Las encuestas presidenciales de mayo de 2026 revelan un cambio histórico en la política colombiana. Guarumo Ecoanalítica para El Tiempo ubicó a Iván Cepeda con 37,1 %, a Abelardo de la Espriella con 27,5 % y a Paloma Valencia con 21,7 %. AtlasIntel para Semana mostró a Cepeda con 38,7 % y a De la Espriella con 37,3 %, mientras Valencia cayó al 14,3 %. Invamer registró a Cepeda con 44,6 %, seguido de De la Espriella con 31,6 % y Valencia con 14 %. El CNC para Cambio reflejó a Cepeda con 33,4 %, De la Espriella con 30,9 % y Valencia con 12,6 %. Coinciden 4 fenómenos:

  1. El crecimiento acelerado de Abelardo
  2. Cepeda ganador en las 4 mediciones, en 2 adelante pero en empate tecnico
  3. El derrumbe estadistico en 4 mediciones de Paloma Valencia
  4. La derecha ( Abelardo y Paloma ), ganan ampliamente en la  suma por ser oposicion al gobierno.

Las cifras de segunda vuelta muestran un país dividido.

Guarumo registró a De la Espriella derrotando a Cepeda con 43,6 % frente a 40 %. Invamer mostró ventaja de Cepeda con 52,4 % frente a 45,3 % de Abelardo. AtlasIntel presentó a De la Espriella ganando con 47,8 % frente a 42 % de Cepeda. El CNC para Cambio reportó un empate técnico, con Cepeda alrededor de 46 % y Abelardo cerca de 44 %. El promedio simple de las cuatro encuestas deja a Cepeda aproximadamente con 45,1 % y a De la Espriella con 45,2 %, es decir, un empate estadístico con leve ventaja para Abelardo.

Elemento decisivo que la ciencia política considera determinante

La dirección del crecimiento electoral. Cepeda mantiene un voto ideológico sólido, pero relativamente estable; Abelardo, en cambio, aparece como el candidato en expansión. La eventual adhesión del electorado de Paloma Valencia, mayoritariamente ubicado en la derecha y el voto de oposición fortalecería naturalmente su candidatura en segunda vuelta. Allí opera la llamada “ley del péndulo”: después de ciclos de gobiernos identificados con la izquierda o el progresismo, amplios sectores sociales tienden a desplazarse hacia propuestas de orden, autoridad y cambio radical. Ese comportamiento ya ocurrió en Argentina con Javier Milei y en Chile con el ascenso de Kast. Bajo esa lógica comparada, la prospectiva electoral comienza a favorecer a De la Espriella, “el Tigre”, no solo por las encuestas, sino por la dinámica sociológica y emocional que hoy mueve el voto colombiano.

Y si renuncia Paloma esta semana

Podría darse el palo del próximo domingo, ganador Abelardo en todos los escenarios sobre Cepeda, porque las cifras de la suma de  Guarumo dan 49.2%, Atlas Intel 51.6%, Invamer 45.6% y CNC 43.5%.

Abelardo concentraría el voto anti-Petro, el uribismo, sectores empresariales, iglesias y ciudadanos preocupados por seguridad y economía. Aparecería el efecto psicológico del “voto útil” hacia quien luce ganador. Para mercados y establecimiento económico, su eventual triunfo sería interpretado como regreso a políticas proempresa, fortaleciendo confianza inversionista, bolsa y peso colombiano.

Ramiro Varela Marmolejo