El cambio de gobierno reconfigura el panorama crediticio de la infraestructura, la energía y la vivienda ante un duro escenario macroeconómico. Las agencias calificadoras de riesgo mantienen una perspectiva corporativa optimista para Colombia debido al giro promercado que traerá el nuevo Gobierno de Abelardo de la Espriella a partir del próximo 7 de agosto. A pesar de heredar un panorama macroeconómico severamente deteriorado por el incumplimiento de la regla fiscal, un déficit fiscal real proyectado por analistas privados en niveles de hasta el 7% del PIB (frente a la meta oficial ajustada del 5,1%) e inversiones históricamente bajas, las firmas consideran que las propuestas de la administración entrante desatarán un entorno mucho más favorable para el sector privado.
Los anuncios anticipados de ajuste fiscal por parte del equipo económico entrante y la inminente reactivación de las Alianzas Público-Privadas (APP) actúan como el principal motor de confianza. No obstante, el éxito de este nuevo ciclo dependerá estrictamente de la velocidad con la que el nuevo gobierno logre estabilizar el recaudo tributario y moderar las presiones de endeudamiento del país.
Fitch Ratings, destaca que la llegada del nuevo mandatario representa un alivio directo para las corporaciones privadas. Sin embargo, la calificadora mantiene la nota soberana del país en BB con perspectiva estable, tras rebajarla desde BB+ a finales de 2025, producto de la falta de un ancla fiscal creíble.
En infraestructura prevé una recuperación gracias a un renovado apetito de capital privado en proyectos de carreteras y aeropuertos. Esto dependerá de la viabilidad presupuestal para futuros cupos de vigencias futuras y programas de concesión.
En energía, considera positivo el respaldo a grandes jugadores como Grupo Energía Bogotá (GEB), al cual ratificó su nota local en AAA y global en BBB- con perspectiva estable. Pese a ello, advierte que la fiabilidad del sistema eléctrico afrontará una dura prueba en el segundo semestre de 2026, dado que la demanda de energía podría superar las obligaciones de energía firme en un 4% o 5% entre 2026 y 2030.
En vivienda, observa un panorama altamente expansivo por la meta gubernamental de construir más de 1 millón de viviendas en el cuatrienio, apalancado por la reactivación del subsidio Mi Casa Ya, tasas de interés subsidiadas del 2%, e hipotecas a 30 años.
S&P National Ratings: En junio de 2026, la agencia formalizó la sustitución de BRC Ratings para integrar su operación local bajo la marca S&P National Ratings, implementando el prefijo de calificación “co”. A nivel soberano, S&P redujo la calificación crediticia externa de Colombia de BB a BB- con perspectiva estable, marcando su nivel más bajo en 33 años debido a los persistentes descalces fiscales.
Pese al castigo de la nota del país, S&P incluyó a 22 empresas colombianas en su prestigioso Sustainability Yearbook 2026. En el exclusivo Top 1% global se ubicaron empresas de infraestructura y energía como Corficolombiana y la Transportadora de Gas Internacional (TGI), lo que les otorga un blindaje reputacional y técnico sólido para levantar financiamiento internacional independiente de la nota de la nación.
Moody’s Ratings: La visión de Moody’s se concentra en la rigidez del gasto público. El análisis de su equipo apunta a que el déficit fiscal colombiano cerrará el año por encima del 6% del PIB por tercer año consecutivo.
Impacto Corporativo: Moody’s advierte que el limitado ajuste fiscal planteado (que apenas reduce un 0,4% el déficit frente al 6,4% del año anterior) presiona la dinámica de la deuda. Aunque el entorno político de la nueva administración es pro-inversión, Moody’s señala que las tasas de interés de los créditos corporativos y de emisión de bonos seguirán bajo presión alcista mientras no se consolide una reforma de ingresos o recorte de gasto estatal estructural que alivie el mercado de capitales.
Value and Risk Rating: La calificadora regional Value and Risk Rating ha mantenido el foco en evaluar la resiliencia operativa y la robustez de caja interna de las corporaciones y prestadores de servicios públicos frente a la coyuntura inflacionaria.
Ha ratificado calificaciones de deuda de AAA y VrR 1+ a entidades financieras de primer piso y corporativos, destacando que el tejido empresarial local cuenta con las herramientas de cobertura necesarias para resistir el bache macroeconómico, beneficiándose ahora de una esperada reducción en las trabas regulatorias e impositivas.
Balance de Riesgos del Perfil Crediticio Corporativo
| Sector | Calificación Promedio Local | Factores de Oportunidad (Nuevo Gobierno) | Riesgos Macroeconómicos Persistentes |
| Infraestructura | AA a AAA (Local) | Mayor visibilidad regulatoria; reactivación de APP y concesiones viales/aeroportuarias. | Restricciones presupuestales del Estado para desembolsos de vigencias futuras. |
| Energía / Utilities | De BB+ a BBB- (Global) / AAA (Local) | Apertura al capital privado, ampliación de fracking en el exterior (Ecopetrol). | Retrasos en la entrada de nueva capacidad instalada; desfase de demanda del 4%-5%. |
| Vivienda / Construcción | A a AA (Local) | Plan de 1 millón de viviendas; tasas de interés al 2% y reactivación de subsidios de vivienda. | Altos costos de materias primas; niveles históricamente bajos de inversión bruta interna. |