Quienes estudiamos primaria, bachillerato o universidad en la década de los 60’s, tuvimos la fortuna de comprender a educadores con vocación de servicio respecto del rol que deberíamos desempeñar; uno de tantos: recorrer los caminos democráticos del sistema, sin lucro de atajos indebidos.

Para entender contextos expuestos, nos recomendaban visionar objetivamente acontecimientos de impacto como la segunda guerra mundial, nacimientos de ONU e Israel, principio y fin de las violencias liberal-conservadora, derrocamiento del general Rojas Pinilla, pacificación del país mediante cuatrienal alternación paritaria presidencial, arranque de la clase media, satrapía cubana, transformación de chusmas en guerrillas, efectos de hipismo enyerbado, aventuras del enfermero boludo de tabaco y boina que enloquecía pequeño burguesitas, slogan famoso “prohibido prohibir” del movimiento estudiantil de mayo de 1968 en Francia, cogobierno “inclusivo” del estamento estudiantil que inauguró Álvaro Pío en la USACA, éxodo de universitarios al monte…

Los que debatimos, interpretamos y resolvimos en virtud de la sana crítica crecer intelectual, económica, personal, social y familiarmente, pronto nos amoldamos a la sociedad como fuerza productiva. Los inmersos “en la onda chic o in” dilapidaron juveniles años maravillosos, sin bajarse del pináculo de la metafísica, viviendo de papi y mami, pontificando en la inacabable U, traqueteando secuestros, extorsión, narcóticos, armas, en grupúsculos y/o células.

Sabedores de ostensibles diferencias en atributos individuales humanos, no es justo conseguir puesto o contratos con el gobierno que se zafa achacando responsabilidades a otros, para justificar la depredación de sus arcas por conducto de subterfugios contrarios a la diáfana coparticipación en procesos legales, como se ha demostrado desde que inició la pesadilla, hoy despedida.

Se puede contribuir al pueblo administrando con limpieza esmerada lo público o particularmente ayudando a crear riqueza, sea como empleado o figura pública pulcra o siendo patrón de patrimonio propio merced a emprendimiento individual o conjunto, reforzando a la población económicamente activa que propende por la calidad de vida de los asociados al régimen.

Aguantamos 2 gobiernos que enmarañados duraron 12 largos años de menosprecio e inseguridad ciudadanas; el primero juró y traicionó el rumbo demarcado por su mecenas, en contra de preclaros valores morales, éticos; le avistamos y negamos la vil trampa farc-paz 2016 a ideólogos decadentes que hubimos de soportar sin regentarnos por criminales que todavía tienen encaletadas sus recolectas, fuera de prisión se mofan de sus víctimas, sin que sus excusas pantalleras de falsarias conferencias de servicio social los vayan a exculpar.

El otro, el promiscuo de géneros sexuales, turista internacional que sumó más de 1 año por fuera sin traer frutos de un negocio internacional benéfico a la nación, el “ambientalista” que autorizó minería ilegal en el páramo de Santurbán, el que abandonó a su hijo, el que no pegó un ladrillo de obra civil, el que celebraba amenazante su oscura continuidad en cabeza de 2 candidatos de dudosas capacidades y reputaciones, fracasó sin reversa por sus miles de ejecutorias nugatorias.

Zaqueo fue jefe de recaudadores de impuestos; mencionado en la Biblia por decretar cobros a sus compatriotas en nombre del Imperio romano, enriquecía su bolsillo a costa del pueblo. Se calcula que el que acabó de salir, saqueó al final del ejercicio fiscal 2026, $64 billones. La tapa abrirá cuando sepamos de los escritos de acusación penal al resto de secuaces. Compinches zurdos poco conocen de lealtad.

Después de entrevistas aleatorias, les participo que el electorado maduro, identificado en la mayoría de educandos juiciosos que arriba menté, votó en junio pasado por la fórmula electoral que todos los días nos refresca con noticias acertadas.

En similar sentido, nuestros hijos – que ya son padres de familia -, asimiladores de las orientaciones que les irradiamos desde temprana formación, también decidieron marcar el cambio conveniente, apuntalados en su producción honrada de bienes materiales e inmateriales, fortalecidos por el espíritu que El Creador nos ha inculcado para goce de una sociedad sana, alejada de robadores del sagrado dinero público, de engañosos malandros que cada día sus nombramientos son declarados insubsistentes por maniobras turbias, inmersos en investigaciones fiscales o bajo la fuerza legítima de las armas del Estado.

Héctor Campuzano T