DAGMA concentra su respuesta al terremoto en la revisión de zonas ambientales de Cali
Inspecciones, cierres preventivos y reapertura de sectores de Cristo Rey hacen parte de las acciones adelantadas después del sismo del 10 de agosto
El Departamento Administrativo de Gestión del Medio Ambiente (DAGMA) de Cali ha concentrado parte de sus actuaciones posteriores al terremoto del 10 de agosto de 2026 en la inspección de espacios ambientales y ecoparques que pudieron presentar daños en sus senderos, estructuras y elementos de infraestructura. En la información pública disponible hasta el 25 de agosto, la principal actuación reportada directamente por el DAGMA está relacionada con el Ecoparque Cristo Rey y los tramos del Corredor Integral.
El sismo, registrado con magnitud 7,4, produjo afectaciones en diferentes sectores de Cali y llevó a las autoridades a realizar revisiones de edificaciones, espacios públicos, vías, escenarios y zonas ambientales. La respuesta general a las familias damnificadas está siendo coordinada por la Administración Distrital a través del Sistema de Gestión del Riesgo y las diferentes dependencias, mientras que el DAGMA participa desde sus competencias ambientales y de administración de determinados espacios naturales.
Inspección de Cristo Rey
Una de las primeras acciones del DAGMA después del terremoto fue la inspección técnica realizada el 11 de agosto en el Ecoparque Cristo Rey y en los tramos 2 y 3 del Corredor Integral. El objetivo fue identificar daños y establecer las condiciones de seguridad para visitantes y trabajadores.
Durante la revisión se encontraron afectaciones en muros, pisos, estructuras metálicas, losas y otros elementos. En el tramo 5, donde se encuentra el monumento de Cristo Rey, fueron identificadas grietas, fisuras, desprendimientos y daños en algunos componentes de la estructura. También se reportaron afectaciones en senderos y elementos metálicos.
En el tramo 2 se identificaron fisuras en losas pretensadas y la fractura completa de dos placas. En los senderos elevados también fueron detectados desniveles y problemas en elementos de fijación, como tornillos y tuercas. Estos hallazgos llevaron a mantener cerrados algunos sectores mientras avanzaban las evaluaciones técnicas.
Dos tramos fueron habilitados
Después de nuevas inspecciones realizadas los días 18 y 20 de agosto, el DAGMA determinó que los tramos 2 y 5 podían ser abiertos nuevamente al público. La reapertura se produjo el sábado 22 de agosto.
El tramo 2 corresponde al sendero que comienza cerca de la sede San Fernando de la Universidad del Valle, mientras que el tramo 5 comprende el sector donde está ubicado el monumento de Cristo Rey. En las evaluaciones participaron ingenieros del DAGMA y personal de la Unidad Administrativa Especial de Gestión de Bienes y Servicios.
El tramo 3, que comunica el barrio Cristales con la Plazoleta del Yarumo, continúa cerrado de manera preventiva. Allí se deben realizar ajustes en placas y otros elementos antes de permitir nuevamente el tránsito de visitantes.
Los horarios establecidos para el tramo 2 son de lunes a domingo, de 6:00 de la mañana a 5:00 de la tarde, con ingreso de visitantes hasta las 4:00 de la tarde. En el tramo 5, los deportistas pueden ingresar de 6:00 a 8:00 de la mañana. De lunes a jueves el público puede ingresar hasta las 7:00 de la noche y de viernes a domingo y festivos hasta las 8:00 de la noche.
En este esquema, el papel del DAGMA está relacionado con la evaluación de espacios ambientales, la seguridad de los ecoparques y la recuperación de infraestructura bajo su responsabilidad. La entidad también cuenta con líneas de atención para impactos comunitarios, recurso hídrico y arborización, que pueden ser utilizadas para reportar situaciones ambientales.
La reapertura parcial de Cristo Rey representa una de las acciones concretas adelantadas por el DAGMA después del terremoto. La entidad mantiene cerrado el tramo que requiere reparaciones y continúa con las evaluaciones de las áreas afectadas.
Hasta el 25 de agosto no se encuentra publicada una cifra oficial del DAGMA que indique cuántas familias damnificadas han recibido ayudas directamente de este organismo ni un presupuesto específico destinado por la entidad para asistencia humanitaria. Por ello, las cifras de mercados, donaciones y ayudas entregadas deben atribuirse a la operación general de la emergencia y no directamente al DAGMA.
La respuesta ambiental frente al terremoto se concentra, por ahora, en revisar daños, controlar el acceso a zonas que representan riesgo, realizar intervenciones y recuperar espacios que puedan volver a ser utilizados por la comunidad. El objetivo es mantener abiertos los lugares que cumplen las condiciones de seguridad y conservar cerrados aquellos que todavía requieren trabajos técnicos.
Así, mientras otras dependencias de la Administración Distrital atienden vivienda, alimentación, salud, alojamiento y ayudas humanitarias, el DAGMA desarrolla las acciones correspondientes a su competencia: inspección ambiental y técnica, manejo de ecoparques, recuperación de infraestructura y control de las condiciones de seguridad en estos espacios después del terremoto del 10 de agosto.