Según declaraciones del doctor Santiago Castro, gerente de crédito de los 3.5 billones de pesos aprobados por el Concejo Distrital, el alcalde “ha sido claro en que hará varias obras de impacto pero también obras barrio adentro…”; “…obras que le darán a Cali un salto hacia el futuro, obras que harán de Cali una ciudad competitiva a la altura de las grandes urbes del país”. (El País, edición impresa del 19 de agosto-2025).
El hecho real es que la ciudad de Cali, que antes ocupaba el segundo lugar en el país pasó a un tercer puesto y va en camino al cuarto lugar frente a ciudades como Barranquilla y Cartagena. Todo esto se debió en gran parte al aumento de la deuda pública para realizar obras urbanísticas, muchas de las cuales quedaron inconclusas y otras estuvieran afectadas por los sobrecostos. Así mismo, empresas como EMCALI sufrió un grave deterioro en cada uno de sus componentes especialmente en telecomunicaciones. Igualmente, el transporte masivo MIO no cumplió con la finalidad de transportar un número significativo de pasajeros y en la actualidad METROCALI se encuentra en estado de insolvencia por cuenta de la mala estructuración y anejo por parte de sus directivos. Las administraciones anteriores muy poco o nada hicieron por proteger y recuperar las fuentes hídricas de los ríos que atraviesan la ciudad, conjuntamente con ninguna gestión encaminada a proteger el medio ambiente natural con el Parque Nacional Los Farallones, el área de reserva forestal, etc.,
Conviene analizar el plan de obras del alcalde Eder que se financiará con el empréstito de los 3,5, billones.
La primera obra que se ejecutará será el denominado “tren de cercanías” para el que se aportarán cuatrocientos mil millones de pesos con el fin de que Cali participe de la construcción de dicha obra, conjuntamente con el municipio de Jamundí y la gobernación del Valle del Cauca., correspondiente al 30% del valor total de la obra, en tanto que a la Nación le corresponderá cubrir el 70% de la misma de acuerdo con la ley de metros.
Dicho proyecto no aparece en la agenda del gobierno nacional como una de sus prioridades y por tanto no se puede contar con su participación, lo cual hará irrealizable dicha iniciativa, fuera de qué según sus proyecciones, esta obra se tomaría una década para convertirse en realidad.
La segunda prioridad del alcalde Eder consiste en renovar la flota del MIO con bises eléctricos y buses diesel que según se dice, mejorará la prestación del servicio de transporte y hará más sostenible el sistema, según palabras del funcionario de la alcaldía. Circunstancia que tendrá lugar en medio de la quiebra económica, financiera y operativa del sistema, situación que deja muchas dudas sobre el presente y futuro de la operación y de una empresa mediatizada por los intereses de los operadores privados que terminaron llevando a la ruina al transporte masivo MIO y a su eventual liquidación.
Así las cosas, advertimos que antes de realizar la inversión, lo más prudente sería reestructurar el sistema, con el fin de evitar la repetición de los mismos errores del pasado, con los riesgos que ello implica desde el punto de vista económico y financiero.
En tercer lugar, otra de las obras prioritarias del alcalde tiene que ver con la renovación total de la avenida Ciudad de Cali. A esto se suman otros proyectos como el boulevard Figueroa, la construcción de la vuelta de Occidente, la renovación de la avenida sexta y algunas otras obras pendientes relacionadas con el Plan de las 21 mega obras, que no se construyeron en su totalidad, pero si se cobraron a los contribuyentes a través del sistema de valorización.
Quedan en el ambiente varios interrogantes en torno al costo final de las obras que se pagarían con los impuestos municipales, en tanto no está claro como dichas obras mejorarán la condición económica y social de los caleños e impactarán el medio ambiente natural ni tampoco como generar nuevas oportunidades de trabajo, acceso a la educación, a la salud y a una mejor prestación de los servicios públicos.
y ni generarán mayores oportunidades de trabajo, acceso a la educación y a la salud y a una mejor prestación de los servicios públicos.
ADENDA: La explosión de un camión bomba cargado con cilindros de gas frente a la escuela militar de aviación Marco Fidel Suárez, con un saldo de varios muertos y heridos, corrobora una vez más la tendencia de terror y de miedo que se vive en varias regiones del país y que esta vez sacudió a la ciudad de Cali y a los caleños perpetrado por un grupo armado ilegal en respuesta a la política de paz del gobierno del presidente Gustavo Petro y con lo cual aspiran fortalecerse económica y políticamente no solo en los territorios donde no tiene presencia institucional el Estado sino en aquellas ciudades capitales en donde con dichos actos terroristas se causa un gran impacto social. Lo cierto es que el gobierno nacional en desarrollo de su política de paz ha utilizado los denominados diálogos con los grupos armados ilegales sin mayores resultados visibles, al tiempo que en la actualidad ha emprendido la tarea de utilizar la fuerza pública para combatirlos en medio de una situación cada vez más difícil de resolver por este medio. Lo sucedido en Cali hace parte de una espiral de violencia que genera una gran incertidumbre e inseguridad, en tanto que la ciudad se encuentra desprotegida frente a este tipo de atentados, que según el alcalde Eder ocurren lamentablemente ante la imposibilidad de la administración y de las fuerzas de policía de poder prever y prevenir tales hechos, entre otras cosas, debido a que no cuenta con los recursos y medios suficientes para enfrentar el embate de este tipo de violencias. Desde la Veeduría que representamos nos solidarizamos con las víctimas y sus familias, en tanto que solicitamos todo el apoyo del gobierno nacional y local para ellas en este momento de infortunio y de muerte que enluta a los caleños y que no parece tener fin.