En el mercado laboral actual, saber hacer un trabajo ya no siempre es suficiente. Para acceder a mejores salarios, contratos formales y estabilidad, cada vez es más necesario demostrar la experiencia con un documento oficial. En Cali, miles de personas que aprendieron sus oficios de manera empírica en la construcción, la soldadura, el cuidado, el servicio al cliente o incluso la programación han encontrado en la certificación de competencias laborales una puerta de entrada a la formalización.

Este proceso, regulado por el Ministerio del Trabajo y liderado principalmente por el Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA), busca reconocer el aprendizaje adquirido a lo largo de la vida laboral. No se trata de volver a estudiar, sino de validar lo que ya se sabe hacer bajo estándares nacionales.

Aunque en Colombia existen entidades privadas acreditadas por el Organismo Nacional de Acreditación de Colombia (ONAC) para certificar personas en áreas especializadas —como técnicos eléctricos, inspectores de gas o auditores, el SENA continúa siendo el principal articulador público y gratuito del proceso.

En Cali, centros como el Centro de Diseño Tecnológico Industrial (CDTI), ubicado en el Distrito de Aguablanca; el Centro de la Construcción; y el Centro de Electricidad y Automatización Industrial (CEAI) concentran buena parte de estas evaluaciones. Allí, trabajadores de distintos sectores pueden validar sus conocimientos con evaluadores certificados.

Durante los últimos dos años, la ciudad ha registrado un aumento en la demanda de certificaciones, especialmente en oficios asociados a la economía popular y a sectores emergentes vinculados con las Industrias 4.0. A diferencia de un curso tradicional, la certificación es un proceso de evaluación: un experto observa al trabajador en su entorno real y verifica que cumpla con las Normas de Competencia Laboral vigentes.

Entre 2024 y lo corrido de 2025, la estrategia se ha fortalecido a través de jornadas conocidas como “Certificaciones”. Estos espacios han permitido ampliar la cobertura hacia poblaciones históricamente excluidas, como jóvenes de sectores como Siloé y Aguablanca, así como población migrante con experiencia laboral no formalizada

Uno de los casos más relevantes ha sido la certificación masiva de cuidadores de personas mayores y de primera infancia. Con la puesta en marcha del Sistema Nacional de Cuidado, muchas mujeres que ejercían estas labores de manera informal o no remunerada ahora cuentan con un certificado que les permite vincularse laboralmente a cajas de compensación, fundaciones y entidades públicas.

En el sector de la construcción, maestros de obra con décadas de experiencia han logrado certificar competencias clave como la interpretación de planos y el trabajo seguro en alturas. Este requisito es hoy indispensable para participar en proyectos de infraestructura que se desarrollan en distintos puntos de la ciudad. La certificación ha contribuido, además, a reducir la accidentalidad y a formalizar relaciones laborales que antes se sostenían solo con acuerdos verbales.

El acceso a la certificación de competencias laborales es gratuito cuando se realiza a través del SENA y no requiere intermediarios. Para quienes residen en Cali, el proceso se puede iniciar siguiendo estos pasos:

  1. Identificar la competencia: Ingresar al portal oficial del SENA y buscar la sección “Certifique su experiencia”, donde se encuentra el catálogo de normas disponibles.
  2. Cumplir los requisitos básicos: Ser mayor de edad, presentar documento de identidad y demostrar al menos seis meses de experiencia en la labor a certificar. En la mayoría de los casos no se exige título de bachiller.
  3. Realizar la inscripción: Las convocatorias se publican mediante formularios digitales, especialmente durante las jornadas de “Certificaciones”. También es posible acudir directamente a las oficinas de Bienestar al Aprendiz en los centros del SENA de la ciudad.
  4. Superar la evaluación: El proceso incluye tres momentos: una prueba de conocimientos teóricos, la observación directa del desempeño laboral y la presentación de un producto o resultado tangible del trabajo realizado.
  5. Opciones privadas: Para áreas altamente técnicas, se puede consultar el directorio de Organismos de Certificación de Personas en la página de la ONAC. A diferencia del SENA, estas entidades suelen cobrar por el servicio.

La certificación de competencias laborales no es solo un trámite administrativo. Para muchos trabajadores representa un acto de reconocimiento y una oportunidad real de movilidad social. En una ciudad como Cali, donde la informalidad sigue siendo un desafío, este mecanismo está redefiniendo la relación entre experiencia, empleo y dignidad laboral, al permitir que el saber adquirido en la práctica tenga el respaldo de un estándar nacional.

Nubela Meneses