*Erika Muñoz comunicadora y Ana Lucia Arango economista
EMCALI enfrenta un reto que trasciende sus resultados financieros: recuperar la confianza de los caleños en la administración de dos servicios esenciales, la energía eléctrica y el agua potable. El aumento de las tarifas y los cobros extraordinarios cuestionados ponen en discusión su eficiencia, transparencia y responsabilidad social.
Dos situaciones ilustran esta preocupación. La tarifa eléctrica reportada para el estrato 6 aumentó 16,04 % entre enero y septiembre de 2026, mientras la inflación acumulada informada fue de 5,74 %. En el barrio Nápoles estrato 3 , una denuncia ciudadana cuestiona cobros por consumos recuperados de agua y alcantarillado en una vivienda de estrato 3.
Son casos distintos, EMCALI que justifique sus cobros, explique sus decisiones y demuestre que administra los recursos públicos con eficiencia.
- Energía eléctrica: un incremento que exige explicaciones
La tarifa del kilovatio hora reportada para el estrato 6 pasó de $752,22 en enero a $872,85 en septiembre de 2026. El aumento fue de $120,63, equivalente al 16,04 %.
La cifra contrasta con la inflación acumulada de 5,74 % citada para septiembre. Aunque esta diferencia no demuestra por sí sola una irregularidad, sí justifica examinar los componentes tarifarios, los costos de generación, transmisión y distribución, las pérdidas reconocidas y los gastos de comercialización.
Para los hogares, el incremento reduce la capacidad de compra y aumenta la presión sobre el presupuesto familiar. Para las empresas, la energía representa un costo que incide en su competitividad.
EMCALI debe explicar qué factores determinaron esta evolución y qué medidas está adoptando para controlar sus costos y mejorar la eficiencia. La discusión no puede limitarse al valor facturado: también debe considerar la calidad y continuidad del servicio.
- Agua: un cobro extraordinario bajo la lupa
Una denuncia ciudadana cuestiona una factura de acueducto y alcantarillado de $224.980 en un apartamento de estrato 3 del barrio Nápoles, donde viven dos personas. Según la información aportada, el componente de acueducto incluye $63.532 por consumo recuperado de 19 metros cúbicos, además de $10.187 por cargo básico y $34.880 por el consumo ordinario de 10 metros cúbicos. El total reportado es de $108.116.
En alcantarillado aparecen $38.979 por consumo ordinario y $72.835 por consumo recuperado, para un total informado de $116.864.
El usuario afirma que su consumo habitual ronda los 10 metros cúbicos mensuales y que no recibió notificación previa del cobro extraordinario.
La situación requiere verificar las lecturas del medidor, los periodos facturados, los cálculos y los soportes técnicos. El consumo recuperado puede tener fundamento en determinadas circunstancias, pero EMCALI debe demostrar su origen y la legalidad del procedimiento aplicado.
También debe acreditarse el cumplimiento de las obligaciones de información y las garantías del usuario para controvertir la factura. La diferencia entre los valores reportados y los conceptos facturados debe revisarse documentalmente.
- Una empresa pública debe responder al ciudadano
La responsabilidad de EMCALI incluye ofrecer información clara, atención oportuna y respuestas de fondo a las reclamaciones. Cuando un hogar enfrenta un cobro inesperado, necesita explicaciones técnicas, no respuestas genéricas. Cuando una tarifa aumenta por encima de la inflación, la ciudadanía tiene derecho a conocer las razones, aunque su cálculo esté sujeto a regulación nacional.
La falta de información comprensible y las dificultades para reclamar pueden convertir una controversia de facturación en un problema de confianza institucional.
- Las fallas de gestión tienen un costo social
La discusión debe extenderse al funcionamiento general de la empresa. Una administración eficiente exige controlar costos, reducir pérdidas, mantener las redes, mejorar la medición y fortalecer los sistemas comerciales.
En energía, EMCALI debe publicar resultados verificables sobre pérdidas técnicas y no técnicas. En acueducto, necesita reducir las pérdidas de agua, mejorar la confiabilidad de las redes y asegurar la precisión de las lecturas y la facturación.
También son indispensables la transparencia contractual, la supervisión efectiva y el cumplimiento de las inversiones programadas.
Es legítimo exigir información que permita evaluar los costos, las pérdidas, las inversiones y los resultados operativos.
- Eficiencia empresarial y capacidad de pago
La energía y el agua son indispensables para los hogares, el comercio y la industria. Sus costos afectan el presupuesto familiar y la competitividad de Cali.
EMCALI necesita ingresos suficientes para operar, mantener su infraestructura e invertir. Pero también debe demostrar que utiliza eficientemente los recursos y aplica correctamente la regulación.
La sostenibilidad empresarial no puede medirse solamente por el recaudo. También depende de la calidad, continuidad, eficiencia y transparencia del servicio.
La confianza no se factura, se construye
El incremento de la tarifa eléctrica del estrato 6 y la denuncia por consumos recuperados en un hogar de estrato 3 evidencian la necesidad de una gestión que combine rigor técnico, eficiencia económica y responsabilidad social.
¿Por qué aumentó la tarifa eléctrica en la proporción reportada? ¿Qué sustenta los consumos recuperados? ¿Cómo se garantiza la precisión de las lecturas y el cumplimiento de los procedimientos? ¿Qué resultados obtiene la empresa en reducción de pérdidas y control de costos?
Cali necesita una EMCALI financieramente sólida, técnicamente competente y sometida a controles efectivos. La energía y el agua no son simples renglones de una factura: son servicios esenciales para la economía, la salud y la calidad de vida de la ciudad.
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