La percepción de que el gobierno busca censurar algunos medios de comunicación, sacar del aire a ciertos periodistas que le resultan incómodos y seleccionar medios aliados para entrevistas, está relacionada con estrategias para controlar la narrativa pública y consolidar una “fuerte” imagen política.
Al limitar las entrevistas a medios considerados afines, el gobierno puede reducir la difusión de opiniones contrarias o críticas, buscando mantener una imagen positiva y coherente con sus intereses personales. La selección de medios “amigos”, permite al gobierno promover sus logros y mensajes de manera favorable, evitando cuestionamientos o críticas que puedan afectar su popularidad o estabilidad política.
La censura o la selección sesgada de medios, es un intento de limitar la independencia periodística, motivado por intereses políticos o ideológicos. Prefieren trabajar con medios que tengan una línea editorial alineada con sus objetivos, para garantizar un mensaje unificado y efectivo, es decir, “acomodado”, y con cero crítica u opiniones objetivas.
La libertad de prensa y la pluralidad de voces, son fundamentales en una sana democracia, por lo que cualquier tendencia hacia la censura o el favoritismo, debe ser objeto de discusión y vigilancia pública. Intentar bloquear la libertad de expresión, no solo frena cualquier forma de debate público y debilita la democracia, sino que atropella el derecho a informar, comunicar o evaluar cualquier acción del mandatario y su gobierno, por lo general quien lo hace, pretende ocultar información que no quiere mostrar, acuden a la descalificación de los periodistas, a desmeritar logros, espacios informativos, experiencia y profesionalismo de los comunicadores, manipulando las comunicaciones en lo que se debe decir, todo bajo un control y dirección única, lo vimos en Venezuela en época de Chávez, resultando sumamente peligroso y dictatorial por parte del gobierno.
La censura de los medios de comunicación, generalmente es vista como una medida problemática desde el punto objetivo de los derechos humanos y la libertad de expresión. En Colombia, como en la mayoría de los países democráticos, la libertad de prensa y de expresión, están protegidas por la Constitución y los compromisos internacionales, y cualquier intento de censura, debe ser cuidadosamente evaluado para garantizar que no viole estos derechos fundamentales.
Caso puntual la sentencia T-475 de 2024 de la Corte Constitucional que explica con claridad el derecho a recibir información y las libertades de expresión, amparada principalmente por la Constitución Política de 1991, específicamente, el artículo que garantiza este derecho el artículo 20, el cual establece:
“Se garantiza a toda persona la libertad de expresar y difundir su pensamiento y opiniones, la de informar y recibir información, y la de fundar medios masivos de comunicación, sin censura previa.”
Este artículo reconoce la libertad de expresión como un derecho fundamental, sujeto a ciertas excepciones establecidas por la ley, como la protección del honor, la seguridad nacional, y otros intereses legítimos.
Además, Colombia es signataria de tratados internacionales de derechos humanos que protegen la libertad de expresión, como el: Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (artículo 19), que también reconoce y protege este derecho.
Si un gobierno busca limitar o controlar ciertos contenidos mediáticos, esto puede generar preocupaciones sobre la transparencia, la pluralidad de voces y la vulneración de derechos ciudadanos a recibir información veraz y diversa. Un mandatario debe infundir respeto, confianza, no temor, el carácter no se forma por recompensa o aplausos, se forma por hábito; los egos NO caben cuando se dirige una nación, cuando el ego domina, puede obstaculizar decisiones objetivas, generar divisiones y afectar negativamente la gobernabilidad. Un buen líder debe ser un servidor público que actúe con responsabilidad y visión, dejando de lado el ego para trabajar en beneficio de toda la nación, en un marco democrático, no es correcto que un gobierno en Colombia intente censurar los medios de comunicación, ya que esto puede socavar la libertad de expresión y la democracia.
Queridos colegas, en medio de la censura y la adversidad, nuestra voz sigue siendo la voz del pueblo y somos el cuarto poder. Mantengamos la esperanza, la valentía y la pasión por la verdad. Juntos, seguiremos trabajando por la libertad de prensa y por una Colombia donde la información sea un derecho y no un privilegio..! Nunca he sido censurada bajo ningún criterio y espero no ser presa de ello, tengo la capacidad de evaluar con responsabilidad, sin sesgos, como también de reconocer logros que vayan en pro de toda una comunidad.
Reflexión 1: ¿Cómo afecta la censura en los medios de comunicación a la libertad de expresión y al derecho de la sociedad a estar informada de manera objetiva y pluralista?
Por último, quiero expresar mi gratitud a quienes leen mis columnas y confían en mi trabajo para investigar sus temas de interés; su curiosidad es mi mayor inspiración y el motor que impulsa cada nuevo artículo. Gracias..!
Habrá que seguir con la lupa puesta..!
Comunicadora y Periodista - [email protected]