El sector agropecuario en Colombia enfrenta una crisis debido al adelantamiento de tres meses del Fenómeno de El Niño. De acuerdo con los informes de la Oficina para la Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU y el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam), existe una certeza científica del 96% de continuidad de estas condiciones críticas, con un 63% de probabilidad de que alcance una intensidad muy fuerte durante el trimestre noviembre-enero.

El impacto social y económico es directo: el 72% de la agricultura colombiana depende estrictamente del agua de lluvia. La Asociación Nacional de Comercio Exterior (Analdex) reporta que este choque climático compromete el 80% de las principales líneas de exportación no minero-energéticas del país. El déficit de precipitaciones, estimado por agencias meteorológicas entre el 20% y el 50% en las regiones Caribe, Andina y Pacífica, deprime los rendimientos por hectárea y debilita la competitividad cambiaria frente a competidores regionales.

Café: el principal rubro no minero bajo estrés

El café sin tostar ni descafeinar lideró las divisas agrícolas con US$ 5.783,2 millones. No obstante, la caficultura de libre exposición solar sufre un severo marchitamiento por el incremento térmico de hasta 4 grados Celsius por encima de los promedios históricos. La falta de humedad en los suelos provoca la pérdida de peso del grano (café liviano o “pasilla”) y acelera la proliferación de plagas como la broca, reduciendo el volumen apto para los estándares de las bolsas internacionales.

Aguacate Hass: contracción en pleno auge

Tras cerrar un período de expansión con ingresos de US$ 375,3 millones y 201.479 toneladas despachadas, el sector reporta un cambio de tendencia. En lo corrido del año, las exportaciones de aguacate Hass registran un decrecimiento del 26,06% en volumen frente al mismo periodo previo. El árbol de aguacate demanda un flujo hídrico constante; el estrés hídrico aborta la floración y frena el llenado del fruto, reduciendo los calibres demandados por el mercado de la Unión Europea.

Frutas y banano: reducción de calibres comerciales

Las exportaciones de banano alcanzaron US$ 1.336,9 millones. Las restricciones de riego impuestas en Urabá y Magdalena limitan la absorción de nutrientes. Esto frena el crecimiento longitudinal del fruto, dejándolo por fuera de las especificaciones contractuales internacionales. Frutas frescas como la gulupa, el limón tahití y las naranjas experimentan quemaduras solares directas en la corteza, invalidando su paso por los controles fitosanitarios de destino.

Ganadería: pérdida de biomasa y caída en leche

La ganadería extensiva sufre la desecación de los distritos de riego y de los hatos. La oferta de forraje y pastos cayó sustancialmente en los departamentos de Córdoba, Sucre y Cesar. El ganado bovino disminuye su ganancia diaria de peso debido al estrés térmico, prolongando los ciclos de sacrificio y encareciendo la logística interna. La producción de leche líquida registra descensos que presionan los precios agroindustriales al consumidor local.

Acuicultura: la crisis hídrica y de espacio

La piscicultura (tilapia y trucha) enfrenta un choque operativo por el descenso drástico en los niveles de los embalses. Al reducirse el volumen de agua en las represas, los productores se ven obligados a disminuir la densidad de siembra por metro cúbico para evitar la mortandad por anoxia (falta de oxígeno). A esto se suma la fricción por el uso del recurso con el sector eléctrico, dado que el 66% de la matriz energética del país depende del agua de generación hídrica, lo que limita las concesiones hídricas para estanques comerciales.

La vulnerabilidad del sector agropecuario expone la necesidad de inversiones estructurales en distritos de riego tecnificados, donde hoy solo el 21% de sectores como el palmicultor cuenta con infraestructura de riego adecuada. La dependencia de los ciclos de lluvia convierte la variabilidad climática en una amenaza directa para la balanza comercial y la estabilidad social rural del país.

Impacto del fenómeno de El Niño sobre el sector agropecuario colombiano y las exportaciones (Corte: 10 de julio de 2026)

Sector Cifras económicas y productivas Principales riesgos por El Niño Impacto esperado en exportaciones
Sector agropecuario El PIB agropecuario cayó 1,4% en el primer trimestre de 2026, tras crecer 3,1% en 2025. Sequías, reducción de disponibilidad de agua, incremento de incendios forestales, mayores costos de producción y fertilizantes. Menor oferta exportable y mayores costos logísticos.
Café Colombia produce cerca de 14 millones de sacos anuales y exporta alrededor del 90% de su producción. Temperaturas superiores a lo normal reducen el llenado del grano, afectan la floración y aumentan el estrés hídrico. Riesgo de menor producción exportable durante el segundo semestre de 2026 y comienzos de 2027.
Frutas (mango, cítricos, gulupa, uchuva, piña, etc.) Las frutas frescas representan uno de los sectores exportadores de mayor crecimiento del agro colombiano. Disminución del calibre y calidad del fruto, menor disponibilidad de agua para riego, incremento de pérdidas poscosecha. Posible reducción de volúmenes exportados hacia Europa y Norteamérica.
Aguacate Hass Colombia supera las 140.000 toneladas exportadas anualmente y Europa concentra la mayor demanda. Déficit hídrico durante floración y llenado del fruto, caída de frutos y menor productividad por hectárea. Riesgo de incumplimiento de contratos internacionales durante la segunda cosecha de 2026.
Ganadería El sector pecuario creció 6,4% en el primer trimestre de 2026; leche +8,3%, porcinos +16,4% y avicultura +3,5%. Disminución de pasturas, escasez de agua, reducción de producción lechera y aumento en costos de alimentación. Menor disponibilidad de carne y lácteos para mercados externos y aumento de costos de producción.
Acuicultura (tilapia, cachama, camarón) La acuicultura continúa creciendo como exportadora hacia EE. UU. y mercados asiáticos. Aumento de temperatura del agua, reducción del oxígeno disuelto, mayor mortalidad de peces y menor crecimiento. Riesgo de reducción en exportaciones de tilapia y camarón por menores rendimientos
Redacción