El Valle del Cauca llega al final del cuatrenio Petro, con una conclusión institucional: La nación incumplió compromisos estratégicos de alto impacto. La profundización del canal de acceso a Buenaventura, la vía Mulalo – Loboguerrero y el tren de cercanías. A pesar de estar incluidos en leyes de presupuesto, ó CONPES, planes nacionales ó incluso tener contrato, no avanzaron. Este incumplimiento reiterado revela una falla estructural del modelo vigente: Colombia sigue siendo un estado unitario, según la CP de 1991 con descentralización administrativa. Por ello departamentos como el Valle del Cauca siendo productivos, carecen de mecanismos jurídicos para exigir bilateralidad, cumplimiento o ejecución de obras, porque la fuerza congresional, no lo logró. La gobernadora Dilian Francisca Toro, lo expresó al señalar que las obras incumplidas del gobierno nacional son proyectos estratégicos. El Valle aporta más del 8% del PIB nacional, recibe menos del 3% en inversión directa, evidencia una inequidad territorial que ya no puede seguir justificándose bajo la estructura unitaria. La autonomia de regiones como España ó Chile, es el paso….
Autonomía regional, camino
Frente a esta asimetría, la pregunta es inevitable, ¿qué puede hacer el Valle del Cauca cuando la Nación no cumple? La respuesta está en el propio marco constitucional. Un acto legislativo 8 debates o una Asamblea Constituyente. El objetivo es claro: Modificar el artículo 1, para transitar de un estado unitario a un estado regional, con autonomía política, administrativa y fiscal. Este modelo permitirá adoptar estatutos de autonomía con competencias directas sobre infraestructura férrea y portuaria, tributación compartida IVA y renta territorial, manejo de regalías propias y capacidad autónoma de endeudamiento. El reclamo tiene sustento: Buenaventura moviliza cerca del 40% del comercio exterior del país, la conexión Mulalo – Loboguerrero es clave para la competitividad nacional y la ausencia de estas obras afecta el desarrollo del suroccidente. La salida estratégica es un nuevo pacto nacional territorial, para gestionar con varios departamentos, porque se afecta el desarrollo, donde los territorios tengan herramientas para decidir y ejecutar, sin depender del centralismo. Es tiempo de que el Valle del Cauca ejerza mayor liderazgo e impulse este cambio constitucional histórico. Dilian tiene la palabra….
Una meta cumplida
Las Empresas Municipales de Cali (EMCALI), en coordinación con la administración distrital, alcanzaron con éxito la meta inicial del programa de modernización del alumbrado público. Con una inversión de $90.000 millones, se instalaron más de 55.000 luminarias LED, logrando modernizar el 30% del sistema total. Este avance representa un salto histórico: un incremento superior al 600% frente a lo ejecutado entre 2021 y 2023. Los resultados ratifican que, con planificación técnica, gestión empresarial y articulación institucional, Cali puede avanzar hacia un modelo de servicio público más eficiente, sostenible y orientado al bienestar ciudadano.
Hacia 2a fase moderna, transparente y rigurosa
Con la primera etapa finalizada, EMCALI y la UAESP iniciaron la estructuración de la 2a fase del programa, apoyados por la firma Moreno Servicios Legales S.A.S. para garantizar una hoja de ruta sólida en lo jurídico, financiero y técnico. El proceso avanza en revisión interna con acompañamiento especializado y vigilancia constante de los entes de control, en especial la Procuraduría, que realiza seguimiento preventivo desde 2024.
EMCALI ha respondido con transparencia y oportunidad, fortaleciendo la confianza pública y preparando el camino para un sistema de alumbrado más moderno, seguro y competitivo para toda la ciudad. El balance, en alumbrado, Alejandro Eder y Roger Mina, le están cumpliendo a Cali
Un sueño sin rieles.
El discurso del alcalde Eder, de ésta semana en rueda de prensa en el centro cultural de Cali, no fue acertado, ni con el Metro para Cali, ni con lo que necesita Cali en temas tributarios y menos sobre el tren de cercanías; en éste último volvió a exponer la brecha entre la narrativa política y la dura realidad técnica, historica y fiscal de Cali. El mandatario calificó como, “una afrenta”, el retiro del apoyo nacional a la financiación, omitiendo que el proyecto es inviable, porque Cali enfrenta un MIO quebrado que ya no puede sostener ni su propia operación , un marco fiscal de mediano plazo insostenible, sin cierre financiero y sin capacidad tarifaria es proyectar un tren en el aire. Asumir nuevo crédito externo con la banca multilateral, en cifra billonaria con aval que lo tiene que dar la Nación, es solo discurso. Que se va de gira diplomática para buscar una alianza público-privada y ampliación de tramos, no resuelve lo estructural: no hay sostenibilidad financiera. Es más, un relato que una obra posible.
Fragilidad jurídica.
El proyecto está jurídicamente viciado, recibió la información de la demanda tutelar o en acción popular y omitió respuesta. El acuerdo 621 del 2025 para el tren de cercanías (Cali-Jamundí), fue aprobado sin participación ciudadana y sin debate público, lo peor sin estudios definitivos de ingeniería de proyecto, repitiendo los errores que quebraron al MIO, Termoemcali y las 21 Megaobras. Esta fragilidad jurídica, que nuevamente el Concejo no vio, hace imposible que organismos multilaterales, gobiernos extranjeros, den créditos y tenga el respaldo de la Nación.
Eder invitó a los candidatos presidenciales a firmar ante notaria, un compromiso de cofinanciación, desconociendo la realidad presupuestal del Estado , por la segura emergencia económica nacional que tendrá que se viene y gran reforma tributaria, de dolor y lágrimas. Que un gesto simbólico sustituya un cierre financiero serio reafirma la distancia entre lo que se dice y lo que se puede hacer. El tren de cercanías es hoy un discurso sin sustento legal, ni técnico , al quedar con MIO y tren, 2 sistemas compitiendo por el mismo pasajero, generan déficits cruzados que la tarifa dificilmente puede cubrir
Barrios históricos heridos
El corazón histórico de Cali late hoy entre el deterioro de sus calles y su identidad, los 10 barrios del centro antiguo San Bosco, San Pascual, Santa Rosa, El Calvario, Obrero, San Pedro, San Antonio, San Cayetano, San Nicolás y La Merced, por diferentes motivos condensan abandono institucional, fractura social y pérdida patrimonial, que se expresa en vías destruidas, comercio informal, incumplimiento de usos del suelo, altura, tambien expulsión de residentes y riesgos crecientes de movilidad y seguridad. Sin embargo, en medio del rezago y la degradación, subsiste su energía barrial comunitaria, que constituye riqueza de ciudad: arquitectura republicana, patios tradicionales, memoria urbana y vida popular. La intervención en el Obrero (calle 22ª) al instalar adoquines, revela la magnitud del atraso acumulado y evidencia que la reconstrucción del centro no puede seguir aplazándose.
Obrero gran símbolo, gigante problema.
La obra presentada por el alcalde Eder en el Obrero, como “monumental”, ha despertado entusiasmo en el barrio, pero crecen los cuestionamientos sobre la inequidad territorial que persiste en los barrios del centro. Solo es visitar San Pascual, San Bosco, Santa Rosa, el Calvario, San Pedro, San Cayetano y San Nicolás, persisten hundimientos y redes obsoletas. En San Pedro, la Merced, San Antonio, el patrimonio se pierde bajo la presión inmobiliaria, incumplimiento de normas erosionan su esencia.
No hay alcaldía que responda, en lo fácil, lo normativo. Cali requiere una intervención sostenida que articule infraestructura moderna, renovación cultural, reactivación social y económica. El ej. del Obrero, acelera la protesta, de los barrios, que necesitan un centro vivo, digno y seguro.
Metrocali sin plata para las obras.
Así lo reconoce oficialmente el vicepresidente de infraestructura, Ing. Luis Felipe García de Metrocali, quien afirma que están en gestión de los recursos con la Nación para la ejecución de varias obras faltantes, para lo cual ya se hizo la solicitud y garantiza la culminación de la infraestructura pendiente….
Dentro de las obras faltantes, 20 años despues y sin plata, están 3.1 km de troncales, una terminal de cabecera, una terminal intermedia. Asimismo, otras que no han sido oficializadas, la crisis es muy grande. No hay alcalde que entienda la necesidad, ni control del Concejo, ni la Personeria ni la Contraloria, que hagan cumplir la necesaria estructuración técnica ordenada en acuerdo 224 del 2007. Se les pide gestionar un CONPES de revisión, no hubo respuesta.
Papayazo de beneficios.
El anuncio del alcalde Eder del proyecto “Sistema Recupera”, estímulos tributarios, reducción del ICA y beneficios para sectores, abre una discusión necesaria sobre cómo recaudar sin profundizar la crisis social que vive Cali. Y además le recordaron los periodistas del fracaso del “predial social”.
La ciudad y su otro problema, recaudo efectivo de Cali del orden del 50%, cartera morosa que supera los $2.4 billones, más de 400 mil predios en mora y una ciudadanía golpeada por pobreza e informalidad, pérdida de ingresos. La alternativa es un papayazo, con esquema de beneficios permitidos: reducción de intereses, recalculo a tasas mínimas, acuerdos de pago y estímulos por pronto pago. Medidas sociales que permiten aliviar sin vulnerar la ley, evitando la figura prohibida de la amnistía y sustituyéndola por beneficios transitorios enfocados en normalizar.
Evitar colapso mayor
La realidad social de Cali no se observa públicamente, pero más del 50% de informalidad laboral, con un 38% de pobreza, sin esperanza, con una calidad educativa perversa, miles de microempresas al borde del cierre es un diagnóstico complejo. Por ello, para la mayoría de los ciudadanos un alivio tributario es un instrumento de supervivencia, no un privilegio. La política fiscal debe combinar sostenibilidad, sensibilidad social y rigor jurídico: recaudar sin asfixiar, aliviar sin vulnerar la ley y proteger la base empresarial sin repetir errores recientes. Si el Sistema Recupera, se diseña con técnica, legalidad y empatía, Cali no solamente puede enfrentar la quiebra fiscal que señaló el alcalde Eder, y luego lo olvidó, la ciudadania se endeuda y paga. Reconocer, que la ciudadanía necesita un Estado que cobre, pero que también comprenda su crisis, en el gigante ejercito de informales.
Otros confidenciales
100 años del deporte
Este martes, 18 de noviembre del 2025, Colombia celebra el centenario de vida deportiva organizada desde la ley 80 de 1925, que vinculó por primera vez al Estado con el deporte y creó el andamiaje institucional para formar deportistas, consolidar federaciones, ligas y competir en escenarios. La respuesta fue inmediata: Cali organizó en 1928 los I Juegos nacionales deportivos, seguidos por Medellín 1932, Barranquilla 1935 y Manizales 1936, cimentando la unidad deportiva. Para organizar los juegos de Cali, hubo comision nacional de edufisica y deportes, creada por la ley ( Hoy Mindeportes ), regional ( Indervalle ) y la local ( Secretaria de deportes ), construyeron el 1er estadio ( Galilea , donde queda la clinica de Occidente).
En 1932 Jorge Perry abrió la ruta olímpica en Los Ángeles y en 1936 Colombia envió su primer equipo oficial en atletismo a Berlín , para esa cita olímpica. Esta etapa fundacional permitió que el deporte colombiano dejara de ser un esfuerzo disperso para convertirse en proyecto de nación con competencia, identidad y visión de futuro.
Un siglo de grandes deportistas
Se construyó con nombres que trascendieron generaciones. Jaime Aparicio, múltiple campeón continental entre 1947 y 1951, compitió en los Juegos Olímpicos de Londres 1948 y Melbourne 1956. Luego llegaría el primer medallista olímpico Helmut Bellingroth en 1972, Mara Isabel Urrutia pionera absoluta en el 2000, Mariana Pajón, doble campeona olímpica 2012 y 2016, Caterina Ibargüen reina del salto triple, Oscar Figueroa oro en levantamiento de pesas Río 2016. A ellos se suman hitos que marcaron época, el título mundial de béisbol en 1948, la grandeza boxística de Pambele y Rocky Valdés, el liderazgo global de Cochise Rodríguez y las gestas del ciclismo y el fútbol en Europa. Y nace la recordacion, lo insuperable: Los VI Juegos Panamericanos Cali 1971.
Este centenario confirma que Colombia pasó de esfuerzos aislados a un sistema deportivo capaz de producir campeones, inspirar generaciones y proyectar al país en el mundo. El Senado de la Republica hará la celebracion y homenajes , con la información de Mindeportes y el COC.











