El caos, 153   fallecidos, 34 desaparecidos, y los costos billonarios, nos obliga a romper la improvisación sismica, Cali debe abandonar el asistencialismo reactivo e integrar de manera vinculante la experiencia de 3 ciudades en  ingeniería sísmica. De San Francisco se debe importar la rigurosidad en el ordenamiento territorial y la redundancia hídrica; de Los Ángeles, la obligatoriedad legal del reforzamiento estructural retroactivo, para edificaciones vulnerables en concreto armado; y de Tokio, la automatización del riesgo mediante sensores de corte inmediato y disipación de energía. Este protocolo no es una formulación teórica: constituye la hoja de ruta para transformar el modelo de planificación de ciudad, obligando a que la futura infraestructura pública y privada no vuelva a repetirse como una trampa mortal ante la inevitabilidad de un nuevo terremoto.

Precisión técnica y salvar vidas

La supervivencia urbana en el minuto cero depende de ejecutar una respuesta automatizada articulada en 3 ejes. Primero, la activación de un Comando Unificado conectado a acelerógrafos en el Pacífico que disparen alertas móviles instantáneas y desplieguen brigadas, perros y drones en menos de 60 min. Segundo, una avanzada estructural relámpago coordinado con la Sociedad Colombiana de Ingenieros que clasifique predios por colores (Verde, Amarillo, Rojo) e imponga inspecciones obligatorias bajo la norma NSR-10 en zonas de adición informal. Por último, blindar la infraestructura crítica hospitales, subestaciones y plantas de agua con redes de respaldo redundantes, mientras se institucionalizan 2 simulacros comunitarios anuales en las laderas y en Aguablanca. La gestión de riesgos deja así de ser burocracia, politiqueria e inoperancia, para convertirse en ingeniería viva.

 El espejismo del líder

La gestión de la emergencia por el terremoto en Cali se caracterizó por graves deficiencias de la alcaldia en la planificación previa e improvisación en la en la respuesta institucional.Si bien existió un despliegue masivo y presencia en el terreno, faltó personal capacitado para dirigir técnicamente la emergencia. La tragedia, el caos, y la desorganización derivó en una comunicación deficiente y poco precisa sobre las estructuras colapsadas y con daños graves.

El Terremoto Cali del 2004 con los mismos edificios fracturados, Venezuela el 24 de junio 2026, alertó, el 30 de junio del 2026,  Caliescribe y el director, Ing. Ramiro Varela les hicimos recomendaciones inmediatas y en la plenaria del cabildo el 6 de julio, el Concejal, Mauricio Zamora, le presuntó y conminó al secretario de riesgo, Breayner Ricardo Peñuela, para tener el plan para mitigar el posible terremoto. Alli esta el acta del Concejo, respuestas con evasivas, y generalidades, como las expresadas en entrevista en Caliescribe, por otra secretaria de riesgo, Jocelyn Danna Carrillo, sin saber quehacer. Sr. Alcalde, el Consejo de redaccion le puso, 20/100 en la prevencion de riesgo. Esto penalmente es gravisimo.

Heroísmo tardío

Operativa de campo frente al vacío de la prevención. Consumada la tragedia por la ausencia total de previsión técnica, la administración mutó compulsivamente del letargo burocrático al activismo frenético e ininterrumpido sobre el barro. Aunque el despliegue operativo masivo y la intensa entrega humana del alcalde Eder en el terreno intentaron sofocar el fuego de la crisis, la dramática falta de liderazgo técnico opacó la respuesta con caos comunicacional y desinformación sobre edificaciones colapsadas. La evaluación de mil inmuebles y la instalación de albergues no logran borrar el pecado original: reaccionar con sobresaliente valentía operativa jamás compensará un reprobable balance en prevención. Cali atestiguó el choque definitivo entre la incapacidad estratégica de un gabinete ajeno al territorio y el ímpetu desesperado de apagar un incendio que ellos mismos se negaron rotundamente a prevenir. Obtiene en accion un 80/100 en el terremoto.

De la ilusión gerencial a la bancarrota moral

En el 2023, Alejandro Eder vendió la quimera del administrador incontaminado, en el 2024 – 2026 , entregó la ciudad al cálculo burocrático más ramplón. Con un 80% de rechazo popular en encuestas y el catálogo de promesas reducido a cenizas, su perfil “técnico” reveló su verdadera cara: incapacidad política disfrazada de honestidad y trabajo. Traicionó la bandera anticorrupción al convertir la gestión del riesgo en una puerta giratoria con 4 secretarios improvisados en menos de 3 años. La catástrofe desnudó que no había un plan estratégico, sino un reparto de cuotas, solo ver al secretario, Ricardo Peñuela, recomendado y contratista del Concejo, evidencia gran responsabilidad. El terremoto devoró  e hizo colapsar la narrativa gerencial, demostrando que gobernar sin política no es eficiencia, sino una negligencia criminal que sepultó la confianza de Cali. Caliescribe expresa con dolor la tragedia….

Tragedia no es accidente

Presunta responsabilidad penal por omisión deliberada. Los 151 muertos y 24 edificios reducidos a escombros no son un castigo de la naturaleza; son el dividendo de la negligencia institucional del alcalde Alejandro Eder, en esta institucion de 2 sussecretarios y lleva 11. Se ignoraron advertencias técnicas, se silenciaron alertas en el Concejo y se desmanteló la memoria científica de la ciudad para pagar favores de campaña. Colocar abogadas y politólogos al frente del riesgo sísmico no fue un error administrativo: fue un acto de imprudencia punible. La administración prefirió financiar contratos que blindar estructuras. Hoy, la reconstrucción no solo exige remover ruinas físicas, sino derribar la impunidad de la alcaldia de Cali. La tragedia de Cali tiene nombres, firmas y nombramientos oficiales; por ello, la respuesta no puede ser el perdón institucional, sino la investigacion rigurosa, el “Tigre” que ordene la comision de la verdad , para que finalmente haya cárcel y sanciones con indeminizaciones , para quienes cambiaron la prevención técnica por burocracia mortal.

Inestabilidad institucional

El carrusel que desmanteló la memoria técnica. El alcalde Eder y los 4 secretarios son co – responsables en el terremoto de la ausencia de prevencion, no se sabe quien fue mas irresponsable el que los nombró o los 4 que aceptaron: Jocelyn Danna Carrillo, María Alexandra Pacheco, Nicolás Suárez y Breayner Ricardo Peñuela. Cuatro nombres, 4 salidas administrativas sin experiencia en riesgos cuando entraron a la secretaria y cero preparaciones estratégicas.  Y hubo una sancion de Procuraduria, dal abogado Peñuela y estuvo por mas de 1 mes, Daniel Montoya, encargado.

Esta falta de criterio técnico no es fortuita; es el resultado de inestabilidad de la Secretaría de riesgo, convertida en botín político con 5 secretarios y 2 subsecretarios, pero han sido 11,  en apenas 2 años y 7 meses, sin la formación sísmica requerida. Poner a abogados al frente del riesgo en una metrópoli expuesta a fallas sismicas fue una decisión irresponsable que rompió continuidad administrativa, dinamitó la acumulación del conocimiento científico y dejó a Cali a la deriva en su peor momento.

Urgencia de una auditoría externa independiente

La respuesta gubernamental recurrió a una ingeniería social de la información donde la percepción sustituyó a la evidencia técnica. Al delegar la vocación en múltiples actores y mezclar reportes ciudadanos no verificados con datos estructurales de vigas y columnas, la Alcaldía expuso un “sancocho” comunicacional que minó la confianza pública. Se ignoraron los antecedentes sísmicos del 2004, las advertencias del informe de Caliescribe tras el sismo de Venezuela y el reclamo del concejal Mauricio Zamora en el Cabildo. Sancionar a los responsables de la prevencion, no lo hicieron; despues del 2004 que pasó con el POT 2015 que fue laxo;  Planeacion, Seguridad y Curadurias  en que fallaron, lo mismo estudios de suelos , diseños estructurales y constructores.

Se requiere Sra Fiscal, Sr. Procurador, Sr. Presidente de la Republica, una auditoría independiente que establezca las responsabilidades civiles, administrativas y penales, incluyendo la administración de Cali,  que prefirió la rotación burocrática sobre la rigurosidad científica. El Concejo tampoco ejerce el control constitucional y una comision de la verdad, para una ciudad, que se portó como pueblo

Terremoto: 153 muertos y 34 desaparecidos

En el último reporte oficial del terremoto, al 22 de agosto a las 7.00  p. m., registró 153 fallecidos, 34 desaparecidos y 1.657 heridos. Ya fueron rescatadas 88 personas y entregados 148 cuerpos a sus familias. La reducción de desaparecidos, de 47 a 34, responde al proceso de depuración de registros que adelantan las autoridades con entidades de salud, Medicina Legal y las familias.

Cali sigue contando víctimas, debera establecer, cuando termine la emergencia,porqué falló la alcaldia y la secretaria de riesgo , porque no hubo prevención. Y en junio 24 Venezuela preavisó, en junio 30 Caliescribe lo pidió e hizo recomendaciones, en julio 6 en plenaria del Concejo , el cabildante Mauricio Zamora exigió prepararse para un terremoto. Y ni una carta a los edificos del cono de Cañaveralejo y afectados del 2004.

1.412 edificaciones verificadas

El sismo al 22 de agosto 2026, 7.00 pm, con  colapso total 24 edificaciones, con colapso parcial 284 y daño estructural verificado 370, dentro de las 1.414 verificadas.

En la respuesta permanecen activas 1.100 personas y han sido rescatados 186 animales. Las cifras muestran que, además de las víctimas, Cali enfrenta una emergencia urbana que todavía está en proceso de dimensionarse.La revisión de las edificaciones será determinante para saber cuántas familias podrán regresar a sus viviendas, cuáles deberán permanecer fuera de ellas y cuales necesitan nuevo albergue..

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