Toda ciudad se encuentra en un sitio específico, inicialmente ocupado con el propósito de realizar allí alguna actividad particular, designio que en la mayoría de las ciudades sigue vigente, se ha desarrollado y al que con el tiempo se han agregado otros; y en las ciudades más extensas sus sitios actuales acostumbran ser varios y hasta muy diversos. Sitios cuya geografía ha determinado su relieve, suelo, agua, vegetación, fauna y clima. Y toda ciudad forma parte de un territorio más amplio, su región, determinada por su geografía, sus características étnicas, históricas y políticas, que puntualizan su función en aquella, y su importancia relativa al departamento como al país al que pertenece.

            Un cruce de caminos suele servir para intercambiar productos, informaciones y personas de otras partes de una región y de más allá, lo que lleva a que poco a poco sea habitado permanentemente por las personas dedicadas a dichas actividades, convirtiéndose en los habitantes de lo que puede llegar a ser con los años una extensa ciudad. En muchos casos, un cruce de caminos, más que una intersección de vías y lugar simbólico de encuentro, es un punto de convergencia de rutas culturales e históricas, lo que caracterizará a cada ciudad originada en él, y aquel por su geografía, la que sólo en algunas ha cambiado un poco, pero que muchas otras cambiará mucho al ser afectadas por el cambio climático.

Un puerto, en la costa de un mar, donde los barcos pueden, de forma segura, cargar y descargar mercancías, embarcar y desembarcar pasajeros, es un cruce de productos, personas e informaciones a otra escala y por otros caminos y medios; constituyendo rutas marítimas a lo largo de los continentes o entre ellos; y algo similar es un puerto sobre un río que vincula diferentes y lejanas regiones de un país. Además, la vida en un puerto es muy activa, y quienes trabajan en los barcos lo habitan periódicamente, lejos de casa, mientras que quienes viven en el puerto, o cerca del mismo, están del todo integrados en una comunidad con una vibrante actividad comercial y una economía fuerte.

Una ciudad a la rivera de un río siempre busca obtener su necesario abastecimiento diario de agua dulce, o porque además sus habitantes se dedican justo en ese sitio a la pesca y su comercio con habitantes de otras partes; y entonces, en consecuencia, también acceden al intercambio de informaciones y personas. Además, pese a los riesgos como las inundaciones y la contaminación, que pueden causar problemas a sus malecones, calles y plazas, y daños a sus edificaciones, vivir al lado de un río ofrece no pocos beneficios para la salud mental con solo poderlo contemplar, o la muy conveniente conexión con la naturaleza, además de variadas actividades recreativas como nadar o navegar por él. 

Finalmente, una ciudad al lado de un área amplia de cultivos, cría de ganado y caballos, engorde de novillos y ordeño de vacas, busca alojar en ella a esos trabajadores del campo, los que, a diferencia de los campesinos propiamente dichos, dedicados a dichas actividades, no habitan permanentemente en el campo, pero sí dependen prioritariamente de este. Usualmente se trata en su inicio de pequeños pueblos, en los que la vida se caracteriza por un ritmo más pausado, mayor conexión con la naturaleza y un ambiente más tranquilo, con menos ruido, movilización y estrés, en comparación con una ciudad ya más poblada, en la que para muchos de sus habitantes lo rural ya está bastante lejos.

Benjamin Barney Caldas

Arquitecto de la Universidad de los Andes con maestría en historia de la Universidad del Valle y especializaciones en la San Buenaventura. Ha sido docente en los Andes y en su Taller Internacional de Cartagena; en Cali en Univalle, la San Buenaventura y la Javeriana, en Armenia en La Gran Colombia, en el ISAD en Chihuahua, y continua siéndolo en la Escuela de arquitectura y diseño, Isthmus, en Panamá. Miembro de la Sociedad Colombiana de Arquitectos, la Sociedad de Mejoras Públicas de Cali y la Fundación Salmona. Escribe en El País desde 1998, y en Caliescribe.com desde 2011.