La maratón, prueba máxima del atletismo de fondo, recorre 42.195 kilómetros. Su origen combina la historiografía con la narrativa épica, evolucionando desde una necesidad militar hasta un fenómeno de masas y alta tecnología.

Origen: Entre la Gesta y la Norma

La disciplina nace de la leyenda de Filípides, soldado griego que en el 490 a.C. habría corrido desde Maratón hasta Atenas para anunciar la victoria sobre los persas antes de fallecer. No obstante, la distancia actual no se fijó en Grecia, sino en los Juegos Olímpicos de Londres 1908. Para que la familia real viera la salida desde el Castillo de Windsor y la meta frente al palco real, se establecieron las 26 millas y 385 yardas oficiales.

Biomecánica del Corredor

El rendimiento en la maratón depende de la eficiencia energética. La biomecánica se centra en minimizar el tiempo de contacto con el suelo y maximizar la propulsión.

  • Economía de carrera: El uso óptimo del oxígeno.
  • Cadencia: Los atletas de élite mantienen cerca de 180 pasos por minuto.
  • Fisiología: El cuerpo utiliza glucógeno y lípidos. El agotamiento del glucógeno muscular es lo que popularmente se conoce como “el muro” al llegar al kilómetro 30.

Récords y la Barrera de las Dos Horas

El progreso humano en esta distancia ha sido drástico. El keniano Kelvin Kiptum ostenta el récord mundial oficial con un tiempo de 2:00:35 (Chicago, 2023). Previamente, Eliud Kipchoge marcó una era de dominio absoluto.

“Ningún ser humano tiene límites”. — Eliud Kipchoge, tras bajar de las dos horas en un evento no oficial en Viena.

La Maratón en la Actualidad

Hoy, la disciplina se divide en dos mundos: la élite profesional y el corredor popular. El circuito de las World Marathon Majors (Tokio, Boston, Londres, Berlín, Chicago y Nueva York) congrega a miles de participantes, convirtiendo el deporte en un motor económico y social.

La tecnología ha transformado la competencia. El uso de placas de fibra de carbono en la mediasuela de las zapatillas permite un retorno de energía superior al 4%, redefiniendo los límites de la velocidad humana. La maratón dejó de ser solo una prueba de supervivencia para convertirse en una carrera de precisión técnica.

Nubela Meneses