Tim Cook recibió una empresa marcada por el legado creativo de Steve Jobs y entrega a John Ternus una potencia tecnológica de escala global. Entre 2011 y 2026, Apple multiplicó sus ingresos, amplió su catálogo, desarrolló un negocio de servicios multimillonario y consolidó una base de más de 2.500 millones de dispositivos activos.
El legado de Jobs
Steve Jobs renunció como CEO el 24 de agosto de 2011 debido a su estado de salud y recomendó a Cook como sucesor. Murió seis semanas después, el 5 de octubre. Aunque Apple era entonces una de las compañías más admiradas del mundo, la transición abría una duda inevitable: ¿podía la empresa mantener su capacidad de innovación sin su fundador?
Jobs dejó una Apple fortalecida por el iPod, iTunes, el iPhone, el iPad y la App Store. Durante el año fiscal 2011, la compañía facturó 108.249 millones de dólares y registró una utilidad neta de 25.922 millones. El iPhone se había convertido en su principal producto, pero Apple aún dependía en gran medida de la visión, las presentaciones y las decisiones de Jobs.
La era Cook
Cook había llegado a Apple en 1998 y dirigía sus operaciones globales. No era un diseñador estrella ni un vocero con el estilo de Jobs. Era el ejecutivo que ayudó a ordenar la cadena de suministro, reducir inventarios, negociar con fabricantes y convertir la producción de Apple en una maquinaria capaz de responder a una demanda mundial.
Su gestión mantuvo al iPhone como centro del negocio y expandió el alcance de la empresa. En el año fiscal 2025, el último completo bajo su dirección, Apple alcanzó ingresos récord por 416.161 millones de dólares y utilidades netas de 112.010 millones. Frente a 2011, los ingresos crecieron cerca de 3,8 veces y las ganancias más de cuatro veces.
El peso del iPhone
El iPhone siguió siendo la principal fuente de ventas: generó 209.590 millones de dólares en 2025, poco más de la mitad de los ingresos totales de Apple.
Sin embargo, una de las mayores transformaciones de Cook fue reducir parcialmente la dependencia de un único producto mediante la expansión de servicios. App Store, iCloud, Apple Music, Apple TV+, AppleCare, publicidad, pagos y suscripciones aportaron 109.160 millones de dólares en 2025.
Esta división convirtió a Apple en una compañía con ingresos recurrentes y una relación permanente con sus usuarios, incluso después de la compra de un dispositivo.
Nuevas categorías
En hardware, Cook impulsó cinco categorías nuevas de gran relevancia: Apple Watch, lanzado en 2015; AirPods, en 2016; HomePod, en 2018; AirTag, en 2021; y Apple Vision Pro, en 2024.
A ellas se suma la transición de los computadores Mac a procesadores propios Apple Silicon, iniciada en 2020. El cambio reforzó el control de Apple sobre el diseño de sus equipos, el rendimiento, la eficiencia energética y el desarrollo de software.
Durante sus 15 años también aparecieron decenas de versiones de iPhone, iPad, Mac, Apple Watch, AirPods y otros equipos. No existe, sin embargo, una cifra oficial única sobre el número total de dispositivos lanzados por Cook. Apple dejó de divulgar en 2018 las unidades trimestrales vendidas de iPhone, iPad y Mac, y tampoco publica un inventario global de todos los modelos y variantes comercializados.
Una empresa global
El tamaño actual de la empresa se refleja mejor en otro dato: Apple informó en enero de 2026 que su base instalada había superado los 2.500 millones de dispositivos activos. Esa cifra incluye iPhone, iPad, Mac, Apple Watch, AirPods y otros productos conectados a sus servicios.
La compañía pasó de vender equipos a administrar una enorme red global de usuarios, dispositivos, aplicaciones, pagos, suscripciones, contenidos y servicios digitales.
El turno de Ternus
El relevo llegó el 1 de septiembre de 2026. John Ternus, de 51 años, asumió como CEO después de 25 años en Apple. Ingresó en 2001, dirigió Ingeniería de Hardware y participó en el desarrollo de Mac, iPad, iPhone, AirPods y Vision Pro. Cook pasó a ser presidente ejecutivo de la junta directiva.
Ternus recibe una empresa cercana a los 4,6 billones de dólares de valoración bursátil, con una escala financiera sin precedentes. Su desafío será sostener ese crecimiento en un escenario distinto: competencia intensa en inteligencia artificial, regulación sobre la App Store, tensiones comerciales entre Estados Unidos y China y una creciente presión para encontrar el próximo gran producto después del iPhone.