El terremoto del pasado 10 de agosto obligó a varios equipos del fútbol profesional colombiano a buscar estadios alternativos para cumplir sus próximos compromisos. América de Cali, Once Caldas, Deportivo Pereira y Deportes Quindío se encuentran entre los clubes afectados, debido a las condiciones de sus escenarios habituales.
Ante esta situación, Ibagué puso a disposición el estadio Manuel Murillo Toro, escenario que utiliza habitualmente Deportes Tolima, para que los equipos de las regiones afectadas puedan disputar allí sus partidos de local. La propuesta fue confirmada por Felipe La Rota, gerente del Instituto Municipal para el Deporte y la Recreación de Ibagué (IMDRI).
La medida busca facilitar la continuidad de la Liga BetPlay mientras avanzan las evaluaciones y trabajos de recuperación en los estadios que presentaron afectaciones. El ofrecimiento contempla a clubes de departamentos vecinos que necesitan una sede temporal para cumplir con la programación.
En el caso del Deportivo Cali, aunque también recibió la posibilidad de utilizar el Manuel Murillo Toro, el club informó que su estadio no sufrió daños que obligaran a un cierre parcial. Luego del estudio técnico correspondiente, el conjunto azucarero confirmó que podrá disputar sus partidos como local.
Para América de Cali, la búsqueda de una sede alterna es prioritaria mientras se determina la situación del Pascual Guerrero. El estadio caleño hace parte de los escenarios que requieren revisiones después del sismo antes de volver a recibir partidos del campeonato.
La situación también afecta al Once Caldas y Deportivo Pereira, cuyos escenarios habituales requieren trabajos y evaluaciones antes de retomar la actividad deportiva. El Deportes Quindío se suma a los equipos que estudian alternativas para sus compromisos como local.
La propuesta de Ibagué representa una alternativa para mantener en marcha el calendario del fútbol colombiano durante la emergencia. La disponibilidad del Manuel Murillo Toro permitirá a los clubes afectados contar con un escenario que cumple las condiciones necesarias para recibir partidos profesionales.
Mientras avanzan las revisiones de los estadios, los equipos deberán definir cuáles compromisos trasladarán a otras ciudades y coordinar con la Dimayor la programación de las jornadas pendientes.


