El principal ganador de la primera vuelta presidencial fue Abelardo de la Espriella. Su triunfo rompió varios paradigmas de la política colombiana. Construyó una candidatura apoyada en redes sociales, plataformas digitales y movilización ciudadana, sin depender de las estructuras tradicionales de los grandes partidos. También enfrentó el escepticismo de sectores políticos, empresariales y mediáticos que consideraban improbable su llegada al primer lugar.
La campaña del denominado “Tigre” apostó por una comunicación permanente en internet, transmisiones en vivo y mensajes segmentados. En un escenario donde las maquinarias parecían determinantes, logró consolidar una base electoral propia y convertirse en el candidato más votado. Su resultado demuestra que las campañas digitales pueden competir con éxito frente a las estructuras tradicionales del poder político.
Salvación Nacional y el legado de Álvaro Gómez Hurtado
El segundo gran ganador fue el movimiento Salvación Nacional y la vigencia del pensamiento de Álvaro Gómez Hurtado. Durante décadas, sus tesis sobre reforma institucional, autoridad democrática y recuperación del Estado permanecieron como referentes ideológicos sin una expresión electoral significativa.
La adopción de esas banderas por parte de Abelardo de la Espriella permitió que el movimiento recuperara protagonismo nacional. La alianza combinó identidad doctrinaria con una estrategia moderna de campaña. Salvación Nacional aportó estructura política y una narrativa programática, mientras la candidatura presidencial aportó visibilidad y expansión electoral.
José Manuel Restrepo: la consolidación de un liderazgo nacional
Entre los vencedores también se encuentra José Manuel Restrepo, fórmula vicepresidencial de la campaña. Su participación fortaleció la credibilidad técnica y administrativa del proyecto político encabezado por De la Espriella. Durante la campaña se convirtió en una de las figuras con mayor aceptación entre sectores académicos, empresariales y profesionales.
Su trayectoria como rector universitario, ministro y analista económico le permitió aportar una visión enfocada en gestión pública, competitividad e inserción internacional. La primera vuelta lo posicionó como una figura de alcance nacional y confirmó el valor de combinar liderazgo político y experiencia técnica.
Atlas Intel y la revista Semana: Reivindicación de las encuestas digitales
Otro ganador fue Atlas Intel. Mientras varias firmas mostraban escenarios distintos, esta encuestadora mantuvo una metodología basada en recolección digital de datos, mediciones frecuentes y modelos estadísticos de actualización permanente. Sus estudios identificaron tempranamente el crecimiento de la candidatura de Abelardo de la Espriella. Y allí estuvo la revista Semana como contratante, buscando la verdad informativa,
La firma sostuvo sus proyecciones pese a cuestionamientos y controversias sobre las encuestas durante la campaña y en el CNE. El resultado fortaleció la credibilidad de su modelo y consolidó una metodología que ya había mostrado resultados relevantes en Estados Unidos, Argentina y Chile.
Los equipos territoriales y una nueva forma de hacer campaña
Finalmente, merecen reconocimiento los equipos nacionales, regionales y locales que construyeron la campaña en todo el país. La movilización electoral se realizó con énfasis en herramientas digitales, voluntariado, redes ciudadanas y organización territorial, reduciendo la dependencia de prácticas tradicionales ( buses, tamales y ciudadanos obligados a ir.
Los actos públicos incorporaron recursos tecnológicos, comunicación en tiempo real y mecanismos de coordinación que ampliaron el alcance de la campaña. La primera vuelta dejó una lección política relevante: la combinación entre organización territorial, innovación tecnológica y comunicación digital puede convertirse en un factor decisivo en una elección presidencial.