El hombre tiene primero deberes, cuyo cumplimiento le engendra los derechos, pero no al contrario como muchos piensan o actúan. En una democracia es a los ciudadanos a quienes corresponde el deber de elegir bien a sus gobernantes. No participar en esa elección es faltar a un deber y con ello ser responsables de lo que pueda ocurrir en esa elección.

Vender el voto es una traición a la patria, dado que quien lo compra no es un patriota en busca de lo mejor para el país sino el facineroso que busca el poder para lucrarse o para establecer una dictadura que luego vulnera los derechos de los ciudadanos y pone a la nación al servicio de sus intereses ideológicos o personales.

Las mal llamadas conversaciones de la paz total lo que han logrado es el fortalecimiento de los delincuentes con su negocio de la coca y la minería ilegal, su predominio en las zonas en que actúan, y, sin la menor duda, con el respaldo del nefasto presidente Petro, que en sus cuatro años de desgobierno solo los ha favorecido. Bueno, él también fue bandido sin ningún ideal patriótico.

Siempre se ha dicho que los malos gobiernos los eligen los buenos ciudadanos que no votan. Ojalá esos buenos ciudadanos, que tienen mucho que perder, no olviden cumplir con su deber, pues solo su cumplimiento engendra los derechos y un país en orden origina una buena calidad de vida.

No olvidemos nunca lo repetido por los mayores que a Dios rogando y con el mazo dando.

Nicolas Ramos Gómez

Ingeniero Civil , ex gerente de Emcali y ex Presidente de la SMP