En el Encuentro de Entrenadores, Wilson Cañizales, profesional del Deporte, Magister y Phd en educación, es muy conocido en el área suramericana, fue campeón varias veces del atletismo suramericano en la prueba de 400 Mts, 24 años record sudamericano, especialista gestión deportiva, profesor universitario, padre de un excelente atleta.

A mí me corresponde tocar el tema del atletismo de alto rendimiento universitario del futuro. Al hacer una radiografía en Colombia se observa que las universidades no aportan al desarrollo deportivo de alto rendimiento, especialmente en el atletismo, al mismo nivel que lo hacen universidades de Estados Unidos, Canadá o Australia. Sin embargo, sí se adelantan iniciativas que vale la pena destacar.

En primer lugar, las universidades se agrupan en seis nodos. En el nodo Bogotá, por ejemplo, están la Universidad Nacional, la Uniminuto, la Tecnológica, la Universidad de las Américas, la Universidad Libre, donde han estudiado y estudian actualmente muchos deportistas, además de la Universidad Antonio José Camacho, la Autónoma de Colombia, la católica, la de Cundinamarca y la Pedagógica, entre otras. En estas universidades se han identificado carreras relacionadas con el deporte, que aportan no solo desde el punto de vista competitivo, sino también desde la formación y cualificación de entrenadores. Allí se encuentran programas en Ciencias del Deporte, licenciaturas en Educación Física y carreras como Administración Deportiva.

En cuanto a escenarios deportivos, algunas universidades cuentan con canchas de fútbol, voleibol y pistas de atletismo, aunque la mayoría en carbonilla y pocas en material sintético. También hay espacios para patinaje, fútbol y disciplinas que permiten desarrollar tanto el deporte formativo como el competitivo. En el nodo Caribe, por ejemplo, destaca la Universidad del Magdalena, que ha logrado importantes resultados en atletismo en los Juegos Nacionales Universitarios, gracias a la oferta de programas virtuales que permiten que deportistas de todo el país puedan formarse. Este modelo virtual abre posibilidades para que atletas de alto rendimiento estudien desde cualquier lugar de Colombia e incluso del extranjero.

En el nodo Occidente se encuentran la Universidad de Antioquia, la San Buenaventura, la Nacional de Colombia y la Uniminuto, con programas deportivos y escenarios que incluyen canchas múltiples, espacios para voleibol y fútbol de salón, útiles para los atletas de alto rendimiento. El nodo Cafetero también ofrece muy buenos escenarios, como el campus de la Universidad del Quindío, con instalaciones de última generación. El nodo Oriente reúne diversas universidades con programas similares, mientras que en el nodo Suroccidente participan instituciones como la Escuela Nacional del Deporte, la Universidad del Valle, la Santiago de Cali y la San Buenaventura, todas con pregrados, programas tecnológicos, maestrías y con la necesidad de avanzar hacia doctorados.

Varias universidades otorgan beneficios a los deportistas de alto rendimiento, como becas del 100%, y existen políticas estatales que favorecen el acceso, como la Ley de Gratuidad en la educación superior o el programa Renta Joven, que otorga auxilios a estudiantes vulnerables. Además, cada institución suele contar con programas propios de becas e incentivos.

A pesar de estos avances, aún hacen falta varios aspectos clave: crear un sistema que permita a los universitarios competir en alto nivel con más frecuencia y no solo en un evento anual; establecer divisiones por niveles en el atletismo universitario, que diferencien a quienes ya están clasificados a eventos internacionales de quienes apenas cumplen marcas mínimas, evitando brechas desmotivadoras; y fortalecer la participación de la empresa privada mediante patrocinios, como sucede en Estados Unidos, donde las universidades tienen el respaldo de sponsors que permiten profesionalizar algunas disciplinas.

Otro aspecto pendiente es la consolidación de ligas universitarias que impulsen la internacionalización de la competencia y la integración con entidades como FISU América. También es necesario que las universidades aporten más al desarrollo investigativo en deporte universitario, formativo, competitivo e iniciación, así como en la creación de escenarios deportivos de última generación que permitan albergar competencias nacionales e internacionales.

En conclusión, se ha avanzado en la integración de universidades, en la oferta académica relacionada con el deporte y en el acceso para los atletas de alto rendimiento. Sin embargo, persiste la necesidad de mayor articulación, más competencias, apoyos económicos y patrocinio privado, junto con un fortalecimiento de la investigación y la infraestructura. Todo esto permitirá potenciar el desarrollo del deporte universitario y dar un salto en la proyección del atletismo y demás disciplinas en el país.

Ramiro Varela: Si queremos construir el deporte universitario competitivo en Latinoamérica y el Caribe hispano, ésta propuesta del profesor Cañizares del día de hoy

es modelo y ejemplo para todos los países, para que se pueda hacer ese diagnóstico prospectivo, evaluativo de la estructura deportiva de las universidades de cada país.

Esta presentación del profesor Wilson reúne todo el compendio de lo que ofrecen las universidades en deporte, o, para planificar y organizar el concepto del deporte universitario en un país para construir la Federación Latinoamericana y del Caribe de Atletismo Universitario,

La primera pregunta, antes de que aparezcan las preguntas del chat: quería preguntarle sinceramente, ¿por qué en Latinoamérica, en su amplio conocimiento, se considera la universidad como el cementerio del deportista?

Wilson Cañizales: De pronto, cuando hay una dualidad y una dificultad que encuentra el deportista de alto rendimiento, a veces con el cumplimiento de la parte académica. De pronto algunas universidades no tienen las estrategias para poder insertar a los deportistas en lo académico. Pero también es importante que el deportista-estudiante sepa seleccionar el tipo de carrera que va a hacer. Hay algunas carreras que no te brindan la posibilidad de poder continuar con tu deporte. Muchos estudiantes seleccionan Medicina. Y resulta que, pues, Medicina, por el diseño curricular y los requisitos que deben cumplir los estudiantes, es prácticamente estar 24 horas dedicado netamente al tema del estudio. Y, pues lógicamente, no queda el espacio suficiente para poder hacer las dos cosas y sacar su parte deportiva y su parte académica.

Algunas universidades tienen apoyos, tienen asistentes o asesorías específicas para que los estudiantes-deportistas puedan sacar sus carreras adelante. Pero también es importante decirles a los estudiantes-deportistas que no pueden coger el mismo nivel de créditos que una persona que está dedicada única y exclusivamente al estudio. Porque combinar estudio y alto rendimiento, las dos son demasiado exigentes y, a veces, no se puede lograr: o se hace bien una, o se hace bien la otra. Pero yo considero que se pueden hacer bien las dos cosas: el estudio y la parte académica. Depende de las universidades, depende de los apoyos que se tengan, depende del nivel de asesoría que le puedan brindar a los estudiantes-deportistas para poder sacar sus carreras adelante.

RV:¿Usted cree que la concertación con el competente legal, que en el sistema nacional del deporte son las federaciones de la Ley 181 de 1995 en el caso de Colombia y ASCUN, que tiene una competencia que no es de ley, pero sí de cultura organizativa dada por el Ministerio de Educación a través de decretos, podrá permitir, en su olfato, ese modelo de búsqueda de un verdadero deporte universitario competitivo bajo una apertura mayor, más que el cierre propio del sistema nacional del deporte a través del deporte asociado en el caso de Colombia?

WC: Yo en muchas ocasiones he escuchado hablar de la liga universitaria. Yo creo que hay que hacer la liga universitaria, hacer lo que se está pensando desde las ideas recogidas en estos conversatorios para Latinoamérica. Haciendo estas ligas y construyendo esta federación latinoamericana, sin duda alguna podemos ir marcando la ruta de lo que debe ser el desarrollo deportivo universitario. Esto debe tener una contribución del Estado. En el caso nuestro, debe tener una contribución del Ministerio del Deporte, que también tiene que brindarle la posibilidad al deporte universitario de generar espacio para el alto rendimiento, como lo hacen las universidades en Estados Unidos. Pero insisto: esto no puede ser únicamente del Estado, también hay que buscar recursos en la empresa privada. Ahora bien, para tener recursos de la empresa privada necesitamos deportistas de muy alto nivel, y son precisamente ellos quienes van generando los recursos y haciendo crecer el deporte universitario. Esto que se está haciendo ahora, esta interacción permanente de estas dos semanas, sin duda alguna nos va a enriquecer a todos, nos va a dejar ideas no solamente a Colombia sino a toda Latinoamérica de cómo podemos sacar adelante nuestro deporte.

En Latinoamérica debemos unirnos todos. La idea que tienes de que las universidades nos unamos alrededor del deporte para llevarlo a otro nivel es supremamente importante. Yo creo que ya tenemos algunos insumos que nos van a servir para seguir buscando ese camino que queremos.

RV: profesor Wilson, yo creo que su exposición ha sido un aporte muy generoso para este ciclo de conferencias, llamado Encuentro Latinoamericano y del Caribe de Entrenadores y Profesores de Atletismo, para poder hacer el estudio de mercado universitario por pais. Era necesario que alguien lo hiciera, para poder valorar todas las necesidades de infraestructura. Una oferta muy importante, gigante, en un país como Colombia, que debe ser similar a lo que tenemos en promedio en el continente.

Atletismo de Alto Rendimiento

Redacción