Inicio del último periodo de sesiones llega con advertencias de control político, tensiones por la deuda, cuestionamientos a la contratación y alertas sobre uso electoral de la administración: El cabildo marca distancia y van por más participación
El Concejo de Cali dejó un mensaje contundente: la corporación se asume como poder autónomo y ejercerá un control político y constitucional independiente frente al alcalde Alejandro Eder. Las intervenciones de los concejales revelaron un punto de quiebre en varios frentes: el debate económico por el endeudamiento de $3,5 billones, la elección del nuevo contralor distrital, el manejo electoral de la administración con más de 15.000 contratistas de prestación de servicios (PS), el cumplimiento de los acuerdos pactados en el Plan de Desarrollo 2024–2027, el endeudamiento por$3.5 billones, los acuerdos que desarrollan los créditos bancarios y el presupuesto de la ciudad 2025, etc.
- El presidente del Concejo, Edison Lucumí Lucumí (Cambio Radical), fue categórico: “El Concejo es autónomo, tiene sus tiempos y su responsabilidad con la ciudad; los proyectos se estudiarán a profundidad y solo se aprobarán si son convenientes para Cali”. Subrayó que la independencia no es negociable, en especial en decisiones sensibles como la elección del próximo contralor distrital, que deberá hacerse sin intromisiones del Ejecutivo.
- Complementado en el tema del Contralor, en la expresión del concejal Fabio Arroyave. “Se debe respetar esa lógica, respetar las dinámicas e iniciativas del Concejo y así como no nos metemos allá, ustedes (el gobierno) no se deben meter acá”.
- El inconformismo también escaló al terreno político-electoral. Varios cabildantes denunciaron la presunta movilización de más de 6.000 contratistas PS en reuniones coordinadas por secretarios de despacho en favor de candidaturas como las de Juan Fernando Reyes Kuri al Senado (coalición Dignidad y Compromiso – Nuevo Liberalismo – Mira) y Juan Pablo Rojas a la Cámara. Para algunos concejales, este engranaje representaría una maquinaria electoral de más de 50.000 votos, que difumina los límites entre gestión pública y campaña política. Privadamente informan que hay grabaciones al alcalde de Cali, a unos secretarios, que dan instrucciones políticas en favor de los candidatos del gobierno al senado y a la cámara. El ambiente político está caldeado entre el cabildo y el gobierno Eder, a 5 meses de las elecciones legislativas.
- Las voces más críticas se escucharon en el Pacto Histórico. La concejal Ana Leidy Erazo afirmó: “Hoy no vemos al alcalde, como tampoco lo ve la ciudad; la inseguridad y las promesas incumplidas obligan a este Concejo a ejercer control político”. A su vez, María del Carmen Londoño exigió garantías reales para los debates, recordando que ha tenido que acudir a organismos de control para obtener información negada por la administración.
- El tema presupuestal, contractual y económico encendió otro frente de discusión. Carlos Hernando Pinilla (Liberal) advirtió: “Tomamos un riesgo histórico al autorizar una deuda de 3,5 billones; no podemos terminar 2025 sin saber en qué se invierte ese dinero”. Flower Rojas añadió que el control presupuestal deberá realizarse dependencia por dependencia, con especial énfasis en el empréstito aprobado.
- Por su parte, Fabio Arroyave (Liberal) defendió la autonomía institucional: “Así como el Concejo no se mete en la Alcaldía, el gobierno no debe meterse en las competencias del Concejo”. Rodrigo Salazar pidió mayor socialización de proyectos con las comunidades antes de su radicación, y Roberto Ortiz insistió en que el alcalde debe enfocarse en gobernar y no en campañas, con especial advertencia sobre la gestión del alumbrado público.
- En medio de las posturas, las concejales cercanas a la gobernadora Dilian Francisca Toro —Audry Toro y Tania Fernández, respaldan la línea crítica, pero dejan que sea su jefa política quien marque acuerdos en tiempos de crisis.
- Los cabildantes del Centro Democrático, aunque apoyan al alcalde, lo hacen con reservas, cuidando el margen de poder del Concejo. Desde el Partido Conservador, Marlon Cubillos ha sido uno de los más fuertes críticos, centrado en seguridad y contratación distrital.
- Otros concejales también marcaron posición. Carlos Andrés Arias (Partido de la U) pidió evaluar secretarios más preocupados por redes sociales que por territorios, exigiendo atención a la violencia juvenil y a los asentamientos en los cerros. Daniella Plaza (Colombia Renaciente) espera que la administración le garantice el compromiso político de la coalición que la llevaría a la presidencia del Concejo en 2026, aunque su aspiración enfrenta resistencias, entre ellas la posibilidad de que James Junior Agudelo (Liberal) dispute esa dignidad.
El Concejo de Cali envía una señal inequívoca:
A partir de octubre comienza una etapa de fuerte control político, con independencia frente al alcalde Eder, marcada por la tensión sobre la deuda, la movilización electoral y la transparencia institucional, donde aprietan pública e implícitamente dicen una frase:
¡O nos ayudamos o nos ayudamos!
