Más de 200.000 hectáreas de caña, 82.104 hectáreas de páramos y un déficit de lluvias que modifica la disponibilidad de agua.

Consumo residencial, vertimientos, sediento monocultivo y veneno del mercurio

El Valle del Cauca vive una paradoja hídrica crítica:  Posee 47 cuencas hidrográficas, pero enfrenta el deterioro sistemático de su recurso vital. El río Cauca fuente del 70% del agua que consume Cali recibe más de 149 toneladas diarias de carga orgánica. De este impacto, Cali genera el 50% de la contaminación total, vertiendo aguas residuales con tratamiento apenas primario por la baja capacidad de la PTAR Cañaveralejo.

En los Farallones, la minería ilegal contamina con mercurio ríos clave como el Felidia, Cali y Dagua. A esta degradación se suma el impacto de sequías extremas: durante el fenómeno de El Niño, los caudales del Cauca caen hasta un 40%, provocando racionamientos en múltiples municipios.

Problemática Dato Clave Impacto Directo
Abastecimiento Caleño 70% depende del río Cauca Vulnerabilidad ante suspensiones por alta turbiedad.
Carga Contaminante 149+ Tn/día de residuos en el Cauca Pérdida severa de oxigenación y biodiversidad acuática.
Minería Ilegal Trazas de mercurio en 7 ríos locales Riesgo permanente para la salud pública regional.

Sin infraestructura sanitaria de tratamiento secundario ni una gobernabilidad ambiental estricta en la cuenca alta, la escasez hídrica amenaza la viabilidad socioeconómica del departamento.

 

El Valle del Cauca, superficie continental cercana a 2,07 millones de hectáreas.

Su sistema hídrico está conformado por el río Cauca, sus afluentes, las aguas subterráneas del valle geográfico, los páramos, los bosques, los humedales y las cuencas que nacen en las cordilleras Central y Occidental.

La disponibilidad de agua cambia durante el año. Según la CVC, el 91 % del área de la vertiente del río Cauca registra precipitaciones anuales entre 1.000 y 2.000 milímetros. En el 9 % restante, correspondiente a varias cuencas de la zona occidental y sur, los registros están entre 2.000 y 3.000 milímetros.

En 2026 se han presentado períodos con lluvias superiores a los promedios y otros con déficits importantes. En julio de 2026, el Valle del Cauca y el norte del Cauca recibieron 38,1 mm de lluvia, frente a 70,1 mm esperados. El déficit fue de 32 mm, equivalente a cerca del 50 %. En la zona Centro el déficit llegó a 65,4 % y en el Sur a 34,5 %.

En agosto continuaron las condiciones de menor disponibilidad. La CVC reportó caudales inferiores a los promedios históricos del río Cauca en las estaciones monitoreadas y disminuciones en varios de sus tributarios.

El río Cauca

El río Cauca es la principal corriente del departamento y cumple funciones de abastecimiento, riego, actividades industriales y conservación de ecosistemas.

Su comportamiento determina parte de la disponibilidad de agua durante los períodos secos. Por eso, la medición de caudales y calidad del agua es permanente. La CVC mantiene registros de variables hidrológicas y de calidad del río desde hace varias décadas.

El agua disponible en el río no representa toda el agua disponible en el departamento. Los acuíferos del valle geográfico también tienen un papel importante, especialmente para la agricultura.

Las aguas subterráneas

La CVC estima en aproximadamente 1.000 millones de metros cúbicos por año la disponibilidad de agua aprovechable de los acuíferos superior e inferior del valle geográfico. Ese volumen corresponde aproximadamente al 30 % de la recarga anual estimada y está sujeto a seguimiento de niveles y extracciones.

Los acuíferos permiten complementar las fuentes superficiales durante períodos de menor precipitación. La extracción debe mantenerse relacionada con la capacidad de recarga para evitar descensos prolongados de los niveles de agua.

La caña ocupa más de la mitad del área agrícola

La cifra de 300.000 hectáreas de caña necesita una precisión.

La UPRA registró para 2022 un área agrícola sembrada de 371.371 hectáreas en el Valle del Cauca. De ese total, 212.074 hectáreas correspondieron a caña de azúcar, el 57,1 % del área agrícola.

En ese año la producción fue de 23.884.742 toneladas, con un rendimiento promedio de 121,37 toneladas por hectárea.

Para 2023, la UPRA reportó 219.435 hectáreas de caña de azúcar, equivalentes al 58,7 % del área agrícola del departamento.

Asocaña utiliza otra cobertura estadística. Para la agroindustria de la caña reporta 238.350 hectáreas sembradas y señala que el 75 % pertenece a más de 4.500 agricultores.

En 2023, Asocaña registró 240.534 hectáreas sembradas y 193.003 hectáreas cosechadas. La producción de caña molida fue de 20,9 millones de toneladas, frente a 23 millones en 2022. El rendimiento pasó de 117,8 a 102 toneladas por hectárea.

Por tanto, para el Valle del Cauca es más preciso utilizar las cifras de 219.435 hectáreas de la UPRA para 2023 o explicar cuando se utiliza la cifra de 238.350-240.534 hectáreas de Asocaña. Las 300.000 hectáreas no deben presentarse como el área actual sembrada de caña exclusivamente en el departamento.

Caña y consumo de agua

La superficie cultivada hace que el riego sea un componente importante de la demanda de agua.

La agroindustria reporta avances en eficiencia del riego. Asocaña señala que los desarrollos de Cenicaña han permitido reducir hasta 50 % el número de riegos por ciclo de cultivo.

La reducción del número de riegos por hectárea no elimina la demanda total de agua de una superficie superior a 200.000 hectáreas.

Para establecer el impacto sobre la seguridad hídrica se necesitan datos consolidados de volumen utilizado por la caña, fuente de abastecimiento, número de concesiones, extracción de aguas subterráneas, agua proveniente de ríos y canales, consumo por hectárea y consumo por tonelada producida.

También es necesario comparar esos volúmenes con la oferta disponible en cada cuenca durante los meses secos.

Humedales y regulación del agua

Los humedales forman parte del sistema de regulación hídrica del valle geográfico.

La CVC registra aproximadamente 112 humedales, con una superficie cercana a 2.595 hectáreas.

El complejo de humedales del Alto río Cauca asociado a la Laguna de Sonso comprende 24 humedales y 5.524,9 hectáreas. El complejo tiene reconocimiento internacional como sitio Ramsar.

En 2025, la CVC destinó cerca de $1.700 millones para recuperación, limpieza y mantenimiento de 23 humedales.

Estos ecosistemas reciben agua durante períodos de lluvia y participan en la regulación de los niveles durante las crecientes. Su conservación tiene relación directa con el funcionamiento del sistema hídrico.

Páramos y zonas de conservación

La CVC registra seis complejos de páramos en el departamento, con aproximadamente 82.104 hectáreas. Estos ecosistemas aportan agua a las cuencas que abastecen diferentes municipios y actividades económicas.

El departamento cuenta además con más de 670.000 hectáreas bajo diferentes figuras de áreas protegidas, distribuidas en aproximadamente 222 áreas.

En programas de restauración y conservación, la CVC reporta 16 cuencas con Acuerdos Recíprocos por el Agua, cerca de 5.000 hectáreas en restauración, 350 hectáreas de manglar restaurado, 16 hectáreas de humedales restauradas y más de 8,5 millones de árboles sembrados.

Franjas de protección junto al río Cauca

La actividad agrícola también tiene relación con las zonas de protección de las fuentes de agua.

La CVC y el sector azucarero han trabajado en la recuperación de franjas forestales protectoras del río Cauca. En 2025 se reportaron alrededor de 160 hectáreas intervenidas.

La regulación establece una franja de protección de 50 metros desde la orilla del río en determinados sectores.

Frente a una superficie agrícola de más de 200.000 hectáreas de caña, las áreas restauradas representan una proporción reducida. La conservación de estas franjas permite disminuir la ocupación directa de las riberas y recuperar cobertura vegetal.

La situación hídrica en 2026

El Valle del Cauca tiene agua superficial, agua subterránea, páramos, bosques y humedales. Al mismo tiempo, concentra una superficie agrícola de más de 370.000 hectáreas, de las cuales más de 219.000 hectáreas corresponden a caña de azúcar, según la UPRA.

La diferencia entre la disponibilidad de agua en temporada de lluvias y en temporada seca es uno de los principales factores para la planificación.

En julio de 2026 se registraron 38,1 mm de lluvia frente a 70,1 mm esperados. En agosto se reportaron caudales del río Cauca inferiores a los promedios históricos.

La seguridad hídrica del Valle depende de mantener el abastecimiento de los municipios, conservar las fuentes de agua, controlar las extracciones subterráneas, mantener la calidad del río Cauca, proteger páramos y humedales y administrar la demanda agrícola.

Con más de 200.000 hectáreas de caña, el riego constituye una parte importante de esa demanda. La cifra que falta para completar el balance regional es un dato público, actualizado y por cuenca que permita saber cuántos metros cúbicos utiliza cada sector y cuánto queda disponible durante los períodos secos.

Redacción