En Cali el estrato alto, empezó a sentir la desilusión con Alejandro Eder. No es por la inseguridad ni por “tener sometida la ciudad en la peor crisis ” como dijo Abelardo de la Espriella, o la quiebra fiscal olvidada en el libro Blanco , o por los huecos, que son más los que salen /año, que los remiendos realizados o por  las obras sin hacer de las que no habla ó la pésima  calidad educativa ,según las Pruebas saber 2025,  entregadas en mayo 2026; es por haber regresado a la misma historia. Eder llegó prometiendo derrotar el continuismo, y gobernar diferente. Los caleños creyeron que, después de años de crisis, aparecería una administración capaz de enfrentar los problemas estructurales. Pero con el paso de los 2 años, las promesas se fueron convirtiendo en anuncios repetidos, explicaciones incompletas, verdades parciales y metas sin resultados. Hasta el día,  que el Ministro de Educacion lo llamó “mentiroso”, “mentirosito” y “embaucador”, asegurando que la Alcaldía no había entregado formalmente la escritura del lote para la Universidad del oriente. Se popularizó y  los caleños empezaron a llamarle “Mentirita “, recordando al Pinturita de Medellin.

“Voy a recuperar el MIO”

Las promesas sobre el salvamento del masivo, movilidad, recuperación fiscal y transformación urbana solo anuncios que no cambiaron la vida diaria de los ciudadanos. Mientras se hablaba de modernización, crecieron las quejas por el deterioro vial, el caos del MIO, la inseguridad y la falta de autoridad. Muchos caleños sienten que la ciudad se acostumbró a sobrevivir entre proyectos fallidos, obras inconclusas y gobiernos que prometen rescatarla cada 4 años. Lo más preocupante es que el tiempo pasa y los problemas siguen intactos: EMCALI sin reformas profundas, barrios sin agua, déficit fiscal creciente y proyectos estratégicos atrapados por la ausencia de responsables idoneos. La expectativa de cambio terminó reemplazada por dudas sobre el rumbo de Cali. Alli están las encuestas sobre el alcalde , probacion  enero 19.2% , abril 2026 18.8% ( Guarumo ).

“Seré el mejor alcalde”

La frase que hoy muchos recuerdan como la mayor promesa incumplida, entregada en la última semana de la campaña electoral a los potenciales votantes en blanco, que generó votos, no se cumplió.

La imagen más preocupante es la distancia entre el discurso oficial del candidato y del alcalde , con  lo que ocurre en las calles y la verdad. Mientras desde la Alcaldía se insiste en que “Cali avanza”, o el “ Lugar donde debes estar”, cientos de  miles de personas siguen viendo una ciudad golpeada por la informalidad, el miedo y la falta de soluciones. Se evidencia la pérdida de confianza entre la ciudadanía y su gobierno. Cada nueva polémica, aumenta la percepción de incompetencia de su equipo, sus subalternos, improvisación y desgaste. Cali parece atrapada entre discursos optimistas y una realidad difícil de ocultar. Y quizá lo más grave es que muchos caleños ya empezaron a reaccionar con indignación, frente al futuro de la ciudad. Por ello, Caliescribe la relaciona en la edicion de hoy, las 50 y + mentiras de Eder como candidato y alcalde, asumiendo el  apodo ” Mentirita”.

El candidato que convirtió la campaña en asamblea….

Cepeda arrancó creyendo que una elección presidencial se ganaba con documentos largos y discursos  largos que aburren. Mientras el país pedía emoción y liderazgo, él aparecía hablando como si estuviera sustentando una tesis. Su campaña parecía diseñada por un comité academico: mucho diagnóstico y poca conexión con la gente que solo quería respuestas simples sobre seguridad, empleo y costo de vida. El problema no fue la inteligencia; fue creer que Colombia vota leyendo manifiestos. Cada discurso sonaba correcto, pero incapaz de entusiasmar a nuevos electores. Jaime Garzón habría dicho que Cepeda no perdió votos por la derecha: los perdió porque la gente seguía esperando que terminara la introducción. La campaña quedó atrapada entre explicaciones largas y una realidad electoral que exige síntesis, emoción y capacidad de conectar rápido con el ciudadano. Sin embargo, pasa a las finales….

La confrontación, que dio 2ª vuelta…

Abelardo con grandes asesores, salió a la campaña con libreto de agencia y  como si estuviera entrando a un ring: señalando enemigos y prometiendo derrotar a los  binomios Cepeda / Petro y Paloma / Uribe, a todos antes del desayuno. Cada acto era de magia de marketing político, show y cada entrevista , no se dejó, parecía un regaño y cada discurso sonaba como sacando a Colombia del  borde del colapso. Y esto creció que supera alas eliminatorias y va a la 2ª vuelta. Su campaña tuvo más frases virales que explicaciones económicas y sociales. La candidatura terminó convertida más en espectáculo y materializó ser un fenómeno electoral, Armó gran equipo nacional y los regionales insuperables en peso , esfuerzo y resultados….

Armó una coalición como una reunión de copropietarios

Lo de Paloma fue una coalición construida con acierto , derivada de la consulta, pero lo del vice fue muy controvertido. Luego unió partidos, exministros, congresistas de dudosa conducta, empresarios e influencers en una sola mesa, como si Colombia fuera una asamblea de edificio donde todos terminan discutiendo por el parqueadero. Su campaña parecía una colección de desacuerdos: un aliado decía una cosa, el vice decía otra y Paloma terminaba corrigiendo a su propio equipo. Más que una candidatura sólida, aquello parecía un grupo de WhatsApp fuera de control. Mientras intentaba transmitir firmeza, la campaña reflejaba improvisación. Jaime Garzón habría resumido todo diciendo: “esa coalición duró menos que un mercado en quincena”. Al final, el proyecto terminó mostrando más problemas internos que capacidad real de convertirse en alternativa presidencial.

Debate que pondrá frente a frente dos modelos de país 

El más pesimista de los colombianos considera que vamos a ver para 2a vuelta, debate entre Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda,  2 visiones opuestas de Colombia. Abelardo llegará con un discurso centrado en seguridad, autoridad y crisis económica, intentando convertir cada respuesta en una crítica al gobierno Petro y a la izquierda. Cepeda, en cambio, responderá en su contexto histórico y argumentos sobre desigualdad, democracia y reformas sociales. Uno buscará impacto y rapidez; el otro, profundidad y explicación. El riesgo para Abelardo será excederse en confrontación y terminar pareciendo más un polemista que un candidato. El riesgo para Cepeda será extender demasiado sus respuestas y perder atención del público. Ojala el debate no vaya a parecer una mezcla de un megáfono con una biblioteca, con muchas frases fuertes y explicaciones compitiendo por el mismo escenario político. 

El ganador será quien logre hablarle al ciudadano común

La dinámica tendrá momentos previsibles. Abelardo insistirá en paz sin negocios,  Fuerzas Armadas y deterioro económico, buscando llevar a Cepeda a defender al gobierno Petro. Cepeda intentará mover la discusión hacia pobres, desigualdad, derechos sociales y corrupción histórica, tratando de mostrar a Abelardo como un candidato más enfocado en confrontar que en explicar soluciones. Habrá interrupciones, reclamos por el tiempo y frases diseñadas para circular en redes sociales. En televisión, Abelardo se puede destacar por energía y rapidez; en contenido argumentativo, Cepeda tendrá ventaja por preparación y manejo de datos. La incognita, la acusacion demoledora del uno al otro saldrá y la brillantez para salirse y persuadir.

El resultado dependerá de quién logre conectar las preocupaciones reales de los ciudadanos con credibilidad, sobre modelo de país,  empleo, inflación, seguridad y crecimiento económico.

Experiencia económica y académica vs representación social

El debate vicepresidencial entre José Manuel Restrepo y la senadora indígena Aida Quilcué ya tuvo su primer encuentro, y para muchos analistas el exministro salió mejor con recto de derecha, que tambaleó. Quilcué afirmó: “Aquellos que han estudiado en las mejores universidades del país, lo único que aprendieron fue a robarse la plata del pueblo”. La respuesta de Restrepo fue inmediata: calificó esa visión como “la tiranía de la mediocridad”.

Más allá del choque verbal, el debate mostró dos formas distintas de hacer política. Restrepo habla desde la experiencia técnica, tras haber sido dos veces ministro y 4 veces rector universitario. Aida le habla a un electorado progresista y popular que se mueve más por representación social e identidad política que por discusiones técnicas. Por eso, aunque Restrepo se imponega en argumentos, Quilcué mantiene conexión con su base electoral, que tiene techo. Allí los colombianos, entenderan , quien puede ser reemplazo presidencial y quien no.

Deporte: empresa, formación y apoyo al alto rendimiento

Las propuestas deportivas de Abelardo de la Espriella se enfocan en fortalecer infraestructura, formación juvenil y apoyo al alto rendimiento, todo porque cree en nel deporte. Su planteamiento busca impulsar alianzas público-privadas para financiar escenarios deportivos y respaldar a deportistas, manteniendo al sector empresarial como aliado. También propone reforzar programas para jóvenes en barrios vulnerables y usar el deporte como herramienta de prevención social. La visión de su campaña relaciona deporte, educación y oportunidades laborales, bajo un modelo centrado en resultados y gestión administrativa. El enfoque prioriza apoyo a talentos regionales y recuperación de escenarios deportivos.

Iván Cepeda y el deporte: formación e inclusión social

La propuesta deportiva de Iván Cepeda relaciona el deporte con educación, inclusión social y prevención de violencia. Su planteamiento busca ampliar escenarios deportivos, fortalecer procesos comunitarios y apoyar el acceso de jóvenes de barrios populares y zonas rurales a programas de formación. También propone integrar deporte, cultura y educación dentro de una política social más amplia. En sus respuestas programáticas, Cepeda plantea fortalecer actividades deportivas para evitar el reclutamiento juvenil y promover oportunidades en territorios afectados por violencia y pobreza. La visión prioriza inversión pública, participación regional y acceso comunitario al deporte.

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