La Voz de la calle de Caliescribe

Ramiro Varela M , Erika Muñoz y Valentina García

Clara Luz Roldán llegó a septiembre con una decisión aparentemente definida: aspirar a la Alcaldía de Cali. La exgobernadora confirmó públicamente su candidatura y puso sobre la mesa su experiencia administrativa como principal argumento electoral.

Pero octubre comenzó con una escena diferente. Su actividad política aparece más concentrada en la dirección nacional del Partido de La U que en una campaña abierta por Cali. Una publicación del 1 de octubre incluso señala que su eventual candidatura es nuevamente materia de expectativa y rumores.

Y aquí aparece una pregunta inevitable: ¿qué cambió?

La Voz de la Calle puso el espejo

La medición ciudadana de La Voz de la Calle, publicada por Caliescribe, aporta un elemento incómodo para cualquier campaña: de 100 ciudadanos consultados, el 42 % calificó negativamente a Roldán, el 29 % dijo no conocerla, el 15 % la valoró positivamente y el 14 % la consideró regular.

Constituye una fotografía de percepción entre los ciudadanos consultados. Y políticamente tiene una lectura evidente: la experiencia acumulada no está convirtiéndose automáticamente en reconocimiento positivo. Para una dirigente con una larga carrera pública, que casi tres de cada diez consultados manifiesten no conocerla es, además, una señal particularmente es grave.

El problema puede ser mayor que un estudio con IA y BUIC

Roldán carga con una ventaja y, simultáneamente, con una dificultad: su trayectoria está estrechamente vinculada al proyecto político de Dilian Francisca Toro. Esa relación es pública y ha sido documentada durante años.Precisamente por eso, su eventual candidatura no se juega solamente en el terreno personal. También enfrenta el debate sobre el desgaste, los resultados y el futuro del grupo político que ha gobernado el Valle durante varios períodos.

Y ese fue el  estudio adicional de Caliescribe  con IA y Buscador inteligente, donde se evidencio el gran problema de Clara Luz.

Algunas versiones periodísticas incluso han planteado que el dilianismo podría priorizar la disputa por la Gobernación del Valle, lo que sería enfrentar a la comunidad, en un plebiscito, que por más votos que haya en los pueblos, las cuentas no dan, en una guerra: TODOS CONTRA DILIAN.

¿Todas las anteriores?

Aquí está el verdadero interrogante político. ¿El repliegue responde a la percepción ciudadana revelada por Caliescribe? ¿A una decisión estratégica de La U? ¿A la conveniencia de concentrar fuerzas en la Gobernación? ¿A la presión de otro CANDIDATO,  con influenciadores? ¿O a una combinación de todos estos factores?

Por ahora, ninguna de esas explicaciones puede presentarse como un hecho probado.

Lo que sí está comprobado es el cambio de escenario: una candidatura que fue anunciada públicamente ahora enfrenta dudas, mientras su protagonista concentra esfuerzos en la conducción nacional de la U.

La política tiene momentos en que una campaña se acelera y otros en que se frena. Si Clara Luz Roldán realmente decidió congelar la carrera por Cali, la pregunta no es solamente por qué frenó: es qué encontró en el camino que la obligó a revisar la velocidad.

Ramiro Varela Marmolejo