Recordar año 1974, la Universidad del Valle, que se había consolidado en su campus de Meléndez, transformando su panorama académico en el Valle del Cauca es gratificante en lo espiritual, Desde niña sabía de la existencia de la Universidad del Valle, por algunos de mis hermanos mayores que estudiaron arquitectura e ingeniería mecánica. A pesar de que es una universidad relativamente joven comparada con la Universidad Nacional o con la Universidad de Antioquia, siempre ha sobresalido por su buena reputación académica. En los años de mi carrera 1974- 1980, contamos con muy buenos profesores de planta y para las materias de los últimos años con profesores hora cátedra con gran experiencia profesional, muy reconocidos en su tema como fueron los de estructuras, construcción y suelos. En ingeniería civil la Universidad del Valle sobresale en los temas de hidráulica y sísmica.
Para mí la Universidad del Valle fue la única opción que tuve para estudiar la carrera escogida, solo quería estudiar ingeniería civil y debía ser en Cali, me sentí muy feliz el día de la publicación de los resultados del examen de admisión. Siempre he afirmado que en la vida universitaria están los mejores años en los que uno se forja su futuro. Fueron unos años de aprendizaje maravillosos, un poco duro al inicio por cierta deficiencia en la formación escolar, pero afortunadamente superada en el primer año. Además de la parte académica, la universidad pública nos brinda la oportunidad de conocer y compartir con personas de una diversidad socio cultural amplia y valiosa, que aportan a nuestra formación humana.
Mi principal desempeño como ingeniera civil fue en Empresas Públicas de Medellín (EPM), en donde estuve encargada de un tema muy específico “seguridad de presas en operación”, en donde tuve la fortuna de poder aplicar los conocimientos adquiridos en una maestría en geotecnia. Dado que la mayoría de las presas de EPM clasifican como presas de tierra, requieren para asegurar una operación segura, un conocimiento detallado de sus características hidrológicas, hidráulicas, estructurales y sobretodo geotécnicas, para poder evaluar su respuesta ante filtraciones y deformaciones generadas por la presión de agua del embalse. Para la evaluación del comportamiento de este tipo de estructuras se cuenta además con un sistema de instrumentación para el seguimiento a las diferentes variables que influyen en su estado, insumo fundamental para finalmente evaluar el riesgo de cada una e implementar los planes de acción de emergencia, siempre enfocados en evitar principalmente la pérdida de vidas humanas por la ocurrencia de una eventual falla.
También tuve la oportunidad de ejercer la docencia dictando las cátedras de Mecánica de Suelos I y 2 en la Escuela de ingeniería de Antioquia, durante 10 años.
Por el hecho de vivir por fuera de Cali desde 1987, no estoy actualizada en los asuntos de la universidad, por ejemplo, no sé si actualmente es obligatorio el semestre de práctica y el aprendizaje de inglés en un nivel alto, asuntos que me parecen indispensables para la formación profesional. Así mismo considero que tener la oportunidad de una pasantía de al menos 1 semestre en otra universidad del país o en el exterior, puede ser también un gran aporte.
*Ingeniera civil – Promoción 1980

