El alcalde Alejandro Eder está en la obligación de rendirle cuentas a sus electores como mandatario del pueblo, investido por este hecho como jefe de la administración y representante legal del Distrito de Cali. El mandato le permite ejercer funciones en un período de cuatro años. Al tiempo tiene la obligación de garantizar la participación de los ciudadanos en todos aquellos asuntos de interés general en materia económica, política, social, administrativa, cultural ambiental, etc., según se desprende de los artículos 2 y 314 de la Constitución Política modificado por el artículo 3 del Acto Legislativo 02 del 2002.

Por otra parte, sus electores tienen el derecho de exigir al alcalde que rinda cuentas de su gestión, sin restricciones a los ciudadanos ni formalismos que impidan la interlocución entre el gobernante y sus mandantes, particularmente en este momento en que se han cumplido dos años de su mandato, haciéndose necesario que el alcalde Eder presente a los caleños los resultados de su gestión, además de las razones que ha podido tener para incumplir con los objetivos del plan de desarrollo, mientras tanto la ciudad se deteriora en medio de las improvisaciones y de la falta de coherencia de la administración al momento de hacer efectivos los programas y proyectos que se han diseñado para garantizar el progreso armónico de la ciudad y el bienestar general de los ciudadanos, que hoy padecen los efectos derivados del urbanismo sin mayores controles, los problemas de movilidad, de los servicios públicos y demás aspectos relacionados con el orden económico, político y social.

Se trata en fin de cuentas, de que el alcalde Eder no solo le explique a los caleños cuales han sido las dificultades para la realización de su gestión, sino que diga cuales son las soluciones y alternativas para remover las causas de los problemas que aquejan a la ciudad y a los caleños que no se conforman con las promesas ni con las noticias de que por ejemplo, se podrá contar con 47 nuevos buses para el MIO de los 400 proyectados a futuro, que se incorporarán al transporte masivo de pasajeros como alimentadores que movilizarán a los caleños hasta las estaciones, en la idea de que de esta manera se podrán resolver los problemas generados y denunciados a través de la revista caliescribe.com que recoge las quejas de los usuarios de este medio de transporte público. Dichos buses se entregarán a los operadores privados a través de la figura jurídica del comodato o préstamo de uso, con lo cual no se garantizará una mejoría en el servicio, ya que el tratamiento de los problemas del sistema de transporte MIO, no dependen simplemente de aumentar o no la cantidad de buses en circulación por las calles y avenidas de la ciudad, como tampoco que la propiedad corresponda al distrito para ser operados por empresas privadas con lo cual el interés particular se disfraza de interés general.

No sobra agregar a todo lo anterior, la necesidad de que el alcalde Eder le explique a los caleños todo lo relacionado con la financiación del tren de cercanías y del metro para Cali sobre los cuales se hacen toda clase de especulaciones, en tanto existe la preocupación de que las finanzas de la ciudad quedarán pignoradas por varias décadas para cubrir los costos de tales obras que tendrán que pagar los caleños y que de antemano se sabe que beneficiarán a diversos sectores económicos entre grandes propietarios, urbanizadores y negociantes de propiedad raíz, interesados en que se amplíe la zona metropolitana para hacer efectivos sus negocios privados, al tiempo que sobre los contribuyentes de la ciudad se descargará todo el peso relacionado con el costo de dichas obras, producto de una visión de ciudad que no consulta el interés general y la función social que debe albergar el progreso y desarrollo integral de la ciudad de Cali y de la sociedad en su conjunto.

ADENDA: “Cali tendrá por primera vez flota pública. Arrancó la reposición de buses del MIO”, reza el comunicado de la alcaldía de Cali. Pareciera que empieza la solución al problema del transporte masivo MIO en cuanto a que se pondrá fin a la tardanza de los articulados en llegar a las estaciones facilitándole a los usuarios la movilidad y los tiempos de espera que se verían reducidos con la nueva flota pública.

Conviene hacer un análisis del documento expedido por la alcaldía que deja la sensación de que el caos y congestión en la vía pública, en pocos días pudiera ser cosa del pasado. Los 47 nuevos buses son alimentadores, 35 eléctricos y 12 diésel Euro VI, todos de propiedad del Distrito.

A simple vista queda claro que hay una modificación sustancial a los contratos con los operadores privados que ya no tendrán la obligación de comprar la flota de buses quedando esta en cabeza del Distrito a lo cual la administración denomina “flota pública” enviando un mensaje equivocado a los caleños, que pueden entender que el servicio de transporte masivo MIO inició un proceso de estatización.

Luz Betty Jiménez De Borrero / Pablo A. Borrero V.

Veeduría Ciudadana por La Democracia y La Convivencia Social

El Control Ciudadano Sobre la Gestión Pública es Condición Indispensable para el Ejercicio de la Democracia y la Convivencia Social