La gala anual de World Athletics volvió a vestir de oro al atletismo mundial, y en esta edición 2025 los reflectores se concentraron, de principio a fin, en dos figuras que marcaron el ritmo, los récords de toda la temporada: Armand “Mondo” Duplantis y Sydney McLaughlin-Levrone, proclamados oficialmente como los Atletas del Año. Ambos llegaron a Mónaco como favoritos y salieron convertidos en protagonistas absolutos de una ceremonia que reconoció no solo su dominio, sino también la magnitud histórica de lo que lograron durante el año.Los reyes del atletismo 2024, Mondo Duplantis y Sydney McLaughlin, tuvieron su primer gran nacimiento deportivo en Cali 2015, donde conquistaron los títulos mundiales sub 18. Allí, World Athletics vio emerger a dos estrellas que hoy dominan el atletismo global.
En el caso de Duplantis, el reconocimiento tuvo un significado especial para quienes han seguido de cerca su trayectoria. Su historia no comenzó en los grandes estadios del circuito profesional, sino en escenarios donde apenas se intuía el potencial del prodigio. Uno de los capítulos más recordados ocurrió en Cali 2015, durante el Mundial de Menores ( sub 18 ) , cuando el joven sueco , hijo de padre americano, de apenas 15 años maravilló al público , en salto de pertiga, con un talento que desbordaba precocidad, hizo el oro con 5.30 m . Aquella presentación, que dejó a Colombia, resonando en todas las conversaciones atléticas, sería el punto de partida de una década de crecimiento imparable. Desde esa tarde – noche caleña, Duplantis pasó de promesa a realidad, hasta convertirse en un fenómeno universal capaz de dominar su prueba con una naturalidad que asombra incluso a los técnicos más experimentados, al mejorar en 14 ocasiones el record mundial, de 6.17 m a 6.30 m.
Hoy, diez años después, su evolución lo ha llevado a consolidarse como una figura legendaria, protagonista de momentos icónicos en Tokio 2025, donde ratificó el dominio absoluto que ha ejercido sobre el salto con pértiga durante toda la última década. Ese recorrido, que conecta simbólicamente Cali 2015 con Tokio 2025, explica por qué su coronación como “Atleta del Año” generó unanimidad entre expertos, entrenadores y aficionados. A sus 26 años, Duplantis cerró la temporada invicto en 16 competencias, rompiendo además su propio récord mundial, un logro que reafirma no solo su supremacía, sino su capacidad de reinventarse constantemente. En un deporte donde cada centímetro puede definir una carrera, Mondo ha logrado convertir la excelencia en costumbre y el riesgo en arte, elevando su disciplina a una dimensión distinta.
Mientras tanto, en la pista, la elegancia y potencia de Sydney McLaughlin-Levrone transformaron cada una de sus carreras en demostraciones de técnica, velocidad y control. La estadounidense firmó una temporada impecable, manteniéndose invicta y logrando uno de los hitos más sobresalientes de su trayectoria: el título mundial de 400 metros planos, que se suma a su histórico dominio en los 400 metros vallas. Pero su relación con la élite atlética comenzó también en Cali 2015, donde dejó una huella imborrable.
Con apenas 15 años, McLaughlin ganó los 400 metros vallas en Cali, registrando una marca de 55.28 seg y sorprendiendo al mundo por su madurez competitiva. “La pista fue tan rápida que tuve que revisar mi ritmo todo el tiempo”, recordó entonces, destacando que Cali había sido “más una experiencia que una competencia”. Para ella, ese campeonato fue un punto muy importante: “Fue increíble, porque mi objetivo era competir en Cali 2015 para mejorar y disfrutar la experiencia… me sentí en un nivel más alto del que estaba, y fue un gran peldaño para lo que venía”.
Esa experiencia inicial en Colombia se convirtió en el cimiento de lo que luego sería una carrera extraordinaria. En los años siguientes, McLaughlin no solo dominó su prueba, sino que rompió el récord mundial en múltiples ocasiones, convirtiéndose en la primera mujer en bajar de los 52 segundos en los 400 m vallas tras marcar 51.90 en Eugene USA. Su progresión continuó en Oregón 22, donde volvió a superar su propio récord al detener el cronómetro en 50.68, una actuación histórica que demostraba que la joven que brilló en Cali había evolucionado hasta convertirse en la referencia indiscutible de su disciplina.
Ese legado forjado desde Cali encaja hoy con naturalidad en la figura que McLaughlin-Levrone representa: una atleta capaz de dominar tanto los 400 metros planos como los 400 metros vallas, ser campeona del mundo en ambas pruebas y mantenerse invicta en una temporada donde confirmó que su techo aún está lejos de alcanzarse.
La elegante ceremonia de World Athletics, marcada por un ambiente de admiración global, terminó convirtiéndose en un homenaje doble: por un lado, al atleta que desde un recuerdo imborrable en Cali construyó una carrera digna de leyenda; por el otro, a la velocista que desde aquella mágica victoria sub 18 comenzó un ascenso que hoy la tiene instalada entre las mejores de todos los tiempos. Duplantis elevó el estándar del salto con pértiga a alturas que pocos imaginaban posibles, mientras McLaughlin-Levrone continúa reescribiendo los límites técnicos y fisiológicos del 400 m, con 47.78 seg, en una prueba, donde apenas se inicia y ya tiene la segunda marca de la historia.
Ambos encarnan el futuro del atletismo: explosivos, consistentes, talentosos y capaces de convertir cada competencia en un nuevo capítulo de grandeza,logros exitosos paralelos, que comenzaron en el Mundial sub 18 de Cali 2015.
Con sus galardones, World Athletics no solo reconoció resultados, sino la forma en que estas dos estrellas han inspirado, evolucionado y elevado al deporte en 2025. Duplantis y McLaughlin-Levrone cerraron la temporada reafirmando lo que ya intuía el mundo entero: este fue su año, su escenario y su consagración. Y lo que viene apunta a ser todavía más extraordinario.
