En el transcurso del tiempo el Concejo Distrital de Cali ha perdido peso político dentro del aparato estatal y no obstante contar con las facultades de control político sobre el desarrollo y cumplimiento de las funciones de la administración local o distrital en lo que se conoce como la “moción de censura” que poco ha contribuido para ejercer un control efectivo sobre la labor administrativa y la gestión pública del alcalde Eder.
Con todo y las reformas realizadas los Concejos municipales o distritales hoy como en el pasado están constituidos por un conjunto de fuerzas políticas que solo representan determinados intereses políticos disfrazados de la defensa del interés general, al tiempo que no pueden aprobar determinados acuerdos sin contar con la aceptación del alcalde de turno como sucede con el presupuesto y el plan de Desarrollo municipal o distrital, la determinación del endeudamiento de la administración, la organización y disposición del crédito público y de los servicios públicos, etc.
A lo anterior se suma que los Concejos Municipales y Distritales no definen los objetivos de las políticas en materia de desarrollo urbanístico, transporte vivienda, seguridad, etc. Aspectos de gran interés para los ciudadanos que deben ser discutidos ampliamente con su participación.
Así mismo, es necesario pensar en una reforma constitucional que le devuelva al Concejo Municipal o Distrital la iniciativa del gasto público con el fin de determinar la forma y manera como deben gastarse e invertirse los recursos públicos derivados de los impuestos, tasas y contribuciones que pagan los contribuyentes.
No sobra agregar la necesidad de que los integrantes del Concejo Municipal o Distrital tengan el carácter de mandatarios y no de simples representantes de sus electores quienes de esta manera podrían revocarles el mandato cuando no merezcan su confianza.
Se impone la necesidad de realizar una reforma tendiente a lograr la descentralización fiscal frente a la nación, con el fin de que la mayor parte de los recursos recaudados en el municipio o distrito se utilicen para la atención de los gastos e inversiones requeridos acorde con el Plan de Desarrollo
Finalmente debe atenderse la obligación constitucional que tienen las autoridades administrativas llámense alcaldía o Concejo Municipal o Distrital de garantizar la participación de los ciudadanos en aquellos asuntos de interés general que afecten sus intereses individuales y sociales según lo establecido con la naturaleza del Estado Social y Democrático de Derecho.
Veeduría Ciudadana por La Democracia y La Convivencia Social
El Control Ciudadano Sobre la Gestión Pública es Condición Indispensable para el Ejercicio de la Democracia y la Convivencia Social