La ciudad de Cali atraviesa un momento muy crítico en cuanto a la administración del distrito,  su gobernabilidad y el ejercicio efectivo del control político, fiscal y disciplinario. No es solo lo que reflejan las encuestas de opinión pública, sino la crudeza de una realidad evidente: la administración  carece de buen gobierno, al ciudadano no se le defiende  porque no hay  contrapeso institucional necesario para garantizar un gobierno transparente y eficiente. Ni el alcalde administra bien , ni el Concejo cumple su principal funcion constitucional,  ni la Contraloría Distrital ni la Personeria de Cali,  han cumplido con sus roles de control y supervisión de manera efectiva, lo que ha a traves de los últimos años , se ha evidenciado un debilitamiento institucional preocupante.  Y los medios de comunicacion mayoritariamente solo informan lo oficial, no estudian ni investigan, dejando a la opinion ciudadana con verdades parciales , la misma que reciben los gremios, empresarios, universidades, las JALs, Jacs, etc.

Desde el 2004 con los principales proyectos, billonarios en pesos y sin terminar, MIO ; en el  2008 con 21 Megaobras, etc : La ciudad de Cali enfrenta una crisis institucional profunda y alarmante que debilita gravemente su gobernabilidad y la calidad democrática, por lo que más temprano que tarde, ante la ausencia de recursos para atender problemas sociales, se tendrá “otro estallido social”, y más grave, es lo loca.

Gobierno y Concejo de Cali: sin control efectivo

Las funciones del alcalde y el Concejo de Cali están claramente establecidas en la Constitución y las normas: administrar el primero y  aprobar presupuestos y ejercer control político a la administración. Sin embargo, en la práctica, ni lo uno ni lo otro se hace bien. El Concejo desde el año 2004, ha dejado de cumplir con su principal tarea: el control constitucional de la gestión, lo que se agrava con el desbaratamiento hasta del quórum en sesiones de control. Y ahora , es más grave, cuando aprobó “ilegalmente” el credito de $3.5 billones , por el marco fiscal inviable, la quiebra fiscal de la ciudad , saber que con esos dineros , no se construyen las obras y programas comprometidos , etc. Esto lo dijimos en la plenaria del Concejo, una , dos y 3 veces, tambien por escrito, pero el concejo y la alcaldia, es un “regimen”, contestan lo mismo, verdades parciales.

Un caso reciente e ilustrativo ocurrió  esta semana, cuando estaba programada una jornada de debate de control  al director del Departamento de Hacienda, Jhon Quinchua, promovido por dos cabildantes del Pacto Histórico preocupados por la transparencia en el manejo de los recursos públicos, terminó siendo suspendido porque 11 de los 21 concejales faltaron sin justificación suficiente. Los únicos presentes fueron diez ediles, entre ellos el presidente Edison Lucumi, Marlon Andrés Cubillos, Maria del Carmen Londoño, Juan Felipe Murgueitio  y Ana Leidy Erazo.

Este es el tercer episodio en el año en que se suspende la sesión por falta de quórum, refleja no solo falta de compromiso institucional, sino un desprecio por el control legal necesario en momentos de crisis para la ciudad. La razón de ser del debate: la preocupante situación fiscal de Cali, una ciudad que el propio alcalde Eder reconoció en enero de 2024 como “en quiebra fiscal”, punto que los concejales apenas han mencionado de manera tangencial y que nadie ha querido abordar con la seriedad requerida.

El ausentismo y la apatía política

La cabildante Ana Erazo fue clara al respecto: “Este debate no puede tener tinte político, estamos hablando de los recursos de la ciudadanía, que deben garantizar derechos sociales básicos. Desde junio citamos esta sesión y hoy no hay quórum para hacer el debate”. Los argumentos de los concejales ausentes poco convincentes. Flower Enrique Rojas“el debate puede hacerse la próxima semana”, mientras que Roberto Ortiz justificó su ausencia por tener una cita previa a la que no pudo cancelar y sugirió que los debates se hagan en otros días para facilitar la asistencia. Estas excusas no hacen sino evidenciar falta de responsabilidad en el principal órgano de control constitucional.

María del Carmen Londoño advirtió que esta situación de ausentismo recurrente limita las garantías para que la oposición haga su trabajo, y advirtió que podrían solicitar investigaciones tanto a la Personería como a la Procuraduria , si siguen negando el derecho a debatir y controlar al gobierno.

El presidente del Concejo

Edison Lucumí, defendió que sí ha brindado las garantías necesarias para el debate político y explicó que la planificación de sesiones es compleja, con más de 130 proposiciones recibidas. Sin embargo, esta explicación no justifica la irresponsabilidad de la mayoría de cabildantes que decidieron no asistir a un debate importante  para la ciudad. La falta de control efectivo genera un vacío institucional grave.

Lo delicado es lo de fondo…….las falencias de la dupla  Gobierno –  Concejo;

Deudas, endeudamientos y ausencia de debate sobre la crisis fiscal

  1. Endeudamiento descontrolado: En el 2024 aprobaron una deuda por $3.5 billones, aún cuando el alcalde admitió que la ciudad estaba en quiebra fiscal. No hubo cuestionamientos profundos ni un escrutinio detallado por parte del Concejo sobre el origen de la crisis y la viabilidad del endeudamiento. El acuerdo aprobado deliberadamente quedó sin la relación de obras y programas, eso es grave hasta penalmente, porque hay un gran olvido, realmente  es un engaño. Aún se puede corregir, con un Acuerdo adicional…
  1. Marco fiscal inviable: El plan fiscal para 2025-2035 es insostenible tras los pasados endeudamientos aprobados en las administraciones Armitage, Ospina y Eder. Solo es sumar , pasivo bancario, intereses bancarios y deudas de valorizacion. No se requiere nada dificil en contabilidad y finanzas publicas, ni análisis riguroso. Conclusion,  la ciudad enfrenta un futuro financiero turbio. Nadie responde.
  1. Ausencia de control sobre el MIO: El sistema de transporte masivo de Cali, el MIO, sufre un déficit constante, corrupción y problemas con sus operadores. El Concejo no ha planteado un debate serio sobre su viabilidad  tecnica, economica ni financiera, ni social, con conclusiones para el alcalde. El contuberni comenzó alegremente en el año 2004 y sigue en el 2025. No cumplen ni el mandato de la misma corporación , el Acuerdo 224 del 2007, que obliga a que el MIO tenga estructuración técnica y economica, ni esto cumplen. Nunca se han metido de fondo con los “aviones ” de los operadores de buses y del SIUR,  ni por la falta de transparencia en contratos y licitaciones.
  1. Corrupción 2025 sin debate: Casos como los relacionados con la secretaria de gobierno Stapper, la Comunicaciones Alcaldía, la fiesta privada en Cristo Rey con dineros públicos, la administración de eventos deportivos de secretarios Montoya y Camacho con la Maraton de Cali, donde a un privado le regalaron innecesariamente $3.500 millones   y los procesos multimillonarios investigados por la Fiscalía en la Secretaría de Educación ( Aguilar ) , no han tenido control constitucional ni la fiscalización necesaria por parte del Concejo.
  1. Exceso burocrático: La administración pública local cuenta con aproximadamente 15.000 contratistas PS, en su plantas de personal, lo que resulta inviable para la realidad financiera de Cali, esto cuesta en el 2025, $900.000 millones. No se ha debatido adecuadamente esta “hemorragia” administrativa, ni se han planteado reformas para optimizar el gasto.                                                                                                                                                                                                                 7. Estafa en valorización: La problemática con las 21 megaobras de valorización, de las que aún se deben 9, y las más costosas, sigue sin recibir un control riguroso, solo discursos y tanto el gobierno, la secretaria de Infraestructura , como el Concejo guardan silencio. Esta es una deuda no solo económica sino de confianza ciudadana. En una democracia, ya se hubiera anunciado excusas publicas, una respuesta, solo dan verdades parciales y son engaños.

La Personería y la Contraloría: Que dolor ciudadano, sirven para 3 cosas….

Nada, nada y nada. Han tenido un papel cuestionable, casi inexistente en la fiscalización y protección del interés público. Ambas han sido señaladas por su inacción,  y falta de independencia política. Esto coincide con la percepción ciudadana de que no existe una instancia efectiva que defienda los derechos de los caleños, ni supervise a las autoridades. No son solamente los actuales, sino todos….en más de 20 años.

La Contraloría, encargada de auditar el manejo financiero, ha sido omisiva , permisiva en una ciudad que enfrenta crisis fiscal y graves problemas de corrupción. Pero no aparece cumpliendo sus funciones

La Personeria de Cali es el ministerio Público, debe proteger el interés público , velar porque se cumpla la Constitución, las leyes, las ordenanzas y los actos administrativos, así como defender los intereses de la sociedad y vigilar los funcionarios municipales. No lo hace….

Una ciudad sin defensa institucional efectiva

La combinación de un Concejo sin quórum, una Personería ausente y una Contraloría omisiva y permisiva genera un escenario donde los intereses ciudadanos quedan desprotegidos. La administración mal y actúa sin contrapesos reales, priorizando inversiones, gastos y contratos aun cuando son insostenibles para la realidad financiera de la ciudad. Cada acto tramposo, de ausencia u omisión,  contribuye a empeorar la crisis estructural de la ciudad.

La crisis de gobernabilidad en Cali es real y palpable.

No basta con que las encuestas de opinión publiquen índices muy negativos del alcalde Eder, la realidad cotidiana evidencia un gobierno carente de experiencia, y equivocado en la direccion de politicas publicas , gabinete muy flojo, muchos sin cumplir los requisitos formales , si legales, del cargo.  También un sistema de control político debilitado, con un Concejo que no cumple con su función fundamental de control constitucional y presupuestal, con la Personería y Contraloría, que no ejercen su papel fiscalizador efectivo, y la administración sigue ejecutando endeudamientos y gastos irresponsables sin dar explicaciones claras a la ciudadanía, mientras el Concejo , sigue adicionando  “alegremente” billonarios presupuestos. Llevan dando “votos de confianza 20 años “, lo peor lo reconocen publicamente con el MIO y Megaobras , y ahora, nunca se entregaran todas las obras y programas de Eder, si inauguraran unas 15 y con ellas habrá “fiesta”. Y el ciudadano contrubuyente que?. Nadie responde.

Cali a mejorar su rumbo

Es urgente que el alcalde y su gabinete, con los concejales asuman con seriedad su rol de gobierno los primeros y de  competencia de control los segundos, para mejorar el estado real del distrito de Cali.

De otro lado  la Personería y la Contraloría no van a recuperar su efectividad, porque son subalternos. Si subalternos de la coalicion del Concejo,  la independencia nunca la tendrán por su elección .

Pronostico: El deterioro institucional, social  y financiero seguirá siendo  irreversible, y los caleños seguirán pagando las consecuencias de un gobierno erróneo y “continuista”, sin tener defensa ni control real.

Ramiro Varela Marmolejo