Las ciudades acostumbran a identificarse por su imagen y su carácter, debidos los dos a diversas combinaciones de sus tres componentes básicos, los que son identificables en cualquier ciudad por todo el mundo determinando su carácter: la ciudad misma, sus diversos habitantes y las distintas actividades que en ella se realizan. Y desde luego la imagen y el carácter de una ciudad en su pasado no siempre son los mismos de su presente en cada época, y todavía menos de su actualidad en el siglo XXI, pueden cambiar en su futuro, y predominar solo uno de esos tres aspectos, ciudad, habitantes y actividades, la combinación de solamente dos de ellos, los tres juntos o ninguno.
El aspecto predominante de cualquier ciudad puede ser apenas la imagen de la ciudad física, en tanto que constituye un artefacto construido mediante el urbanismo y la arquitectura, a los que se agrega el paisajismo; o el carácter evidente de la mayoría de sus habitantes permanentes en una época dada; o lo que más predomina en cada uno de esos momentos, de las muy diversas actividades que se llevan a cabo en ella.
Imagen integrada por la suma de sus diferentes vistas principalmente a nivel del peatón, y por los planos urbanos de ellas; y el carácter de los ciudadanos es ante todo respecto a su comportamiento en los espacios urbanos públicos y en su relación con los visitantes.
Las combinaciones de un par de esos tres componentes (ciudad, habitantes y actividades) únicamente pueden ser dos: la ciudad física y sus ciudadanos; o aquella y las actividades regulares de estos en esa ciudad; o sería solo una nueva ciudad virtual cuando se trata de personas unidas por internet alrededor de algún interés común, pero habitantes de una ciudad real. La ciudad física entendida como un artefacto conformado por diversas edificaciones y con espacios urbanos, públicos como privados, que las unen; y las actividades en tanto constructivas, artesanales, industriales y comerciales, o de servicios varios como educativos o de salud.
Los tres componentes, juntos y entrelazados (ciudad, ciudadanos y actividades) son propios de la imagen y carácter de sus ciudadanos, de las mejores y más reconocidas ciudades por todo el mundo, en todas las épocas, conformando un ideal de ciudad cada una de ellas, y de acuerdo con la geografía del sitio, respecto a su relieve, aguas, vegetación, fauna y clima. En consecuencia, se trata de los tres componentes básicos de las ciudades, a los cuales deberían estar enfocados, conjuntamente, los verdaderos planes a largo plazo para todas ellas, realizados por planificadores, urbanistas, arquitectos, paisajistas e ingenieros varios, con la colaboración de gremios, universidades y asociaciones ciudadanas.
Por otro lado, hay por todas partes ciudades anodinas en las que resalta ni su imagen urbana, ni el comportamiento de sus habitantes, ni las actividades que allí se llevan a cabo, ciudades que generalmente suelen ser pequeñas y mucho más recientes. Realidad urbana actual que corresponde a un mundo cada vez más globalizado en el que, hay muy pocas ciudades nuevas, y solo crecen y se expanden las de siempre, llegando a conformar territorios urbanizados más que ciudades mismas. Y no se trata de una paradoja, ya que pensar en grandes ciudades totalmente nuevas es un contrasentido, ya que las ciudades se deben a su geografía como a su historia.
Arquitecto de la Universidad de los Andes con maestría en historia de la Universidad del Valle y especializaciones en la San Buenaventura. Ha sido docente en los Andes y en su Taller Internacional de Cartagena; en Cali en Univalle, la San Buenaventura y la Javeriana, en Armenia en La Gran Colombia, en el ISAD en Chihuahua, y continua siéndolo en la Escuela de arquitectura y diseño, Isthmus, en Panamá. Miembro de la Sociedad Colombiana de Arquitectos, la Sociedad de Mejoras Públicas de Cali y la Fundación Salmona. Escribe en El País desde 1998, y en Caliescribe.com desde 2011.