
- Perspectivas futuras: reconstrucción integral y reducción del riesgo
A un mes del desastre, la ciudad rindió homenaje a las víctimas con una pausa colectiva de 90 segundos a las 7:34 a.m., acompañada por el repicar de campanas y aplausos comunitarios.
El plan de acción para las siguientes fases se enfoca en:
- Desembolso efectivo de los subsidios económicos a los hogares censados.
- Continuación de las labores de demolición, limpieza y disposición de un banco de materiales para reparación de viviendas.
- Estructuración de soluciones habitacionales definitivas en alianza con el sector privado, aseguradoras y el Gobierno Nacional.
- Intervención y rehabilitación integral de la infraestructura pública educativa, de salud, cultural y productiva.
- Actualización de los estudios de microzonificación sísmica y vulnerabilidad de Santiago de Cali para elevar los estándares de prevención y resistencia ante futuros eventos sísmicos.
Cali ha demostrado la solidez de su tejido social y la capacidad de articularse ante la adversidad, enfocando ahora sus esfuerzos en la reconstrucción física, económica y emocional de toda su comunidad.
*Con información alcaldía de Cali

