La noticia de la clasificación de Colombia al Mundial 2026 ha encendido el entusiasmo de un país entero. Volver a la máxima cita del fútbol no es poca cosa, especialmente después de haber estado ausentes en Qatar 2022. Las calles contentas, los estadios vibran y los hinchas sueñan con repetir gestas heroicas como las de Brasil 2014, cuando la Selección alcanzó por primera vez unos cuartos de final. Sin embargo, en medio de la alegría, surgen interrogantes sobre el verdadero potencial de este equipo que dirige Néstor Lorenzo y, sobre todo, sobre lo que falta para soñar en grande.

El físico

Colombia clasificó con autoridad en la eliminatoria, pero quedó claro en partidos como el reciente frente a Bolivia que la intensidad de juego aún está por debajo de lo exigido en un Mundial. El fútbol moderno es un deporte de alta velocidad, de presión constante, de relevos interminables. Y allí es donde los cafeteros muestran un déficit. “Hay que correr más” no es solo una frase hecha: es la condición indispensable para competir contra selecciones como Francia, Alemania o Inglaterra, que han elevado la exigencia física al máximo nivel.

Edad del plantel.

El partido ante Bolivia dejó un dato que preocupa: la edad promedio de los titulares superó los 30 años, un número alto si se considera que en torneos largos el desgaste físico cobra factura. Falcao ya no está, pero su generación todavía marca presencia. James Rodríguez, referente indiscutible, tiene 33 años. Juan Guillermo Cuadrado, otro símbolo, ronda los 36. Incluso jugadores que se consolidaron como jóvenes promesas en la década pasada hoy son veteranos de experiencia incuestionable, pero con piernas que no responden igual.

La comparación con 2014 es inevitable. Aquella Selección, dirigida por José Pékerman, combinaba experiencia y juventud. James brillaba con apenas 23 años, Juanfer Quintero era promesa de 21, y David Ospina mostraba seguridad en el arco con 25. Ocho años después, en Rusia 2018, el promedio ya se acercaba a los 28 años, y ahora, de cara a 2026, la curva sigue en ascenso. L

Colombia necesita renovar, darle espacio a la nueva camada que pide pista. Jugadores como Luis Díaz, Jhon Durán, Yaser Asprilla o Jhon Arias deben asumir más protagonismo para que la Selección no se convierta en un equipo veterano con talento, pero sin energía. El reto para Lorenzo será encontrar el equilibrio. No se trata de jubilar a los históricos, que siguen siendo piezas valiosas en la cancha y en el camerino, sino de construir un bloque sólido donde la juventud aporte vértigo y dinamismo, y la experiencia brinde jerarquía y control en los momentos decisivos.

Colombia ya cumplió el primer paso: regresar al Mundial. Ahora falta lo más difícil: preparar un equipo que no solo participe, sino que compita de verdad. El país lo sabe, la hinchada lo exige y los jugadores lo sienten. En 2026 no bastará con estar; habrá que correr, luchar y demostrar que el fútbol colombiano todavía tiene mucho para dar.

Titular y edades (septiembre de 2025)

Camilo Vargas – 36 años (nacido el 9 de marzo de 1989)

Santiago Arias – 33 años (nacido el 13 de enero de 1992)

Davinson Sánchez – 29 años (nacido el 12 de junio de 1996)

Jhon Lucumí – 27 años (nacido el 26 de junio de 1998)

Johan Mojica – 33 años (nacido el 21 de agosto de 1992)

Jefferson Lerma – 30 años (nacido el 25 de octubre de 1994)

Richard Ríos – 25 años (nacido el 2 de junio de 2000)

Jhon Arias – 27 años (nacido el 21 de septiembre de 1997)

James Rodríguez – 34 años (nacido el 12 de julio de 1991)

Luis Díaz – 28 años (nacido el 13 de enero de 1997)

Jhon Córdoba – 29 años

Promedio (11 jugadores) = 30,2 años

Redacción