Como animales acorralados, el gobierno nacional y sus funcionarios, mostrando desafiantes colmillos, amenazan al Valle del Cauca. Armando Benedetti, escudero y personaje lúgubre, siniestro y cínico, envió instrucciones al ministro de hacienda ordenando frenar las inversiones destinadas a la región. 

Acusan a la gobernadora Dilian Francisca Toro de interceder e impulsar al interior de su partido votar negativamente el proyecto de la consulta popular. Nuevamente la posición asumida es el desconocimiento de independencia de las ramas del poder y de respeto constitucional. 

La consulta popular no tenía ni pies ni cabeza. Al mejor estilo filosófico del legendario boxeador colombiano, Kid Pambele, las preguntas eran tan obvias para una respuesta afirmativa como fue su icónica frase; “es mejor ser rico que pobre.” 

No solamente el cuestionario carecía de fundamento. Indudablemente se trataba de una estrategia electoral, practicada permanentemente por Gustavo Petro, quien en las pasadas elecciones recibió 40 mil millones por concepto de reposición de votos, recursos girados contra el erario. Cifra a la cual debe sumarse lo recibido como partido en la consulta interpartidista realizada dos meses antes de la primera vuelta. 

El registrador nacional, Hernán Penagos, estimó que el valor logístico de realizar la consulta sería de aproximadamente $ 750 millones, otro rubro que se suma al derroche innecesario del gobierno. Es una cifra similar al costo de la consulta popular anticorrupción impulsada por la entonces senadora Claudia López, convertida en plataforma electoral para su elección como alcalde de Bogotá, de la cual este gobierno no ha cumplido un ápice. 

El Valle del Cauca aporta más del 11% del PIB nacional. No obstante, recibe en contraprestación una mínima porción de los recursos recaudados. Frenar caprichosamente inversiones destinadas en inversiones en infraestructura portuaria del canal de acceso de Buenaventura, no dar continuidad al proceso licitatorio de la operación del aeropuerto Bonilla Aragón, congelar el proyecto Mulalo-Loboguerrero empantanado en licencias ambientales, desconocer el impulso de la gobernación y alcaldías del tren de cercanías y dar la espalda a los requerimientos de inseguridad relacionados con el narcotráfico, son apenas algunos ejemplos de desgobierno.

Voces de inconformismo y separatismo vuelven a escucharse. El aporte fiscal daría autosuficiencia para un desarrollo sostenible y no sometido al yugo centralista de gobiernos derrochadores. 

Difamar irrespetuosamente con infundadas e insulsas declaraciones en contra de la gobernadora y su incansable capacidad de trabajo articulando su equipo, es reprochable. Afortunadamente la gobernadora paró en seco las pretensiones. Asumió postura de liderazgo y con altura desafió a un gobierno que con el sol a sus espaldas no ha mostrado gobernanza. El clamor de respaldo y elogio a la gobernadora fortaleció su ejemplar gobernabilidad. 

En su afán protagónico, citando al libertador, ojalá, Petro se acordará cuando Bolívar expresó; 

Guillermo E. Ulloa Tenorio

Economista de la Universidad Jesuita College of the Holy Cross en Estados Unidos, diplomado en alta dirección empresarial INALDE y Universidad de la Sabana. Gerente General INVICALI, INDUSTRIA DE LICORES DEL VALLE, Secretario General de la Alcaldía. Ha ocupado posiciones de alta gerencia en el sector privado financiero y comercial.