Elon Musk anunció oficialmente su salida del gobierno de Donald Trump el miércoles 28 de mayo de 2025, tras un periodo de aproximadamente 130 días como asesor especial en eficiencia gubernamental. Musk expresó su decepción con el ambicioso plan fiscal y presupuestario impulsado por la administración Trump, el cual, según él, “minaría” el trabajo realizado por el Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE), la iniciativa que lideraba para reducir la burocracia y el gasto federal innecesario.
En un comunicado publicado en su cuenta de X, Musk agradeció al presidente Trump por la oportunidad de contribuir a la disminución del gasto superfluo y destacó que el trabajo del DOGE “se verá fortalecido con el tiempo a medida que se convierta en una forma de vida en todo el gobierno”. Sin embargo, en días previos, Musk había manifestado su intención de dejar la política para centrarse en sus empresas, especialmente SpaceX, que recientemente realizó un lanzamiento con el objetivo de llevar a la humanidad a Marte.
La salida de Musk se concretó en una rueda de prensa conjunta en el Despacho Oval el viernes 30 de mayo, donde el presidente Trump elogió profundamente la labor del empresario, calificándola como “un cambio colosal en Washington” y “la reforma de gobierno más importante en generaciones”. Trump destacó que Musk trabajó incansablemente liderando un programa radical y trascendental de reforma gubernamental, y aseguró que parte del equipo de Musk permanecerá en la administración para continuar con su labor.
Por su parte, Musk afirmó que esta decisión no significa el fin del DOGE, sino el comienzo de una etapa en la que el equipo se fortalecerá y crecerá, anticipando que los ahorros para el país podrían alcanzar un billón de dólares con el tiempo. Además, aseguró que seguirá siendo amigo y asesor del presidente Trump, manteniendo una relación cercana y de colaboración a pesar de su salida formal del gobierno.
El empresario criticó públicamente el plan fiscal aprobado por la Cámara de Representantes y enviado al Senado, calificándolo como un “proyecto de ley de gasto masivo” que incrementa el déficit público y socava los avances logrados por el DOGE. Musk manifestó que esperaba que un proyecto de ley pudiera ser “grande y hermoso”, pero dudaba que pudiera ser ambas cosas al mismo tiempo.
La despedida se realizó en un ambiente de respeto y reconocimiento mutuo. Trump agradeció a Musk por ofrecer su talento al servicio de la nación y por los resultados obtenidos, que incluyen un ahorro estimado de 160 mil millones de dólares hasta la fecha, con la expectativa de llegar pronto a los 200 mil millones. Musk, en su mensaje final, reiteró que su etapa política había concluido y que volvería a enfocarse en sus compañías Tesla, SpaceX y la red social X.
No obstante, la relación entre Musk y el gobierno no estuvo exenta de tensiones. Durante su gestión, Musk enfrentó críticas internas y choques con miembros del gabinete, así como con sectores del movimiento MAGA, debido a decisiones unilaterales y su estilo directo. Pese a ello, ambos mantuvieron una relación cordial al momento de la despedida, con Musk asegurando que seguirá asesorando al presidente y visitando la Casa Blanca.
La salida de Elon Musk del gobierno Trump marca el cierre de un capítulo en el que el multimillonario intentó aplicar su visión empresarial para mejorar la eficiencia del gobierno federal. Aunque crítico con ciertas políticas fiscales de la administración, Musk se despidió amablemente y mantuvo una amistad y colaboración futura con Trump, mientras regresa a sus proyectos empresariales con la intención de continuar su influencia en la política desde fuera