Un funcionario de la Alcaldía de Cali, encargado de gestionar el ingreso y organización de los contratistas de prestación de servicios PS y quien anteriormente trabajó como concejal de Palmira, Álvaro Salinas, volvió a aportar evidencia sobre la participación en política dentro del gobierno Eder, en favor de sus candidatos del Nuevo Liberalismo. Esta vez, lo hizo al invitar a la manifestación en Cali de Juan Manuel Galán, precandidato presidencial, y a la presentación de las listas al Congreso en la Plaza de Caycedo, en favor de Juan Fernando Reyes Kury, aspirante al Senado.
Salinas difundió el enlace de la convocatoria electrónica, cuando se dio cuenta de “la embarrada”, procedió a borrar la publicación, pero ya le habían tomado el pantallazo. El tambien PS, probó una vez más, la intervencion en politica del alcalde Eder, como los contratistas son convocados a sede politica, le ganó la eleccion del Consejo de juventudes a los concejales de Cali, está buscando sucesor en la alcadía y ahora, desde su despacho invitan al acto proselitista.
El legado que nadie quiere recibir.
Cali llega a diciembre del 2025, con un alcalde (Alejandro Eder), cumpliendo la mitad de su gobierno, y un balance que anticipa un legado desfavorable para quien asuma la alcaldía en un año y 11 meses, es el peor legado que encontrará un alcalde de Cali.
El plan de desarrollo ejecutándose 2024-2027 y el empréstito de $3.5 billones ya repartido, se sabe que va a pasar al final de éste gobierno. El 2026 será un año de obras y el 2027 de campaña para el alcalde (así lo quiere él y el concejo), con un resultado que ya es posible prever: una administración que no resolvió ninguno de los problemas estructurales heredados, la quiebra fiscal de Cali, un MÍO sin reestructuración ni saneamiento y el pasivo gigante de 9 megaobras faltantes de valorización, con una malla vial destrozada. Más brechas educativas, sociales y la inseguridad, lo que más preocupa.
La ciudad avanza con el peor panorama en 37 años, desde que se inició la eleccion popular de alcaldes, solo es hablar con 100 taxistas, no se necesitan encuestas.
El sucesor de Eder
El escenario electoral avanza con candidatos ya definidos en éste final de año hacia el 2027: el y excandidato a la alcaldía, Roberto Ortiz; la exgobernadora y exconcejal, Clara Luz Roldán, el expresidente del concejo y actual cabildante, Carlos Andrés Arias y el aspirante del partido Pacto Histórico, que aparecerá en su momento.
Dos temas consideran los caleños imperdonables en éste gobierno de Alejandro Eder, mantener la sensación de inseguridad, con indicadores en el año, 2025 peores que los del 2024 y 2023 y la malla vial tan deteriorada, sin que se le haga una propuesta de solucion, a la ciudad ó al concejo.
Por ahora, los candidatos ya encampañados, deben ponerse a estudiar las finanzas publicas de Cali, el tranporte masivo MIO, antes que trendes de cercanias y las deudas impagables de la valorización.
La promesa rota.
En Cali persiste el reclamo más repetido en dos años: Alejandro Eder traicionó la promesa central que lo llevó al poder. Ofreció romper con el continuismo y el ciclo de corrupción que dominó la ciudad entre 2004 y 2024, pero terminó replicando exactamente el mismo modelo. Se eligió un gerente, empresario, técnico moderno y recibió un gobierno rodeado dedicado al reparto burocrático, que no escucha y de acuerdos soterrados. Todo un ejercicio de concentración de poder, y buscada anticipada de sucesor. Ha sido abusivo en el uso de 15.000 contratos de prestación de servicio, de la administración central y descentralizados, especialmente porque muchos no hacen nada, dedicados muchos a la clientelización sin meritocracia. Convertidos en mayoria, en ejercito electoral.
La falsa expectativa al comienzo de su gobierno del “libro blanco”, marcó el quiebre definitivo: una promesa de transparencia que terminó en un acto nervioso y vacío, sin revelar nada, des inicio del 2024. La ciudad entendió entonces que el cambio nunca llegó, con corte dic. 2025
Jefe político tradicional.
El giro ocurrió temprano y de manera silenciosa. Desde el empalme, empezó a abrazar la lógica transaccional con los concejales. Se alineó con el tambien alcalde electo, Carlos Fernando Galán y gran amistad con Fico y Char, que marcaron el desplazamiento del discurso, por la experiencia el primero de Concejal y los otros de alcaldes, para decidir, una gobernabilidad basada en negociaciones burocráticas.
El resto del gobierno se selló con pactos políticos administrativos a través de contratistas PS, la alcaldía de Cali se transformó una vez más, en plataforma electoral dependencias parceladas, asesores impuestos por la campaña y una estructura de servicio a candidaturas nacionales y locales. Eder busca ser jefe nacional, con senador propio , por lo que impulsa abiertamente proyectos electorales del Nuevo liberalismo. La promesa de gestión técnica quedó diluida en una operación política orientada a construir poder y alianzas, no a resolver los problemas de Cali.
El colapso del modelo.
La relación con el concejo de Cali la comenzó en el 2024, el jefe de gabinete Stapper, quien fue “pillado” en contrataciones equivocadas y sospechosas, donde los concejales, incluida la oposicion, guadaron silencio, pero con los meses, terminó por exponer el fracaso del modelo de los PS. Porque a pesar del reparto burocrático, la administración enfrenta un colapso institucional sin precedentes, por primera vez no se eligió Contralor distrital y no hubo presupuesto aprobado para el año 2026, que va a ser expedido por decreto. La gobernabilidad basada en favores se derrumbó.
Paralelamente el gasto público se orientó más a imagen y propaganda que a soluciones reales. Dos años con muy buena pauta a nivel nacional y con eventos sin impacto en la malla social de la ciudad, como la Maratón de Cali , de $3.500 millones invertidos, con manejos irregulares. Las denuncias por corrupción golpearon varias dependencias, sin que el alcalde diera explicaciones claras hasta la fecha. Comunicaciones en la pauta publicitaria, Gobierno con Stapper, Deporte con Montoya y Camacho, Educación con Leidy Aguilar y en Metrocali y no hay respuestas del alcalde. El sistema de integridad se desplomó. Eder concentró esfuerzos en agendas electorales y mediáticas, Cali atrapado en corrupción, clientelismo y deterioro social. La promesa de recuperar la ciudad es la mentira del año.
Comodin Eder / 0 – 4
En menos de dos años, la trayectoria del director de Planeación del gobierno Eder se volvió el retrato perfecto del vaivén burocrático que caracteriza a la administración. Pasó de dirigir la planeación estratégica y de largo plazo de la ciudad a asumir la jefatura de gabinete como Secretario de Gobierno, sucesor de Stapper, para luego reaparecer como asesor del polémico empréstito de $3,5 billones, en reemplazo de Santiago Castro. Hoy ocupa la dirección de la UAESP, unidad administrativa de servicios públicos, sin que exista una explicación coherente sobre el tránsito entre cargos tan distintos.
Esta cadena de movimientos , promedio cada 6 meses/ cargo, abre interrogantes inevitables: ¿No se valora realmente su perfil profesional? ¿Es un comodín político-administrativo? ¿O el alcalde carece de una hoja de ruta clara para ubicar a su círculo más cercano? Hau, proveniente como Eder de ProPacífico, queda en medio de una narrativa administrativa cada vez más enredada.
La rectificación
El alcalde cambió el escenario principal de la versión 68 de la Feria de Cali, porque una decisión populista chocó con la realidad urbana. El traslado impulsado inicialmente hacia la calle 25, con la idea de recuperar el espacio público y descentralizar la fiesta bajo el lema “Feria para todos”, se lanzó sin estudios técnicos, sin maduración urbanística y sin medir los impactos ambientales, de movilidad. La presión ciudadana, las alertas sobre la franja arbórea y la evidente improvisación obligaron a revertir el anuncio y a regresar los desfiles centrales a la autopista sur oriental, corredor que en 17 años ha demostrado capacidad logística y seguridad.
El ajuste permite rescatar el “Agualulo” y la calle de la feria en el barrio Obrero, pero confirma que la ciudad no puede seguir sometida a apuestas simbólicas, sin sustento, en una tradición que exige rigor, verificación, planificación y respeto por el territorio.
Abandono acumulado: comuna 22
La Comuna 22 destrozada en su mallavial, Ciudad Jardín, sectores de la María, El Banco, de Pance y sus parcelaciones en sus corredores aledaños, la realidad es el reflejo de un atraso gigante, en materia vial, que presentan demasiados hundimientos, huecos, bordes erosionados, ausencia de concreto o de carpeta asfáltica, andenes inexistentes o incompletos. Este deterioro impacta la movilidad, la seguridad vial y la vida cotidiana de peatones, ciclistas, deportistas, transporte público y vehículos particulares.
En todos los barrios de la comuna, sectores residenciales, que alojan muchas universidades y colegios, ponen en riesgo vehículos, motociclistas y peatones. La comuna 22 exige un plan real concertado y financiado, no anuncios vacíos, ni soluciones improvisadas, que adelanta la Secretaría de Infraestructura, Luz Adriana Vásquez. Menos redes y a presentar un plan de ciudad creible.
Crecimiento urbano y sin respuesta vial
En la comuna 22 , etre los años 2000 y 2025, los POT permitieron una expansión acelerada, nuevos barrios, condominios residenciales, más densidad, más universidades, colegio y comercio. Y de contera, edificio de 30 pisos , pero la infraestructura vial no creció, ni recibió el mantenimiento obligatorio.
De la megaobra de los 250 km de rehabilitación de vías, no le correspondió nada, dos acciones populares incumplidas, para favorecer los andenes de la Av. Cañas Gordas y la terminación de la megaobra hacia la Vorágine, ambos fallados por el juez constitucional y la alcaldía no ha cumplido. Un territorio con vías precarias, soportando un tráfico que nunca fue previsto, excesiva congestión, desgaste acelerado y deterioro de la calidad de vida. La planificación falló, la ejecución nunca llegó y el distrito de Cali insiste en descargar movilidad metropolitana sobre corredores locales frágiles.
La rehabilitación vial es urgente, ya no es una opción, es obligación histórica.
Otros confidenciales
Bares y caos en Cali
El daño a la movilidad, tranquilidad urbana y a los ciudadanos fue enorme. Este jueves 5 de diciembre de 2025, propietarios y trabajadores de bares bloquearon la calle 5ª frente a Comfenalco para protestar por la orden de cierre de sus negocios a las 1.00 am, pese a que varios establecimientos tenían permisos hasta las 3:00 a.m. El resultado en todo el dia, fue un trancón monumental que paralizó más de 100 manzanas alrededor del centro, incluido el norte, el sur y el oeste.
Dejó una imagen desastrosa para el alcalde Alejandro Eder, su secretario de Seguridad Jairo García y los propios manifestantes, que llegaron a ubicar ataúdes en ambos sentidos de la vía. La reapertura no fue producto de una negociación, sino de la presión ciudadana: primero motociclistas se tomaron las vias cerradas de hecho y luego vehículos forzaron el paso, hasta que el bloqueo cedió. No hubo acuerdo definitivo. El gobierno anunció revisiones caso por caso según el uso del suelo, mientras los protestantes insistieron en que la crisis económica del sector sigue sin respuesta.
¿Falta de autoridad o falta de diálogo?








