Son muchas las palabras usadas para pensar la ciudad en tanto artefactos, habitantes y actividades, y es pertinente recurrir al diccionario para su correcto significado y poder debatir lo que se quiere decir con ellas. Para comenzar, están las derivadas de urbs, ciudad en latín.

         Urbe, se refiere a la ciudad, en especial a su artefacto, la ciudad física, o sea un objeto construido con una cierta técnica para un determinado fin, como lo es en este caso albergar a sus variados habitantes, y en la que se llevan a cabo, las diversas actividades que se realizan en ellas, o sea el conjunto de operaciones o tareas propias de las personas, entidades o la ciudad misma.

         Urbano, es todo lo perteneciente o relativo a la ciudad, tanto a su artefacto como a sus habitantes o sus actividades, pero no de manera separada sino juntos, y además con diferentes implicaciones en cada ciudad, como también en cada sector de cada una de ellas, en la medida en que tengan características peculiares y diferenciadas a la vista que los identifiquen claramente.

         Urbanística, o sea el conjunto de disciplinas, conocimientos, técnicas, artes y saberes que son de aplicación específica para la planificación, diseño, construcción y utilización de las ciudades, en sus diferentes aspectos físicos, sociales y laborales, dependiendo de cada tema a tratar, pero siempre considerando todos los demás y por supuesto sus prioridades en cada caso.

         Urbanismo, es la planificación territorial sistemática y anticipada; y el diseño urbano, paisajístico y arquitectónico en tanto el trazado y delineación de espacios urbanos y edificaciones, y del mobiliario urbano en serie; procurando el desarrollo armónico y simultáneo de las ciudades y que su posterior utilización sea adecuada, funcional, confortable, agradable y emocionante. 

         Urbanizable, en el sentido de comprobar que el terreno en cuestión sea propicio para urbanizar en tanto la construcción de muchos artefactos, benéfico para sus probables habitantes, y adecuado para sus previsibles actividades. Que sea económico de hacerlo y que no implique problemas de ningún tipo para su entorno existente ya sea urbano o natural, o que incluya su pronta solución.

         Urbanizar, es preparar un terreno para su nuevo uso como parte agregada una ciudad existente, abriendo espacios urbanos públicos, como vías, plazas y parques; sembrando árboles, matas y césped en ellos y según lo demande cada caso; y dotándolo de servicios de energía, gas, agua, alcantarillado y comunicaciones; y que los lotes sin construir sean zonas verdes temporales.

         Urbanidad, en tanto cortesía, comedimiento, atención y buen modo por parte de los habitantes de las ciudades en todos sus espacios y edificaciones de uso público; y el debido respeto por los otros en todas las actividades que realizan en ellas, como lo es el evitar el ruido ajeno, respetar la privacidad de los vecinos y no estacionar vehículos en cualquier parte y de cualquier manera.

         Urbanita, es aquella persona que vive acomodada a los usos, costumbres, tradiciones, fiestas y celebraciones características de su propia ciudad, y que rápidamente se ajusta o adapta a otra ciudad en cualquier parte del mundo cuando las visita. Características que desde luego se deben al artefacto mismo pero sobre todo a sus habitantes y a las actividades propias de cada ciudad.

Benjamin Barney Caldas

Arquitecto de la Universidad de los Andes con maestría en historia de la Universidad del Valle y especializaciones en la San Buenaventura. Ha sido docente en los Andes y en su Taller Internacional de Cartagena; en Cali en Univalle, la San Buenaventura y la Javeriana, en Armenia en La Gran Colombia, en el ISAD en Chihuahua, y continua siéndolo en la Escuela de arquitectura y diseño, Isthmus, en Panamá. Miembro de la Sociedad Colombiana de Arquitectos, la Sociedad de Mejoras Públicas de Cali y la Fundación Salmona. Escribe en El País desde 1998, y en Caliescribe.com desde 2011.