Una revisión a la historia de los países más avanzados muestra como en ellos, la Universidad ha jugado un papel trascendental en los procesos de desarrollo económico, social, cultural y político. La Universidad en estas sociedades, dentro de una gran heterogeneidad de esquemas políticos e ideológicos, se concibió como una institución fundamental en el logro del cambio social en la medida en que indujo transformaciones en todas las esferas del conocimiento a través de la investigación científica, tecnológica, cultural, social y política.

En nuestra comarca, sin lugar a duda, la historia del Departamento del Valle sería otra, sino existiera la Universidad del Valle, fruto del crecimiento económico y social del Departamento, a partir de los años cuarenta del siglo pasado. La creación de la Universidad del Valle y de la C.V.C., fueron factores determinantes del desarrollo regional.

La Universidad fue fundada el 11 de junio de 1945 mediante ordenanza No. 12 en1949 fue modificado el nombre por el de Universidad del Valle, con el cual se conoce actualmente.

Ingresé a la Universidad del Valle en 1985, al plan de estudios de Ingeniería Agrícola, cursando un semestre. En el desarrollo del mismo, estando en la biblioteca central, encontré un libro titulado “Ingeniería de la Salud Pública”, texto que me interesó profundamente, al cabo que generé mi traslado hacia Ingeniería Sanitaria, en 1986.

La Ingeniería Sanitaria en la Universidad del Valle data de 1961 y su estructura reflejó los deseos e inquietudes de las personas que contribuyeron a su creación, básicamente un grupo de ingenieros civiles preocupados por el atraso del campo de los acueductos y alcantarillados en el país. La decisión de la Universidad del Valle se basó en una política que partía de la necesidad de reforzar el carácter de la Ingeniería Sanitaria en cuanto “ingeniería de control ambiental”, para beneficio de la salud, cuya formación básica no podría lograrse en el plan de estudios tradicional de la Ingeniería Civil.

Me tocó, un campus universitario de Meléndez, aún imponente en la majestuosidad de su infraestructura, la bondad de sus espacios, la frescura de su arborización y una gran ocasión, como egresado de colegio privado, de poder compartir con una diversa muchachada de diferentes estratos socioculturales, algunos verdaderos “héroes anónimos”, que hacían diariamente ingentes esfuerzos por asistir a sus clases, provenientes de municipalidades vecinas como Yumbo, Palmira, Buga, Tulua, Guacarí, Sevilla, Santander de Quilichao, entre otros.

La posibilidad igual, de vivir en un verdadero “universo del pensamiento”, al poder transcurrir en pocos pasos, del mundo de la ingeniería, al de las ciencias puras, de idiomas, arte, salud, etc, que enriquecían y ampliaban la visión de las realidades.

También, nuestro C.D.U – Centro Deportivo Universitario, en la sede de Meléndez, que, sin ser el mejor cuidado, sobresalía por su piscina olímpica, las canchas de tenis, de fútbol, baloncesto, voleibol, pista atletismo y salón de levantamiento de pesas.

Algunos de los primeros cursos básicos eran compartidos entre estudiantes de diferentes ingenierías, en donde la exigencia y rigurosidad característica de Univalle, iba haciendo su filtro correspondiente, pasando ya de los cursos numerosos a los más reducidos.

Guardo mucho la impronta de los profesores de las ciencias básicas en general; la mística que transmitían en las clases, su sencillez y vida entregada al conocimiento y a la vocación de enseñar.

Ya en los cursos intermedios y avanzados de la Ingeniería Sanitaria (microbiología y parasitología, epidemiología, abastecimiento de agua, disposición de las aguas residuales, procesos de potabilización y tratamiento de aguas residuales e industriales, diseño de plantas, entre otros), se nos enfatizaba como objetivo último la salud de la comunidad, en el entendido que todas las acciones que son ejecutadas a través de esta rama de la ingeniería, tienen una gran incidencia directa en la conservación o mejoramiento de la salud pública.

Viví también la creación de CINARA – Centro de Investigación y Desarrollo en Abastecimiento de Agua, Saneamiento Ambiental y Conservación del Recurso Hídrico de la Universidad del Valle, organismo de gran trayectoria destacable en el mejoramiento de la calidad de vida de las comunidades en el marco de un modelo de desarrollo sustentable.

El desarrollo de la ingeniería sanitaria en Colombia ha estado íntimamente ligado a la Universidad del Valle, así como a la Unidad de Negocio de Acueducto y Alcantarillado de EMCALI, entidad en la que he desarrollado mi profesión, en diferentes Departamentos o áreas donde me ha tocado desempeñarme.

Univalle nos forjó la personalidad con la excelencia académica y el enfoque hacia el desarrollo y debe mantenerse en esa línea. Lo importante, recuperar el camino andado y de nuevo proyectarse nacional e internacionalmente.

Como egresados, le debemos mucho a nuestra alma máter, por lo que debemos apoyar las iniciativas de ayuda con nuestra Universidad (como las que promueve el Ingeniero Ramiro Varela), aportando nuestras vivencias, conocimiento y medios, para la reconquista de los primeros lugares, en los que debe seguir estando nuestra querida Universidad.

*Ingeniero Sanitario, 1993

Robert Franky G