Cepeda, Abelardo, Paloma y Fajardo: Conozca lo que se proyecta; Petro, deja la educación peor

Colombia llega a las elecciones presidenciales de 2026 con un sistema educativo marcado por desigualdad y falta de resultados claros. Durante el gobierno de Gustavo Petro, el Ministerio de Educación cambió de liderazgo cuatro veces, lo que afectó la continuidad de programas y políticas. Los sectores docentes, incluyendo FECODE, señalan la falta de diálogo con la comunidad educativa y la ausencia de estrategias concretas para mejorar la cobertura y la calidad.

Las políticas implementadas no lograron reducir la deserción escolar ni mejorar los resultados académicos en las regiones más pobres. La brecha entre colegios urbanos y rurales persiste: algunas instituciones cuentan con recursos y docentes, mientras otras carecen de infraestructura, tecnología y personal especializado. En lugar de cerrar las brechas sociales y regionales, la gestión de Petro consolidó desigualdades históricas.

Impacto en la cohesión social

La educación pública se considera un instrumento para reducir la desigualdad y promover la movilidad social. Su estancamiento afecta directamente la cohesión social. La ausencia de avances medibles en infraestructura, formación docente y calidad de aprendizaje demuestra que la educación no fue tratada como un eje estratégico de política pública durante la administración saliente.

Panorama electoral: candidatos y propuestas educativas

Los principales candidatos con opciones de triunfo presentan enfoques distintos sobre educación:

Iván Cepeda (Pacto Histórico)

Propone mantener la política de Petro, centrada en financiamiento público y acceso equitativo, que fue un fracaso en calidad educativa. Su enfoque relaciona educación con equidad y justicia social, pero carece de detalles técnicos sobre cómo mejorar resultados y calidad. Críticos señalan que su plan reproduce los problemas del gobierno actual: discursos generales sobre inclusión sin resultados concretos.

Abelardo de la Espriella (Derecha / Defensores de la Patria)

Su propuesta se centra en educación técnica y profesionalización vinculada al mercado laboral. Busca reducir la intervención del Estado y fomentar la participación del sector privado, considerando la competitividad económica como motor de desarrollo. Su plan tiene poca atención a la calidad educativa general y se enfoca en la relación entre formación técnica y empleo.

Paloma Valencia (Centro Democrático)

Propone un enfoque institucional y orientado a la calidad educativa. Busca mejorar la gestión escolar, la formación docente y los estándares académicos. Promueve competencias modernas, bilingüismo y participación privada, vinculando la educación con el mercado laboral. Sus propuestas son más detalladas en gestión, pero menos visibles en términos de impacto nacional.

Sergio Fajardo (Centro)

Coloca la educación en el centro de su plan. Propone medir pérdidas de aprendizaje, recuperar estudiantes desertores, implementar programas de apoyo socioemocional y ampliar la cobertura de educación integral en primera infancia. Su enfoque es estructurado y orientado a resultados medibles, con énfasis en evaluación constante y tecnología educativa.

Legado educativo y desafíos futuros

Durante el gobierno de Petro, la educación fue uno de los pilares del proyecto político, pero las promesas de mejorar equidad y calidad no se tradujeron en avances concretos. No hubo control sobre la calidad educativa, Fecode fue financiador de su campaña y allí inició su fracaso.

La crisis educativa refleja cambios frecuentes de liderazgo, políticas fragmentadas y falta de articulación con comunidades y docentes. Las brechas territoriales, deserción escolar y déficit en infraestructura y formación docente se mantienen, consolidando la percepción de que la educación no fue prioritaria.

De cara a 2026, las propuestas de los candidatos representan distintos enfoques: continuidad social (Cepeda), educación técnica ligada al mercado (De la Espriella), calidad institucional y competencias modernas (Valencia) y educación estructurada y evaluable (Fajardo). La educación será un tema central en el debate electoral, reflejando tanto las frustraciones de la ciudadanía como la necesidad de políticas claras que enfrenten desigualdad y mejoren resultados educativos.

Redacción