Uno de los principales problemas en la salud que enfrenta Colombia en la actualidad, es la dificultad para conseguir citas médicas en tiempos razonables. Muchos usuarios reportan que tras semanas o incluso meses, solo logran obtener una consulta, lo cual agrava las condiciones de salud, que podrían haberse tratado de forma temprana. La alta demanda, combinada con la escasez de médicos en zonas rurales y la sobrecarga en las clínicas, hospitales y centros de salud, ha llevado a una situación en la que las agendas están completamente llenas. Como resultado, pacientes con patologías no urgentes deben esperar demasiado tiempo, lo que en algunos casos agrava sus condiciones.

En Colombia, el sistema de salud enfrenta una profunda crisis en las áreas de urgencias y citas médicas en general, donde la saturación y el colapso se han convertido en una realidad cotidiana. Los hospitales públicos y privados luchan por atender a un volumen creciente de pacientes, muchos de los cuales deben esperar horas e incluso días en pasillos, sin acceso a habitaciones cómodas o atención oportuna y adecuada, convirtiéndose en un verdadero caos.

Durante los últimos años, la demanda de atención en emergencias “callejeras”, ha superado ampliamente la capacidad instalada de los centros hospitalarios. Las filas de pacientes en zonas de espera (en el mejor de los casos), se han convertido en escenas habituales, evidenciando la insuficiencia de recursos físicos y personal médico. La falta de camas, la escasez de personal especializado, contribuye a que muchos pacientes permanezcan en condiciones precarias, expuestos a riesgos de infecciones, contagios y a una atención que muchas veces no cumple con las pautas mínimas.

Para los pacientes, el colapso significa largas horas de espera en pasillos, tiradoso incómodamente sentados en una silla, sin la posibilidad de acceder a un espacio o habitación cómoda y un tratamiento adecuado. Esto no solo genera angustia y ansiedad, sino que también puede agravar su condición. Para los profesionales de la salud, la sobrecarga de trabajo y la falta de recursos generan estrés, agotamiento y dificultades para brindar una atención de calidad.

Es una constante que las unidades de urgencias en hospitales públicos y privados a todo nivel, estén saturados, colapsados, con tiempos de espera que en ocasiones superan las 8, 12 y hasta 24 horas. La falta de camas, personal insuficiente y recursos limitados, hacen que muchos pacientes no reciban atención a tiempo, aumentando la mortalidad y complicaciones en casos que podrían ser atendidos de manera rápida y eficaz si hubiera una estructura adecuada. En zonas rurales o apartadas, la situación es aún más crítica, con hospitales que operan en condiciones precarias o que simplemente no cuentan con los recursos necesarios para atender emergencias.

Otro aspecto crítico, es la escasez de medicamentos esenciales y tratamientos básicos en los centros hospitalarios, esto obliga a los pacientes a tratar de adquirir sus medicinas en droguerías y farmacias privadas, con costos que muchas veces no pueden pagar, y ello conlleva a abandonar los tratamientos, lo cual puede resultar en complicaciones graves o progresión de enfermedades crónicas como diabetes, hipertensión, asma, entre muchas.

 

Esta problemática no solo refleja deficiencias estructurales, sino que también pone en riesgo la vida y el bienestar de millones de colombianos que dependen de un sistema que está brutalmente colapsado.

Los recursos destinados a la salud, suelen ser insuficientes y mal distribuidos. La pandemia de COVID-19 sobrecargó clínicas y hospitales, puso en evidencia las deficiencias estructurales y logísticas, aceptando que definitivamente NO estábamos preparados, además, la continua migración de médicos, enfermeros y en general del personal en salud, hacia países con mejores condiciones laborales, aumenta la escasez y deficiencia en la atención.

Otro problema grave es la dificultad para acceder a medicamentos y tratamientos médicos, se ha convertido en toda una odisea desastrosa y de imposible acceso. La escasez de algunos fármacos, los retrasos en la entrega y la burocracia en los trámites, hacen que muchos pacientes no puedan seguir sus tratamientos de manera efectiva, lo que puede tener consecuencias graves en su salud, especialmente en enfermedades crónicas y condiciones graves.

La salud en Colombia presenta marcadas desigualdades entre regiones urbanas y rurales. Mientras en las grandes ciudades la saturación y los problemas de acceso son evidentes, en las zonas rurales la situación es aún más precaria, con hospitales y clínicas que carecen de infraestructura básica, personal especializado y recursos adecuados. Esto genera una brecha en la calidad y oportuna atención.

Mientras tanto, la sociedad médica y los pacientes, enfrentan las consecuencias de ésta mega-crisis, que ha evidenciado la necesidad de revisar y fortalecer los sistemas de abastecimiento y gestión de medicamentos en Colombia, para evitar que estas fallas sigan poniendo en riesgo la salud de los colombianos y sobrecargando el sistema en general.

Y ¿Qué decir del impacto en la salud mental y preventiva? La sobrecarga del sistema, también afecta la atención preventiva y la salud mental de la población. La imposibilidad de realizar controles periódicos, vacunaciones o detección temprana de enfermedades, aumenta la prevalencia de patologías avanzadas y complicadas. Además, la falta de atención psicológica y psiquiátrica adecuada, ha llevado a un aumento en los casos de ansiedad, depresión y otros trastornos mentales, que a menudo no reciben el apoyo necesario a tiempo.

Ante semejante hecatombe, es muy válido conocer ¿dónde se puede presentar queja o solicitud para lograr asistencia médica en general?

Tomen nota:

1.Superintendencia Nacional de Salud, que es la entidad encargada de supervisar y controlar las EPS (Entidades Promotoras de Salud) clínicas, hospitales y centros de salud.

Página web: www.supersalud.gov.co

(https://www.supersalud.gov.co)

También pueden comunicarse al teléfono 601-7442000, línea gratuita 01 8000 513 700

  1. Veedurías Ciudadanas y Defensoría del Pueblo

La Defensoría del Pueblo ayudar a canalizar quejas relacionadas con la atención en salud.

Página web: www.defensoria.gov.co

(https://www.defensoria.gov.co)

Teléfono línea gratuita 01 8000 112 012

  1. Secretaría de Salud Departamental o Municipal

Pueden acudir a la Secretaría de Salud del municipio o departamento para presentar la queja formalmente.

  1. Acciones directas con la EPS

Presentar una reclamación o queja directamente ante la EPS, ya sea en oficinas, en línea, o por teléfono.

– Solicitar la respuesta por escrito y guardar los registros.

  1. Sede de atención en Salud y la Oficina de Atención al Usuario

Muchas instituciones de salud tienen oficinas o canales específicos para atención al usuario donde pueden presentar la correspondiente queja.(ubicadas en municipios, ciudades capitales, departamento o a nivel nacional)

  1. Acción de tutela

– Si consideran que sus derechos fundamentales a la salud están siendo vulnerados, pueden interponer una acción de tutela ante un juez competente para solicitar la protección inmediata de los derechos.

NOTA IMPORTANTE PARA TENER EN CUENTA:

– Siempre documentar las solicitudes, respuestas, y cualquier comunicación.

– Presentar la queja por escrito, solicitárselo o firma de recibo.

– Buscar asesoría legal si la situación no se resuelve en los canales y tiempos administrativos.

La crisis en el sistema de salud es una problemática compleja y multifacética que requiere una respuesta coordinada y sostenida. La saturación de citas médicas, urgencias desbordadas y la falta de recursos básicos, no solo afectan la calidad de vida de los individuos, sino que también amenazan la estabilidad social y económica del país. El colapso en urgencias, es un reflejo de las múltiples problemáticas estructurales del sistema de salud en Colombia.

La inasistencia de recursos e implementos médicos del país, se refleja en la dificultad que enfrentan los colombianos para acceder a medicamentos, citas médicas, servicios de urgencias y cirugías. Esta situación genera frustración y afecta la salud y el bienestar de la población, evidenciando la necesidad de fortalecer el sistema de salud para garantizar una atención oportuna y de calidad para todos. La falta en la entrega oportuna de medicamentos, ha sido un factor determinante en el colapso de las urgencias en clínicas, hospitales y centros de salud del país.

Entonces… ¿Cómo puede el sistema de salud en Colombia, abordar de manera integral las causas estructurales del colapso en la atención médica y la distribución de medicamentos, garantizando así el acceso oportuno y de calidad para toda la población?

Habrá que seguir con la lupa puesta…!

Emperatriz Giraldo S

Comunicadora y Periodista - [email protected]