Después de semanas marcadas por la tensión y la incertidumbre, Deportivo Cali logró cancelar dos quincenas de salario a sus plantillas profesionales masculina y femenina, así como a empleados administrativos, aliviando parcialmente la crisis financiera que golpea a la institución desde hace varios meses. El pago fue posible gracias a la gestión de los directivos, encabezados por el presidente Humberto Arias, quienes recurrieron a un préstamo otorgado por un empresario vallecaucano para conseguir los recursos necesarios.

El club arrastraba una deuda de aproximadamente dos meses y medio de salarios, situación que llevó a los jugadores a realizar un paro de actividades la semana pasada y puso en jaque la continuidad de los entrenamientos bajo el nuevo técnico Alberto Gamero. La presión de la plantilla y la amenaza de sanciones por parte de ACOLFUTPRO, que incluso solicitó la suspensión del reconocimiento deportivo del club ante el Ministerio del Deporte, aceleraron la búsqueda de soluciones urgentes.

A pesar de este alivio temporal, la situación sigue siendo delicada: Deportivo Cali aún depende de la llegada de un grupo inversor para estabilizar sus finanzas a largo plazo. La esperanza está puesta en la empresa guatemalteca IDC Network, que ya habría alcanzado un acuerdo preliminar para convertirse en el principal accionista del club, pendiente de la aprobación de la asamblea de asociados el próximo 1 de agosto.

Mientras tanto, la dirigencia continúa gestionando adelantos de patrocinadores y buscando alternativas para evitar que la crisis vuelva a poner en riesgo la operación del club y la tranquilidad de sus jugadores.

 

Redacción