La sentencia que cambió el panorama político
La política colombiana materializó un hecho de enorme trascendencia institucional y electoral: el Ministerio de la Igualdad, una de las principales banderas del gobierno de Gustavo Petro y de la vicepresidenta Francia Márquez, quedó definitivamente condenado a desaparecer tras la decisión de la Corte Constitucional que declaró inexequible la ley que le dio origen. Y el Congreso no lo subsanó al 17 de junio.
La determinación del alto tribunal y del Congreso no solo tiene efectos administrativos. También representa un fuerte golpe político para el proyecto de gobierno que convirtió la igualdad y la inclusión social en uno de sus principales ejes programáticos.
El proyecto más emblemático de Francia Márquez
Desde su creación, el Ministerio de la Igualdad fue presentado como una herramienta para coordinar políticas públicas dirigidas a poblaciones históricamente excluidas. Para Francia Márquez, además, representaba la materialización institucional de muchas de las causas que defendió durante años desde el activismo social y ambiental.
Por esa razón, la desaparición de la cartera trasciende la pérdida de una entidad pública. Se trata del desmonte de la estructura gubernamental más asociada a la figura política de la vicepresidenta y a una de las promesas más visibles del petrismo. La decisión de la Corte y el Congreso dejan así a Francia Márquez sin el principal legado institucional que impulsó desde el Gobierno Nacional.
Un revés para el legado de Petro
La caída del Ministerio de la Igualdad también afecta directamente el balance político de Gustavo Petro. La creación de nuevos instrumentos estatales para atender las desigualdades sociales hacía parte de la narrativa de transformación que acompañó su llegada al poder.
Ahora, una de esas apuestas termina invalidada por razones constitucionales, generando cuestionamientos sobre la forma en que fue tramitada y aprobada en el Congreso.
El fallo constituye una demostración de que las reformas gubernamentales deben respetar estrictamente los procedimientos constitucionales. Para los partidarios del Gobierno, representa la pérdida de una herramienta concebida para enfrentar profundas brechas sociales.
El primer símbolo del Estado más pequeño que propone Abelardo
En medio de la campaña presidencial, el hecho adquiere una relevancia adicional. Todas las encuestas conocidas hasta ahora ubican a Abelardo de la Espriella como favorito para llegar a la Presidencia de la República. Durante su campaña ha prometido reducir el tamaño del Estado, simplificar la estructura administrativa y eliminar entidades que considere innecesarias o duplicadas.
Paradójicamente, el primer gran recorte institucional asociado a ese discurso no será ejecutado por un eventual gobierno suyo, sino que ya quedó definido por la Corte Constitucional y el Congreso que no sacó nueva iniciativa. El proyecto no fue aprobado en primer debate en la última semana de sesiones ordinarias del Congreso, que terminará el sábado 20 de junio. Y en sesiones extraordinarias no hay tiempo y se tendrá un presidente electo.
Por ello, la desaparición del Ministerio de la Igualdad se perfila como el primer símbolo político de una nueva etapa administrativa, incluso antes de que se produzca una eventual posesión presidencial.
El fin de una era política
La historia del Ministerio de la Igualdad termina convertida en una de las mayores paradojas del actual ciclo político colombiano. Nació como la expresión más ambiciosa del proyecto social del Gobierno y concluye su existencia por decisión de la justicia constitucional.
Más allá de las posiciones ideológicas, el mensaje es contundente: una de las principales banderas institucionales del petrismo no sobrevivió al examen constitucional.
Y en un país que se prepara para elegir un nuevo presidente, la desaparición de esta cartera ya ocupa un lugar en la historia política reciente: el primer ministerio creado por el gobierno Petro será también el primero en desaparecer, dejando una huella que marcará el debate sobre el tamaño, el alcance y el papel del Estado colombiano en los próximos años.