En Emcali, la orientación al usuario es un componente del sistema de atención. A través de este proceso, la empresa informa sobre trámites, servicios disponibles y el estado de las solicitudes registradas.

La orientación se presta en los canales telefónicos, digitales y presenciales. En cada uno, el usuario puede recibir información sobre requisitos, tiempos de respuesta y pasos a seguir según el tipo de solicitud.

Uno de los objetivos es reducir errores en la radicación de requerimientos. Cuando el usuario cuenta con información clara, el registro se realiza de forma adecuada y el proceso avanza sin reprocesos.

El servicio también incluye la consulta del estado de las solicitudes. Con el número de caso, el usuario puede conocer en qué etapa se encuentra su requerimiento, si fue asignado, ejecutado o cerrado.

En los puntos de atención, el personal orienta sobre trámites como nuevas conexiones, cambios de titularidad, revisiones técnicas y solicitudes de servicio. En los canales digitales, esta información está disponible para autogestión.

La orientación permite al usuario elegir el canal más adecuado según su necesidad. Algunos trámites pueden resolverse en línea, mientras que otros requieren atención presencial o intervención técnica.

Este proceso se articula con el registro en el sistema de información. La información entregada al usuario corresponde a los datos que reposan en la plataforma, lo que garantiza coherencia en la atención.

Además, la orientación contribuye al control operativo. Al informar correctamente, se disminuyen solicitudes incompletas y se mejora la asignación de recursos en la operación.

En la relación con la ciudadanía, este servicio permite mantener comunicación durante todo el ciclo de atención. El usuario no solo reporta, también recibe información para entender cómo avanza su solicitud.

La orientación no es un paso aislado. Hace parte de la gestión integral de Emcali y conecta la atención al usuario con la ejecución del servicio.

Ana Lucia Arango M