Un recorte que revela la verdad de un plan irresponsable
La decisión de la Alcaldía de Cali de reducir el empréstito autorizado por el Concejo de $3,5 billones a cerca de $2 billones deja una conclusión difícil de ocultar: el plan inicial no era viable, se sabia desde que los ciudadanos lo dijimos y Caliescribe denunciaron, que esto era un nuevo fracaso, un nuevo MIO, 21 megaobras, Termoemcali, los 5 parques de Ospina, etc, , en el sentido que no estaban estructurados y con los recursos iniciales , no se terminaban . La administración rogó aprobar en el Concejo en ese diciembre del 2024, negoció para tener el plan sin estudios e inclusive, para excluir irresponsablemente las obras en el acuerdo y el Concejo cedió. Todo ha sido un juego de excesiva temeridad.
Ahora el propio gobierno distrital terminó reconociendo que solo utilizará alrededor del 57 % del cupo de endeudamiento aprobado, porque los recursos se destinarán únicamente a proyectos que tengan estudios, respaldo financiero y posibilidad real de ejecutarse dentro del actual periodo de gobierno.
Traducido al lenguaje ciudadano, esto significa que muchas de las obras que se presentaron para justificar el empréstito simplemente no estaban listas para ejecutarse. Es decir, el Concejo aprobó un endeudamiento gigantesco basado en un portafolio de proyectos que, en la práctica, estaba sin estructuración.
Un plan sobredimensionado frente a la realidad
El recorte es la confirmación de que el plan de endeudamiento estaba sobredimensionado frente a la capacidad real de ejecución del gobierno municipal.
Cuando una administración solicita autorización para endeudar a la ciudad por $3,5 billones, se supone que cuenta con proyectos maduros, con estudios, diseños, fuentes de financiación claras y cronogramas de ejecución.
Pero si más de 1 año despues, el propio gobierno reconoce que solo puede ejecutar cerca de $2 billones, queda en evidencia que la planeación presentada inicialmente no correspondía a la realidad tecnica, fiscal , administrativa y financiera del Distrito. El alcalde Alejandro Eder, debe el debate publico y el Concejo el control politico..
Pregunta inevitable:
¿por qué se pidió autorización para un endeudamiento mucho mayor al que realmente podía ejecutarse?. Y previamente se lo dijimos los ciudadanos.
El Concejo debe ejercer control político Este episodio no puede cerrarse como si se tratara de un simple ajuste presupuestal.
El Concejo de Cali tiene la responsabilidad constitucional de ejercer control político sobre la administración distrital, ahora debe salvar su pellejo, porque el alcalde los hizo quedar muy mal.
Aprobar endeudamientos de gran magnitud implica confiar en la solidez técnica de los proyectos presentados por el gobierno. Como los proyectos no estaban listos, corresponde investigar qué ocurrió en los 11 meses del 2024, que no estructuron bien el empréstito.
La Constitución Política, en su artículo 313, y la Ley 136 de 1994 establecen herramientas de control político que los concejos municipales pueden utilizar frente a los funcionarios del gabinete del alcalde cuando su gestión genera cuestionamientos. La moción de censura, un mecanismo que permite exigir responsabilidades políticas cuando la gestión administrativa ha sido deficiente o errónea. Concejo debe hacerlo….
Los funcionarios deben responder
El Concejo debería citar a un debate formal a los funcionarios responsables de estructurar el empréstito, entre ellos: El Secretario de Hacienda, el director de Departamento de Planeación Municipal, la Secretaría de Infraestructura y el Secretario de Gobierno, como jefe de gabinete.
El objetivo no debe ser un simple intercambio de explicaciones burocráticas, sino establecer quién diseñó el plan de obras que llevó al Concejo a autorizar un endeudamiento de $3,5 billones que hoy la propia administración reconoce que no puede ejecutar.
Hubo errores graves en la planeación, improvisación en la formulación de proyectos o una presentación inflada del programa de obras, el Concejo tiene la obligación política de investigarlo.
La responsabilidad política no puede diluirse
En cualquier democracia local seria, una situación como esta activa de inmediato los mecanismos de control institucional. Porque detrás de estas decisiones no hay solo cifras en un documento financiero: está el futuro fiscal de Cali y la confianza de los ciudadanos en sus instituciones.
El plan de endeudamiento se construyó sobre proyectos incompletos o inviables, alguien debe responder políticamente por ello.
Y esa responsabilidad no puede diluirse en explicaciones técnicas ni en ajustes tardíos.
El Concejo tiene la palabra.
Su papel no es solo aprobar proyectos del Ejecutivo, sino vigilar que las decisiones que comprometen a la ciudad estén sustentadas en planeación seria y responsable.
Empréstito Eder $3,5 billones: Promesa. terminó en la mitad.