La Cumbre Mundial sobre Biodiversidad COP16 en 2024 fortaleció la narrativa ambiental de la ciudad, e impulsó proyectos emblemáticos como el Ecoparque de la Biodiversidad de Pance, concebido como un espacio de conservación, recreación pasiva, educación ambiental y turismo contemplativo. No obstante, a más de un año de su consolidación como proyecto bandera, el ecoparque enfrenta una paradoja: una inversión pública de gran escala frente a una asistencia ciudadana aún limitada.
Durante 2025, el Ecoparque de la Biodiversidad recibió 25.945 visitantes, entre caleños y turistas, es decir, 71 visitantes / dia, por debajo del Ecoparque de Cristo Rey. Cifra modesta si se analiza a la luz de la extensión del proyecto, su estratégica localización en Pance y el volumen de recursos públicos invertidos.
Desde el punto de vista ambiental y biológico
El ecoparque es incuestionablemente valioso. Ubicado en el piedemonte de los Farallones de Cali, protege ecosistemas estratégicos que albergan aves, polinizadores, anfibios y flora nativa, esenciales para la regulación hídrica, la conectividad ecológica y la resiliencia climática del sur de la ciudad. Sus 4.300 metros lineales de senderos, el Camino del Buen Vivir, el jardín laberinto de polinizadores, las plazoletas de descanso y los miradores naturales configuran un escenario ideal para el turismo de naturaleza y la educación ambiental.
La infraestructura fue diseñada bajo criterios de conservación: senderos elevados para minimizar el impacto sobre el suelo, 76 cámaras de seguridad con software de inteligencia artificial para el monitoreo ambiental y la protección de la fauna, y normas estrictas de uso que restringen plásticos, ruido, mascotas y alimentación de animales silvestres. Todo ello responde a una lógica técnica adecuada, pero no garantiza por sí sola un alto nivel de apropiación ciudadana, especialmente en una ciudad donde el turismo contemplativo aún es incipiente y enfrenta barreras de acceso, cultura ambiental y percepción de seguridad.
Lo sensible del proyecto es su dimensión financiera.
El Ecoparque de la Biodiversidad de Pance concentra sus principales inversiones entre 2023 y 2025. La primera fase de obras, que incluyó cerramientos, senderos y redes básicas en aproximadamente 44 hectáreas, fue adjudicada en mayo de 2023 por $37.816 millones. Posteriormente, durante 2024, se registraron nuevas inversiones cercanas a $27.000 millones, incluyendo contratos específicos por $17.373 millones, orientados a ampliar y complementar la infraestructura del parque.
En cuanto a los terrenos adicionales necesarios para la ampliación del proyecto, el Distrito de Cali asumió compromisos: entre 2021 y 2023 se destinaron alrededor de $71.000 millones para la adquisición de 71 hectáreas, a lo que se suman $22.500 millones estimados para la compra de predios restantes. En conjunto, el proyecto “Ecoparque de la Biodiversidad de Pance” supera los $150.000 millones de inversión pública, consolidándose como uno de los proyectos ambientales más costosos en la historia reciente de la ciudad.
La administración del ecoparque
A cargo del Dagma, asume la operación, el mantenimiento, la vigilancia y los programas de conservación. El ingreso gratuito es coherente con su carácter de bien ambiental, pero implica una carga fiscal permanente que debería estar acompañada de indicadores claros de impacto social, educativo y turístico, hoy poco visibles para la ciudadanía.
La baja asistencia relativa no invalida el valor ecológico del ecoparque, pero sí plantea la discusion de política pública: cómo justificar y sostener una inversión superior a $150.000 millones si el parque no logra convertirse en un espacio cotidiano para los caleños. El reto es articular su conservación con educación, ciencia, recreación pasiva y cultura ciudadana, integrándolo a colegios, universidades, turismo regional y estrategias de movilidad sostenible.
Ecoparque “Biodiversidad de Pance” joya ambiental, requiere apropiacion
Símbolo del modelo de ciudad que Cali aspira a construir. Hoy, es un proyecto de alto valor ecológico, de limitada apropiación social. Más que obras y discursos: requiere , para mayor apropiación del Ecoparque de la Biodiversidad de Pance:
Fortalecer la marca del parque y conectarlo con otros destinos de naturaleza.
Programar caminatas guiadas, jornadas familiares y voluntariado ambiental.
Vincular a comunidades y negocios locales para sentir el parque como propio.
Integrar el parque a colegios y universidades como laboratorio natural.
Crear guías pedagógicas y promover ciencia ciudadana, como monitoreo de aves y polinizadores.
