La discusión sobre el futuro transporte de Cali debe comenzar por una realidad social: el MIO es una necesidad de hoy; el Tren de Cercanías es un proyecto de futuro. Esta diferencia temporal debe determinar la prioridad de la inversión pública de la nacion, que deberá decidir , si invierte $12 billones en un Tren a Jamundí, inventado por Propacifico y la gobernacion del Valle en el 2017   u ordena el salvamento definitivo al MIO, invento de la nacion en el 2002.

La quiebra del MIO

El MIO hizo en el 2025 según Metrocali, 245.000 viajes promedio /diario, después de haber alcanzado su máximo histórico en 2013, con 411.500 /dia. El CONPES 3166 de 2002 había proyectado 920.000 /dia. . Es decir, la demanda real representa apenas 18,5 % de aquella proyección ó el 60% de los que sirvió en su pico más alto.

Por ello, cientos de miles de ciudadanos no creen en el masivo , tienen mal servicio y solo  el 6.5% de los caleños, continúan dependiendo del MIO para trabajar, estudiar, acceder a servicios de salud y realizar sus actividades cotidianas. La mayoría pertenece a los sectores populares de Cali. Por eso, la crisis del MIO no es solamente tecnica, economica  o financiera: es una crisis social de movilidad-

La movilidad en el 2025, prueba la gran derrota del MIO

Frente a una movilidad total proyectada de 3,75 millones de viajes diarios en el 2025 (partiendo del PIMU 2015 ) , la proyección 2025 arroja 245.000 viajes en el MIO ( 6.5% del total y venia en el 2015 con el 14,3% ), en moto 670.000 viajes diarios, 593.000 en automóvil, 234.000 en taxi, 184.000 en bicicleta, 177.000 en bus tradicional, 84.000 en guala, 84.000 en transporte informal y 1,34 millones de viajes a pie.

El MIO necesita una solución definitiva

Cali no puede limitarse a mantener el MIO mediante subsidios anuales mientras acumula deterioro de infraestructura, insuficiencia de flota, obligaciones financieras y controversias contractuales. Tampoco puede pretender resolver el problema comprando más buses.

La pregunta correcta es cuánto cuesta reestructurar definitivamente el sistema, qué infraestructura debe terminarse, qué flota necesita, qué operación es económicamente sostenible y cuánto subsidio público puede justificarse socialmente.

Los $5.3 billones para lograr cierre financiero del MIO

Caliescribe ha estimado que la consolidación de un MIO bajo un modelo público sostenible podría adicionalmente costar  $5,3 billones, incluyendo infraestructura y obras pendientes, renovación de flota y un fondo de estabilización de largo plazo.  La magnitud billonaria obliga a realizar la estructuracion tecnica y economica ordenada desde el 2006, con una evaluación/valoracion  independiente y rigurosa antes de comprometer nuevos recursos con buses.

El Tren de Cercanías pertenece a otra etapa

El Tren de Cercanías es importante para el futuro de Cali, puede integrar municipios, ordenar el territorio, reducir tiempos de desplazamiento, ofrecer transporte de alta capacidad y materializar area metropolitana. Pero no resuelve la necesidad inmediata de los 245.000 viajes diarios que ya dependen del MIO, ni la busqueda del transporte informal o de moto, que será otro problema de Cali,

Por eso, comprometer cerca de $12 billones en un nuevo proyecto regional mientras el sistema existente continúa con graves problemas financieros y operacionales plantea una pregunta de prioridad presupuestal: ¿es socialmente correcto destinar primero los recursos a una infraestructura futura cuando la infraestructura de transporte que utilizan hoy los sectores populares todavía no funciona adecuadamente?

Desde esta perspectiva, el Tren de Cercanías puede calificarse como una inversión suntuario-futura frente a una necesidad social básica e inmediata, mientras el MIO permanezca sin solución estructural. No significa rechazar el tren; significa establecer prioridades.

Primero resolver la demanda actual

La nueva factibilidad del Tren de Cercanías debería comenzar precisamente por el déficit del MIO. Debe determinar dónde están los viajes que abandonaron el sistema, cuánto se trasladó a motocicletas, automóviles, taxis, buses tradicionales e informalidad, y qué parte de esa demanda puede recuperarse mediante una red integrada.

La prioridad, entonces, no es construir más kilómetros de transporte sin resolver el sistema existente. Es recuperar la movilidad pública perdida.

Una regla sencilla para la inversión pública del Tren

Primero la necesidad básica, con alto componente social, después la infraestructura futura.

Antes de comprometer los recursos nacionales, departamentales y municipales del Tren de Cercanías, Cali debe tener una solución financiera, operacional y socialmente sostenible para el MIO.

El tren puede esperar una nueva etapa de crecimiento urbano. Los ciudadanos que hoy dependen del MIO no pueden esperar.

La verdadera decisión no es MIO contra Tren de Cercanías. Es decidir si los recursos públicos se destinan primero a resolver una necesidad social existente o a financiar una infraestructura futura.

Mientras el MIO continúe sin alcanzar una demanda sostenible, sin cierre financiero estructural y con usuarios insatisfechos, la prioridad social y económica debe ser salvar y transformar el transporte público que Cali necesita hoy. Solo después, con demanda demostrada, integración tarifaria, estudios independientes y cierre financiero real, debe avanzar el Tren de Cercanías.

Leer en la presente edición: MIO: 20 años de quiebra, ilusión pública y otro acuerdo “chimbo “ https://caliescribe.com/2026/08/09/mio-20-anos-de-quiebra-ilusion-publica-y-otro-acuerdo-chimbo/

Ramiro Varela Marmolejo