De empresas nacionales a compañías con presencia internacional
La evolución del empresariado colombiano durante las últimas décadas muestra un cambio en la manera de hacer negocios. Algunas compañías que nacieron para atender el mercado nacional han construido operaciones, inversiones y redes comerciales fuera del país. Banca, tecnología, infraestructura, manufactura, alimentos e inversiones hacen parte de esta transformación.
En 2026, el empresario colombiano ya no puede analizarse únicamente por el tamaño de su empresa dentro del país. También es necesario observar su capacidad para participar en mercados internacionales, atraer capital, desarrollar compañías con presencia regional y competir en sectores dominados por grandes corporaciones.
El documento base toma como referencia dos dimensiones: la presencia en el listado Thought Leaders 100 de América Latina y la dimensión económica reflejada en el ranking de multimillonarios de Forbes 2026. La combinación de estos elementos permite observar tanto liderazgo empresarial como capacidad económica. El propio documento precisa que se trata de un ranking editorial y no de una clasificación oficial de Forbes o Thought Leaders 100.
David Vélez y la transformación de la banca
Uno de los cambios más visibles del empresariado colombiano está relacionado con la tecnología financiera. David Vélez, cofundador y CEO de Nubank, representa este proceso.
Nubank pasó de ser una empresa vinculada al mercado financiero brasileño a desarrollar operaciones en Brasil, México y Colombia, superando los 100 millones de clientes según el documento. Su expansión muestra cómo una compañía creada en América Latina puede utilizar la tecnología para competir en un sector tradicionalmente dominado por bancos establecidos.
El caso de Vélez también evidencia que la influencia empresarial puede construirse a partir de una plataforma tecnológica y no necesariamente desde un conglomerado tradicional. El documento lo ubica en el puesto 7 del Thought Leaders 100 de América Latina y registra su patrimonio en cifras de miles de millones de dólares.
Gilinski y la concentración del capital
Otra expresión del poder empresarial colombiano se encuentra en el sector financiero y las inversiones. Jaime Gilinski Bacal aparece en el documento asociado con banca, alimentos e inversiones, a través de estructuras empresariales que incluyen GNB Sudameris y participaciones en compañías como Grupo Nutresa.
Su trayectoria muestra otra forma de internacionalización: la adquisición, consolidación y administración de activos y compañías. A diferencia del modelo tecnológico representado por Nubank, aquí la expansión se produce mediante operaciones corporativas, inversión de capital y participación en distintos sectores.
El documento señala que Gilinski figura como el empresario colombiano con mayor patrimonio en 2026, aunque presenta cifras diferentes en distintos apartados. Esta diferencia constituye una razón para tratar los valores patrimoniales como referencias del documento y no como cifras únicas o definitivas.
El modelo construido por Luis Carlos Sarmiento
Luis Carlos Sarmiento Angulo representa una generación empresarial vinculada con la construcción, la infraestructura y la banca. Su trayectoria está asociada con Grupo Aval y entidades como Banco de Bogotá, Banco de Occidente y Porvenir.
Su caso permite entender la importancia que tuvieron los conglomerados empresariales en la consolidación del capital colombiano. El modelo no se limita a una compañía individual, sino que integra diferentes negocios dentro de una estructura corporativa.
La presencia de Grupo Aval en mercados de Centroamérica y el Caribe, particularmente a través de BAC Credomatic, amplía esta trayectoria más allá de Colombia. El documento registra un patrimonio de US$12.000 millones para 2026, aunque, al igual que en otros casos, las cifras patrimoniales deben entenderse dentro de la información suministrada por la fuente.
Alejandro Santo Domingo: inversión y conexión internacional
El caso de Alejandro Santo Domingo se diferencia por el peso de las inversiones internacionales. Su actividad está relacionada con capital privado, inversiones, bebidas y medios, y el documento destaca su participación accionaria en Anheuser-Busch InBev.
Esta trayectoria demuestra que la influencia empresarial también puede construirse mediante la participación en compañías globales y espacios internacionales de inversión. Su conexión con Estados Unidos y Europa amplía el alcance del capital colombiano y lo vincula con estructuras empresariales que operan por fuera del mercado nacional.
Tecnoglass: cuando la industria colombiana encuentra su mercado fuera del país
José Manuel Daes y Christian Daes representan uno de los casos industriales incluidos en el documento. Desde Barranquilla, Tecnoglass desarrolló una operación enfocada en vidrio arquitectónico, ventanas y productos para la construcción, con una fuerte orientación hacia Estados Unidos.
El dato más significativo es la diferencia entre sus ingresos provenientes de Estados Unidos y Colombia durante el primer trimestre de 2026: aproximadamente US$237 millones frente a US$7,5 millones, según el documento.
Esta relación permite observar que la internacionalización no consiste únicamente en exportar productos ocasionalmente. En el caso de Tecnoglass, Estados Unidos se convirtió en el principal espacio comercial de la compañía y en parte central de su estrategia de crecimiento. La empresa cotiza además en la Bolsa de Nueva York.
Christian Daes aparece vinculado especialmente con la expansión comercial y productiva de Tecnoglass. El documento señala el crecimiento de su red de distribución en Estados Unidos y un aumento del volumen de pedidos durante 2026.
Bancolombia y la expansión financiera regional
Juan Carlos Mora Uribe representa la continuidad de la banca colombiana como actor regional. Como presidente de Bancolombia, dirige un grupo financiero con operaciones en diferentes mercados latinoamericanos.
El documento lo ubica en la posición 10 del Thought Leaders 100 de América Latina. Su caso refleja una característica importante del empresariado colombiano: la internacionalización también se produce mediante la expansión de servicios financieros y la presencia de instituciones nacionales en otros países de la región.
Rappi y la nueva economía digital
Simón Borrero representa una generación diferente de empresarios. Su trayectoria con Rappi está asociada con el crecimiento de las plataformas digitales, el comercio electrónico y los servicios bajo demanda.
La empresa pasó de operar en Colombia a expandirse hacia distintos países latinoamericanos. De acuerdo con el documento, Borrero ocupa el puesto 12 del Thought Leaders 100 de América Latina.
El caso Rappi muestra que la internacionalización puede producirse a partir de modelos digitales capaces de replicarse rápidamente en diferentes mercados. Esta característica distingue a las nuevas empresas tecnológicas de los modelos empresariales basados principalmente en activos físicos, infraestructura o redes bancarias.
Grupo Argos: infraestructura con presencia internacional
Juan Esteban Calle asumió la presidencia de Grupo Argos el 1 de abril de 2026. Su trayectoria está relacionada con Cementos Argos y con la expansión internacional de la compañía, particularmente en Estados Unidos y el Caribe.
La combinación de activos de Cementos Argos con Summit Materials en Estados Unidos aparece en el documento como una de las operaciones estratégicas de mayor relevancia.
Este caso demuestra que la internacionalización empresarial colombiana también se encuentra en sectores tradicionales. Cemento, infraestructura, construcción y energía requieren inversiones de largo plazo, capacidad financiera y presencia en mercados donde las compañías compiten por proyectos de gran escala.
Colombina: exportar una industria construida en Colombia
César Caicedo representa el sector de alimentos y consumo masivo. Bajo el liderazgo de la familia Caicedo, Colombina desarrolló una plataforma exportadora y comercial con presencia en América Latina, Estados Unidos y otros mercados.
Su caso plantea una dimensión diferente de la internacionalización. No se trata de una empresa tecnológica ni de un banco, sino de una compañía industrial que ha llevado productos de consumo desde Colombia hacia otros mercados.
Esto muestra que la expansión internacional no depende de pertenecer a una industria tecnológica. También puede construirse mediante marcas, producción, distribución y conocimiento de los mercados de consumo.
Cinco sectores explican buena parte de la expansión
Al observar los diez casos, aparecen varios patrones. La banca y las inversiones tienen un peso importante, con nombres como Gilinski, Sarmiento y Mora. La tecnología está representada por Vélez y Borrero. La industria aparece con los hermanos Daes, mientras infraestructura y construcción están representadas por Grupo Argos. Los alimentos tienen en Colombina uno de sus principales ejemplos.
La lista también muestra dos caminos de internacionalización.
El primero consiste en llevar una empresa colombiana a otros mercados, como ocurre con Tecnoglass, Rappi, Bancolombia, Grupo Argos y Colombina.
El segundo consiste en invertir capital colombiano en compañías y activos internacionales, como se observa en los casos de Gilinski y Alejandro Santo Domingo.
Ambos modelos producen presencia internacional, pero requieren capacidades distintas: expansión operativa en un caso y gestión de capital e inversiones en el otro.
El reto ya no es solamente crecer en Colombia
La principal conclusión empresarial que surge del documento es que el tamaño del mercado colombiano no constituye el único espacio para el crecimiento de las grandes compañías nacionales.
Los casos analizados muestran empresas que han buscado nuevos mercados, capital, consumidores y oportunidades de inversión fuera del país. Estados Unidos aparece como un destino recurrente, mientras América Latina funciona como espacio natural de expansión para la banca, la tecnología y los servicios.
La internacionalización también cambia la naturaleza del riesgo empresarial. Una compañía que opera en varios países queda expuesta a diferentes monedas, regulaciones, ciclos económicos, competidores y condiciones políticas. Al mismo tiempo, diversificar mercados puede ampliar las posibilidades de crecimiento.
Una nueva generación empresarial
El grupo analizado combina empresarios de diferentes generaciones. Luis Carlos Sarmiento representa una trayectoria construida durante décadas alrededor de banca, infraestructura y construcción. Gilinski y Santo Domingo muestran el peso de las inversiones y los conglomerados. Vélez y Borrero representan modelos basados en tecnología y plataformas digitales. Los hermanos Daes muestran el potencial de la manufactura colombiana cuando encuentra un mercado internacional de gran escala.
No existe un único modelo para internacionalizar una empresa colombiana. La experiencia reunida en el documento muestra diferentes caminos: crear tecnología, consolidar capital, adquirir compañías, exportar productos, desarrollar infraestructura o construir plataformas de servicios.