Planificar las ciudades implica un arte y una técnica, y parte de un sitio determinado por su geografía al que su posterior historia lo transforma en un lugar en el que surge la política que la gobernará. Una ciudad generalmente independiente y con autonomía política y económica, pero con diferentes grupos socioeconómicos y que comprende todo el territorio circundante pudiendo este constituir un área metropolitana. En síntesis, son apenas siete palabras pero que son básicas para hablar consecuentemente de las ciudades y poder intervenir adecuadamente en ellas.

          El arte en la planificación de las ciudades es el propio de su urbanismo, paisajismo, arquitectura y diseños varios, artes que cada una de ellas incluye un conjunto de principios y reglas para su adecuada práctica y que sea ética. Se trata de un ejercicio profesional dirigido a la correcta utilización de los conocimientos existentes al respecto y de los recursos y mano de obra disponibles en cada sitio y momento.

          La técnica para cada una de esas disciplinas mencionadas en el párrafo anterior conforma un conjunto de procedimientos y recursos para la debida y pertinente aplicación de sus propósitos estéticos de tal manera que contribuyan a mejorar la función de cada uno de sus respectivos proyectos o diseños. Y diferenciar los proyectos generales de los diseños particulares que incluyen, y que estos no deben ser independientes.

          El sitio a propósito de las ciudades es un paraje que en su momento se consideró apropiado para ser ocupado por cada una de ellas, y que entonces determina su posición geográfica e importancia social y económica regional, continental y mundial. Una posición en el planeta que determina en parte la importancia relativa de lo que es conveniente, interesante, o de mucha identidad o consecuencias para cada ciudad.

          La geografía de un sitio implica su localización en tanto latitud, longitud y altitud y su relación con otros sitios, además de su particular relieve, hidrología, vegetación, biodiversidad y clima que lo identifican. Se trata entonces de su medio ambiente el que suma todos los componentes vivos o no que integran su entorno natural al que se agrega el urbano compuesto por sus edificaciones y espacios libres y sus habitantes.

          La historia de los acontecimientos de una época determina la aparición de las ciudades y a continuación pasará en cada una de ellas a ser la particular de sus edificaciones y espacios urbanos públicos que más la caracterizan. O sea, el urbanismo, el paisajismo y la arquitectura propias que las identifica y singulariza les imprime carácter como igualmente a sus habitantes en tanto una cultura urbana.

          El lugar en las ciudades puede ser una edificación o un espacio como una calle, una plaza, un parque o una zona verde, en el que se realizan ciertas actividades ya sean específicas o aleatorias, y que es identificado como tal por la mayoría de los ciudadanos. Hitos urbanos que permiten orientarse en la ciudad  y con los que se identifican sus diferentes sectores y en ellos incluso sus barrios y sus habitantes.

          La política se origina en la antigüedad junto con las ciudades y a continuación en estas integra su gobierno municipal, es decir su manejo en tanto ocupación y usos del suelo y su interconexión, vigilancia y control. Y al mismo tiempo la política en las ciudades es la activa participación de los ciudadanos en los asuntos públicos de su calle, barrio, sector, ciudad y región con su opinión y su voto para lo cual se debe mantener bien informado y actualizado al respecto.

Benjamin Barney Caldas

Arquitecto de la Universidad de los Andes con maestría en historia de la Universidad del Valle y especializaciones en la San Buenaventura. Ha sido docente en los Andes y en su Taller Internacional de Cartagena; en Cali en Univalle, la San Buenaventura y la Javeriana, en Armenia en La Gran Colombia, en el ISAD en Chihuahua, y continua siéndolo en la Escuela de arquitectura y diseño, Isthmus, en Panamá. Miembro de la Sociedad Colombiana de Arquitectos, la Sociedad de Mejoras Públicas de Cali y la Fundación Salmona. Escribe en El País desde 1998, y en Caliescribe.com desde 2011.