Se presentó públicamente la visión de “Cali 500+”, un proyecto de largo plazo formulado por la Alcaldía de Cali en alianza con instituciones privadas, académicas y sociedad civil, con miras a la planificación urbana hacia el 500 aniversario de la fundación de la ciudad. La iniciativa, según sus promotores, busca consolidar una visión compartida de desarrollo que conjugue bienestar social, productividad económica y biodiversidad, con amplia participación ciudadana. Sin embargo, la presentación dejó un sabor agridulce, pues las expectativas generadas no se vieron del todo reflejadas en el contenido ni en el equipo directivo encargado.

Analizamos la presentación oficial, según sus principales portavoces y señalando carencias profundas en la propuesta, con énfasis en los riesgos e incertidumbres que enfrenta Cali si no se abordan ámbitos como la real  visión metropolitana, la sostenibilidad legal y social, y la proyección realista de las tensiones sociales actuales. Ni se proyecta las gigantes oportunidades económicas, si se une Cali con Buenaventura , Buga y cierra su espacio con Cali, proyectando una gran área económica , como la tienen los países asiáticos y que entre en competencia con Panamá , a través del aeropuerto de Palmira – Cali y el puerto marítimo de Buenaventura

Discurso oficial

El jefe de gabinete de la Alcaldía, Diego Hau, expuso que “Estamos en este ejercicio entre el sector académico, el sector privado y la sociedad civil, apoyados por la Cámara de Comercio de Cali, por ProPacífico y por el Banco Interamericano de Desarrollo, entregándole a la ciudadanía el resultado que construimos de la mano de ellos”. Subrayó que el Plan no es un acto administrativo aislado, sino un acuerdo colectivo diseñado para perdurar más allá de la actual administración municipal: “los ciudadanos deben impulsarlo y empujarlo, no solo esta administración actual del alcalde, sino las que vengan a futuro.”}

Por su parte, María Isabel Ulloa de ProPacífico destacó la participación y el foco en biodiversidad e interculturalidad: “esto es solo el inicio, y ahora viene la implementación […] en planes como el POT, los siguientes planes de desarrollo y el plan de biodiversidad.” Diana Rojas, directora asignada para el plan, explicó que se trata de un ejercicio “de conversaciones […] entre el sector privado, el sector público, la academia y organizaciones sociales” para imaginar la Cali futura y establecer “una hoja de ruta o un espacio claro hacia dónde tenemos que avanzar.”

Y Diana Rojas , directora de 500+ : “Cali 500+ es la construcción de la visión de futuro de nuestra ciudad. Entregamos la visión de la ciudad a propósito de los 489 años de Cali. ¿Eso qué quiere decir? Que por medio de conversaciones, en un espacio entre el sector privado, el sector público, la academia y organizaciones sociales, nos pensamos y tomamos la decisión de cuál es esa Cali que queremos tener en el hito de los 500 años, que faltan 11. También pensamos en la forma en la que, de manera planificada y organizada, podamos tener una hoja de ruta o un espacio claro hacia dónde tenemos que avanzar como ciudad. Eso es Cali 500+. A propósito también de lo que veíamos la semana pasada, los 500 años de Santa Marta, es una muestra de cómo nosotros hoy estamos 11 años atrás y cuáles son las apuestas estratégicas hacia donde queremos que avance la ciudad.”

Expectativas incumplidas y carencias detectadas

A pesar de la retórica optimista, el contenido divulgado y la configuración del equipo directivo evidencian varios puntos débiles preocupantes:

Falta de una verdadera  visión metropolitana, regional e internacional integral

Cali 500+ no aporta una perspectiva clara de Cali como ciudad en su contexto real: un nodo estratégico metropolitano y regional que articula, desde hace más de un siglo, conexiones comerciales y culturales trascendentales, incluso vinculadas al Canal de Panamá. La visión metropolitana del Área Metropolitana de Santiago de Cali (AMSO) es solo  con Jamundí, Puerto Tejada . pero Palmira, Yumbo , Dagua, etc , no aparece, menos Buenaventura. A nivel internacional, no se identifica una estrategia que consolide el rol de Cali como plataforma de negocios y cultura en la región pacífica y global.

Ausencia de sostenibilidad legal y constitucional clara

Aunque se menciona que será incorporado en el Plan de Ordenamiento Territorial (POT) y en la organización del territorio mediante el proyecto de Cali Distrito Especial, el discurso oficial no establece con claridad cómo se articularán los marcos legales vigentes para garantizar la sostenibilidad constitucional y jurídica del Plan. La apuesta de “integrar a academia, sector privado y sociedad civil” para la continuidad sin dependencia exclusiva de administraciones es válida, pero no se detallan mecanismos normativos, controles, ni responsabilidades claras para asegurar la materialización de los objetivos.

Se desconocen las  alternativas posibles dentro del marco constitucional y legal para una planificación de largo plazo con validez jurídica podrían ser:

  • Consultas ciudadanas o referendos locales
  • Programas de planificación adoptados por el distrito mediante acuerdos, cuyo plan, incluyan metas a largo plazo
  • Un proyectos de acto legislativo , siendo Cali líder en el grito de independencia, lo puede hacer o asamblea constituyente local

Pero no, todo es vacio en lo expuesto

Insuficiencia en enfoque social y ambiental

Si bien la biodiversidad se menciona como valor importante, el Plan evita profundizar en estrategias concretas para enfrentar retos ambientales severos que enfrenta Cali, incluyendo contaminación, manejo de recursos naturales y adaptación climática. Pareciera que en 10 años no pudiéramos arreglar el problema de los 6 rios.

El enfoque social resulta más bien genérico, centrado en bienestar, sin abordar con contundencia la crisis social emergente en sectores populares. En particular, no proyecta el impacto ni la gestión del estallido social que ha tenido como epicentro histórico el Distrito de Aguablanca, donde estratos socioeconómicos 1, 2 y 3. Lo preocupante que ahora con la av Ciudad de Cali , quedan unidas con  las comunidades afro e indígenas del norte del Cauca, que demandan soluciones estructurales en empleo, seguridad, educación y derechos. No se observan discusiones claras ni propuestas de inclusión, justicia social ni reconciliación con estas comunidades.

Liderazgo y participación técnica cuestionados

El equipo directivo revelado con Diego Hau, María Isabel Ulloa y Diana Rojas al frente, carece de figuras con trayectoria y liderazgo histórico en el desarrollo urbano y social de Cali, un gran experto que lo avale, como se hizo con el PGD en 1970 , o el PIDECA 1981 , o el plan de 1991. La ausencia de expertos con experiencia profunda en la dinámica caleña limita la profundidad del análisis y el logro de consensos amplios. Esto genera dudas sobre la capacidad del Plan de convertirse en una hoja de ruta efectiva y legítima.

Incertidumbres y riesgos futuros

Ante esta presentación gris y poco ambiciosa, la incertidumbre acerca del futuro de Cali se intensifica, para ello , nacen estas preguntas.

  1. ¿Cómo garantizar la continuidad sin un compromiso normativo fuerte y mecanismos de seguimiento vinculantes?
  1. ¿De qué manera se incorporará a largo plazo la ciudadanía organizada y a las comunidades históricamente vulnerables, incluidas afro e indígenas?
  1. ¿Estamos ante una hoja de ruta que podrá enfrentar la compleja realidad metropolitana y potenciar realmente el desarrollo económico, social y ambiental?
  1. Podrán entender que AMSO es equivocado y debe revocarse para liderar una ASOCIACION DE MUNICIPIOS, que marquen un verdadero derrotero planificador , minimo duplicar el PIB per capita tercermundista de US 7.000 , para igualarse con Santiago de Chile, San Jose de Costa Rica o Montevideo.
  1. La coyuntura social post estallido exige respuestas urgentes en equidad y gobernanza, ¿cómo lo hará Cali 500+ ante la ausencia de diagnósticos y estrategias específicas?

Cali 500+, si no rectifica, qepd

Es un esfuerzo de diálogo multisectorial impulsado por la Alcaldía y aliados privados, que busca delinear una visión compartida de largo plazo, con  insuficiencias graves en profundidad, liderazgo y enfoque. La falta de una visión metropolitana robusta, de sostenibilidad jurídica y social realista, y de respuesta a la crisis social emergente plantea un panorama incierto para el desarrollo real de la ciudad.

Si Cali aspira a un futuro próspero y justo que honre su historia, será indispensable revisar proyectando otra economía , ante demandas sociales reales del territorio, y asegurar compromisos legales claros y sostenibles que trasciendan administraciones y sectores.

“Un ejercicio de buena voluntad, escasa concreción, frustración, y estrechamiento del potencial caleño en sus próximos años decisivos”.

Ramiro Varela Marmolejo