Las recientes denuncias del concejal Roberto Ortiz sobre el proceso contractual del alumbrado público en Cali han generado un amplio debate en redes sociales, en diario El Pais Cali y  en medios de comunicación. En medio de las acusaciones, EMCALI por solicitud escrita de Caliescribe , decidió responder públicamente, aclarando los señalamientos. Esta crónica reconstruye, ese cruce de versiones.

  1. El concejal Ortiz afirmó que el contrato del alumbrado podría superar “fácilmente el billón de pesos”, y que durante los primeros 18 meses se invertirían cerca de $450.000 millones para instalar 100.000 luminarias. Ante esto, EMCALI sostuvo que las cifras no pueden presentarse como definitivas, porque el contrato tiene una cuantía “indeterminable” hasta que se conozcan las ofertas formales. Explicó que el sistema de alumbrado público involucra distintos conceptos de gasto, y que la modernización integral está pensada bajo un esquema de inversión privada que será remunerada en el tiempo, siguiendo la regulación de la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG).

En su defensa, la empresa recordó que la segunda fase de modernización ya contaba con una estimación cercana a los $400.000 millones, respaldada por una consultoría externa que calculó la intervención de más de 101.000 luminarias y sus nodos de telegestión. Según EMCALI, este análisis no es improvisado: responde a un estudio técnico, jurídico y financiero que ha sido socializado con entes de control, incluyendo la Procuraduría, en esquemas de seguimiento preventivo.

  1. Ortiz, por su parte, cuestionó el incremento del valor total, argumentando que el costo unitario de una luminaria con brazo oscilaría entre $1.200.000 y $1.500.000, lo que daría un total muy inferior al anunciado. También sugirió que la exención del IVA por cambio de luminarias a tecnología LED podría dejar “márgenes indebidos” al operador. Frente a esto, EMCALI respondió que los precios de todos los componentes del sistema están reglados por la CREG mediante Unidades Constructivas, lo que impediría sobrecostos. Subrayó además que la inversión inicial no proviene de recursos públicos, sino del aliado privado, y que la remuneración solo se reconoce después de validar las obras ejecutadas. Aclaró también que la modernización implica más que cambiar lámparas: incluye postes, transformadores, sistemas de telegestión y reemplazo de infraestructura obsoleta.

  1. Otro de los señalamientos de Ortiz fue que EMCALI podría ejecutar directamente el proyecto, pero que no lo hizo por falta de voluntad administrativa. Según el concejal, la empresa tiene capacidad técnica y humana, pero no desarrolló estudios para operar una o varias zonas del alumbrado. La empresa respondió que desde 2024 revisa alternativas para superar un modelo de más de 25 años que, según ellos, dejó un sistema atrasado y sin modernización garantizada. Reconoció que se evaluó la operación con cuadrillas internas, pero los estudios concluyeron que los costos laborales y administrativos de EMCALI , no reconocidos por la regulación como eficientes, harían más costoso el proceso. La entidad insistió en que seguirá siendo administradora integral del alumbrado, mientras que delegar la operación optimiza recursos y mejora la rentabilidad.
  1. La controversia escaló cuando Ortiz insinuó que existían intereses particulares detrás del nuevo modelo, mencionando presuntas cercanías entre funcionarios y operadores privados. EMCALI negó tajantemente estas afirmaciones, asegurando que la selección de operadores se basa exclusivamente en requisitos técnicos, financieros y regulatorios, y que solo pueden participar empresas con experiencia en grandes ciudades y solidez comprobada. Reiteró que todos los procesos están abiertos a verificación por parte de entes de control.

Un dato que EMCALI resaltó como positivo es que hasta la fecha ya se ha logrado modernizar cerca del 30 % de las luminarias de Cali. La proyección es alcanzar el 100 % en los próximos 2 años,  representa una buena noticia para los caleños, quienes podrán disfrutar de un alumbrado público más eficiente, seguro y moderno, mejorando la calidad de vida y la seguridad en las calles.

  1. Finalmente, ante la mención de otras denuncias pasadas incluidas las relacionadas con subestaciones y contratos de compra de energía EMCALI afirmó que sus actuaciones se fundamentan en criterios técnicos y que siempre han estado dispuestos a los procesos de investigación. La empresa defendió que su objetivo es recuperar su sostenibilidad financiera y que, aunque existan intereses contrarios, los procedimientos se adelantan bajo normas y manuales vigentes.

El intercambio deja ver dos narrativas en tensión: una, la del concejal, que advierte riesgos económicos, falta de transparencia y posibles favorecimientos; la otra, la de EMCALI, que insiste en la planeación técnica, la regulación estricta y el acompañamiento de los organismos de control. En medio de estas versiones, la modernización del alumbrado público sigue siendo un tema importante  para la ciudad, donde las cifras, los modelos y las decisiones continúan bajo la lupa ciudadana y política. Y esta administración del alcalde Eder, la junta de Emcali  y el gerente, Ing Roger Mina, han impulsado dar solución definitiva al atraso del alumbrado , encontrando la deficiencia en oportunidad.

Ramiro Varela Marmolejo