La propuesta de desprenderse del 18,06 % de las acciones de Celsia por la CHE de Salvajina es una decisión de Emcali equivocada, por ser un activo financiero estrategico , de más de $2 billones, por un embalse que no se necesita y unas maquinas de 41 años de operación, que produce el 1.05 % de la generación nacional . Recordamos la tumbada a Cali y a Emcali de Termoemcali del notablato vallecaucano , encabezado por los hermanos Lloreda Caicedo, donde la ciudad perdió US1.000 millones y nadie responde por detrimento patrimonial, para la intervención de Emcali, por 14 años y que seguimos sufriendo por ser empresa inviable en todos los servicios. O se nos olvida que no hay plata para llevar agua a barrios dentro del perimetro urbano de las comunas 1, 20 y 18 , redes deterioradas en Ac. alcant. y energia, pérdidas de agua superiores al 50 %, necesidades urgentes de inversión aplazadas y un componente de telecomunicaciones quebrado, con pérdidas anuales 10 años seguidos por $1.2 billones.
El alcalde Alejandro Eder, el gerente Roger Mina y la junta directiva deben demostrar, con estudios independientes, que la operación beneficia realmente a Cali, el mayor argumento es asegurar agua por 100 años, lo que no es cierto, el agua está asegurada contractualmente y por ley (derecho adquirido).
Salvajina: una central antigua no resuelve problemas de Emcali
Construida y puesta en operación en 1985, Salvajina cumple funciones en la generación eléctrica y la regulación del río Cauca, pero adquirirla implica asumir responsabilidades técnicas, ambientales, financieras y operativas que deben cuantificarse y que ya presenta problemas hidrologicos. Su antigüedad obliga a examinar el estado de los equipos, las inversiones requeridas, los costos de mantenimiento y los riesgos adicionales. Dice Eder: “Yo no diría que sería una de las empresas de servicios públicos más grandes del país, yo diría que volverá a ser”, tampoco es cierto, EMP nos dobla en patrimonio y EEnergía Bogotá nos quintuplica en activos totales.
Cali necesita recuperar EMCALI, no entregar su activo financiero
La ciudad enfrenta prioridades que no admiten aplazamientos: acueductos pequeños en Pance, Melendez, Siloe y Terron Colorado, rehabilitar redes obsoletas, reducir pérdidas, transformar Emcali administrativamente, por su gigantismo burocratico ineficiente y resolver la quiebra de Teleco, liquidacion ó venta, más un acuerdo de ciudad, para desterrar el mal gobierno, de la que se habló en la iglesia de La Merced, en la posesion del gerente de Eduardo José Victoria , en el 2006 ( 20 años ) y no se cumple . A estas dificultades se suman los cuestionamientos al proyecto de modernización del alumbrado público ( recaudo de 5 años de 5 billones en 20 años ) y la necesidad de fortalecer la transparencia. Dice Eder “devolver ” las acciones de Celsia sin demostrar la conveniencia superior de Salvajina sería una irresponsabilidad patrimonial. El Concejo debe ejercer control político efectivo, mientras la administración publica los estudios técnicos, financieros y jurídicos. La joya de la corona no se entrega mediante cambalaches: se protege con rigor financiero, transparencia y responsabilidad pública.
Santiago Castro: Agenda económica para Colombia
Santiago Castro Gómez volvió al Congreso y representa una voz vallecaucana con trayectoria en el sector público y privado, expresidente de Asobancaria, exdirector de la Aeronáutica Civil, etc. En La Lupa Urbana de Caliescribe al legislativo, abordó los retos del Congreso, las finanzas nacionales y las necesidades regionales, con énfasis en la responsabilidad fiscal y la calidad de las decisiones públicas. Entre sus iniciativas sobresale el proyecto de educación económica y financiera en los colegios, para enseñar ahorro, crédito, inflación y manejo responsable del dinero. También impulsa la eliminación gradual del gravamen del 4 por 1.000, mediante una reducción progresiva que alivie a los ciudadanos sin desconocer las necesidades de financiación estatal. Su agenda combina formación, competitividad y mejores decisiones económicas, tiene peso nacional con grandes empresarios y gremios nacionales.
Presupuesto nacional: rigor fiscal contra el despilfarro
Castro expresó preocupación por el presupuesto nacional de 2027, el endeudamiento público y las dificultades para garantizar recursos suficientes para cumplir las obligaciones del Estado. Defendió ajustes fiscales, austeridad administrativa y revisión del gasto, y estimó que una eventual ley de rescate económico podría generar ahorros de entre $ 20 y 25 billones. Asimismo, calculó en aproximadamente 150 billones el detrimento acumulado durante 4 años Petro , por despilfarro, incompetencia y corrupción, estimación suya pero creible. Cuestionó las ausencias parlamentarias y la falta de quórum, comportamientos que deterioran la credibilidad institucional e impiden que el Congreso responda oportunamente a los problemas nacionales. Es el unico vallecaucano al ser elegido en la 2a institucion del pais , despues de la junta de Banrepública, la Comisión interparlementaria de crédito público.
El Valle del Cauca necesita liderazgo y resultados
En su análisis regional, Castro destacó la recuperación de la vivienda como motor de empleo, inversión y crecimiento económico, especialmente ante las necesidades de las familias afectadas por el sismo. Reclamó atención no solamente para quienes perdieron sus hogares, sino también para los propietarios de ingresos medios que afrontan deudas, gastos de alojamiento y pérdidas patrimoniales. Sobre Cali y su próxima elección, defendió la importancia de construir liderazgos con experiencia, capacidad administrativa y compromiso ciudadano, y descartó aspirar a la Alcaldía. La entrevista también examinó la percepción ciudadana sobre el Congreso y la representación vallecaucana. El reconocimiento a Santiago Castro se fundamenta en su trayectoria y agenda económica; responsable, disciplinado y se le nota feliz, con el reto de convertir sus propuestas en leyes, ejercer control político efectivo y demostrar resultados concretos para Colombia, el Valle del Cauca y Cali.
Cali: una ciudad desbordada por el problema de las basuras
Cali, la antigua «tacita de plata» de Colombia, enfrenta una crisis de limpieza urbana que evidencia en todas las comunas y barrios, las limitaciones de una gestión concentrada en recoger residuos, sin garantizar su aprovechamiento y disposición adecuada. Aunque el servicio llega a toda la ciudad, persisten acumulaciones en calles, andenes, canales y zonas verdes, agravadas por la falta de cultura ciudadana, las deficiencias operativas y los arrojos clandestinos. Según cifras expuestas en La Lupa Urbana de Caliescribe, Cali genera aproximadamente 1.922 toneladas diarias de residuos y registra más de 200 puntos críticos de disposición ilegal. La Alcaldía y el problema Emsirva, licitación suspendida, debe fortalecer la supervisión de los operadores, mejorar las rutas y horarios, atender las denuncias y sancionar a quienes deterioran el espacio público.
Recicladores: organización y control urbano
El reto de Cali consiste en integrar a los recicladores al sistema de aseo, fortalecer sus organizaciones y garantizar condiciones dignas para recuperar materiales aprovechables, sin permitir que la actividad termine dispersando residuos en las calles. Harold García abogado y economista, experto en el tema, diferenció el trabajo organizado de quienes promueven el reciclaje de las prácticas informales que abren bolsas y dejan desechos sobre andenes y vías. La ciudad debe actualizar los censos, coordinar a los recicladores con los operadores y ampliar las rutas selectivas, la separación en la fuente y el aprovechamiento de materiales. Paralelamente, la Alcaldía y la Policía deben combatir los arrojos ilegales, incluidos muebles, colchones y escombros, mediante inspección y sanciones. Recuperar la limpieza exige integrar inclusión social, reciclaje eficiente, control institucional y responsabilidad ciudadana.
Cali herida: reconstruir el patrimonio sin destruir la historia
El sismo del 10 de agosto de 2026 puso a prueba la capacidad de Cali para proteger su patrimonio arquitectónico, histórico y cultural. La emergencia no puede convertirse en excusa para demoler edificaciones que representan la memoria colectiva de generaciones. El Arq Benjamín Barney advirtió que la recuperación exige diagnósticos estructurales rigurosos, estudios del suelo y soluciones diferenciadas según las características de cada inmueble. La antigua iglesia de San Francisco, hoy conocida como La Inmaculada, y el Colegio de la Sagrada Familia evidencian la magnitud del reto. La Alcaldía debe establecer cuáles edificios pueden restaurarse, cuáles requieren estabilización y cuáles presentan riesgos que demandan decisiones excepcionales. La seguridad ciudadana es innegociable, pero tampoco puede justificarse la destrucción patrimonial sin evaluaciones técnicas independientes.
Alcaldía de Cali: presupuesto, responsables y cronogramas para reconstruir
La reconstrucción patrimonial necesita pasar de los diagnósticos a un plan público, financiado y verificable. La Administración Distrital debe publicar un inventario de los bienes afectados, determinar sus niveles de riesgo, establecer prioridades y precisar los recursos, responsables y cronogramas de intervención. Según la información expuesta en La Lupa Urbana de Caliescribe, las autoridades reportaron cerca de 21.000 familias afectadas y 66 edificaciones con demolición aprobada, mientras otras 71 estructuras estaban en evaluación. Estas cifras reflejan la dimensión de la emergencia, pero requieren seguimiento. Las iglesias y edificaciones históricas también representan espacios de encuentro, identidad y convivencia. Por ello, deben coordinarse recursos públicos, cooperación privada y participación comunitaria. Cali necesita reconstruir con rigor técnico con respeto por su memoria, la mayoria no tiene ni los presupuestos finales de reconstrucción, menos los recursos. OJO.
Otros confidenciales
Renovación urbana en Cali: progreso para unos, desplazamiento para otros
La renovación urbana del centro de Cali, particularmente en el proyecto Ciudad Paraíso y el barrio El Calvario, plantea interrogantes sobre el costo social del desarrollo. Los autores Luz Betty Jiménez y Pablo A. Borrero cuestionan un proceso que, según su análisis, ha desplazado propietarios, arrendatarios y comerciantes, mientras sectores vecinos como San Bosco y Guayaquil afrontan problemáticas sociales y deterioro urbano. También señalan que la reducción de estratos y las expropiaciones habrían incidido en los avalúos y las condiciones de negociación de los inmuebles. El debate no consiste en rechazar la transformación urbana, sino en determinar quiénes reciben sus beneficios y quiénes soportan sus costos. Una ciudad moderna no puede construirse sacrificando el derecho a la vivienda digna.
Ciudad Paraíso: planificación, servicios públicos y justicia social
Los autores advierten que la renovación urbana no puede reducirse a construir torres de apartamentos y transformar el paisaje, sin evaluar previamente la capacidad de las vías, la movilidad, los suelos y las redes de servicios públicos. Cali necesita establecer si EMCALI dispone de recursos para ampliar y modernizar los sistemas de acueducto, alcantarillado y energía requeridos por los nuevos desarrollos. Asimismo, reclama participación efectiva de las comunidades afectadas, garantías de vivienda digna y mecanismos para evitar que la valorización del suelo expulse a sus habitantes tradicionales. La concentración de inversiones inmobiliarias, sin protección social suficiente, puede trasladar la pobreza y agravar las dificultades de los barrios vecinos. El desafío consiste en renovar sin expulsar, densificar sin colapsar los servicios y modernizar sin borrar la memoria urbana ni profundizar la desigualdad.










