El crecimiento de Cali ya no depende solo de la voluntad de un dibujante en una oficina técnica. Hoy, la transformación de grandes lotes o zonas deterioradas se rige por los Planes Parciales, una herramienta de planificación que define qué se puede construir, dónde van los parques y cómo se pagan las vías. Sin embargo, el éxito de estos proyectos no radica solo en el concreto, sino en la gobernanza: el equilibrio entre los intereses de los dueños del suelo, el sector público y, sobre todo, los ciudadanos que ya habitan el territorio.

Un Plan Parcial es, en esencia, un instrumento que “hace ciudad dentro de la ciudad”. En Cali, este proceso está liderado por el Departamento Administrativo de Planeación Municipal (DAPM). El mecanismo funciona bajo una lógica de reparto equitativo de cargas y beneficios.

  1. Iniciativa: Puede ser pública o privada. Un promotor propone urbanizar o renovar un área específica.
  2. Determinantes: Planeación define las “reglas del juego” (medio ambiente, servicios públicos, movilidad).
  3. Formulación y Participación: Aquí entra la gobernanza. El proponente debe presentar el diseño y, por ley, abrir espacios de socialización.
  4. Concertación y Adopción: Tras ajustes técnicos y diálogos con la comunidad, el alcalde firma el decreto que le da vida legal al plan.

La participación no es un favor institucional, es un requisito legal (Ley 388 de 1997). Los ciudadanos tienen derecho a conocer las densidades (cuánta gente vivirá allí), las alturas de los edificios y las compensaciones en espacio público que recibirá el sect

En los últimos dos años, Cali ha visto un giro hacia la renovación urbana y la expansión organizada en zonas como el sur y el corredor de la calle 25.

  • El Proyecto Ciudad Paraíso: En el centro de la ciudad, la experiencia ha sido agridulce pero educativa. La gobernanza aquí ha enfrentado el reto de integrar a los residentes antiguos y comerciantes del sector del Calvario y San Pascual. Se han fortalecido las mesas de veeduría para vigilar que la infraestructura pública avance al mismo ritmo que los apartamentos privados.
  • Planes en el Corredor de Expansión (Pance y Jamundí): En estas zonas, la participación ciudadana se ha centrado en la protección de cuencas hídricas. Los comités ambientales han logrado que se ajusten los diseños originales para respetar franjas forestales, demostrando que la presión ciudadana informada puede modificar decisiones técnicas.
  • Actualización del POT: Durante el último año, el debate sobre la actualización de las normas urbanas ha permitido que juntas de acción comunal (JAC) y administradores de propiedad horizontal exijan mayores cesiones de tierra para parques, ante el déficit de zonas verdes en barrios consolidado

Si usted vive cerca de un área donde se anuncia un Plan Parcial o siente que el desarrollo de su barrio está ignorando a la comunidad, existen rutas claras para actuar:

  1. Canales oficiales de información: Debe dirigirse al Departamento Administrativo de Planeación Municipal, ubicado en el Centro Administrativo Municipal (CAM). Allí puede solicitar el expediente del Plan Parcial de su interés. La información es pública.
  2. Derecho de Petición y Observaciones: Durante la etapa de “Anuncio del Proyecto”, cualquier ciudadano puede radicar observaciones técnicas o sociales. No necesita un abogado; basta con un documento escrito donde exprese cómo el proyecto afecta su calidad de vida o qué sugerencias tiene para el espacio público.
  3. Instancias de apoyo:
  • Personería Distrital de Cali: Es la entidad encargada de velar por el debido proceso y proteger los derechos de los ciudadanos ante la administración. Puede pedir acompañamiento para que las socializaciones no sean meros actos informativos, sino diálogos reales.
  • Consejo Territorial de Planeación (CTP): Es el espacio donde la sociedad civil tiene voz técnica. Puede acercarse a sus representantes para elevar inquietudes de escala ciudadana.
  1. Participación colectiva: La mejor forma de incidir es a través de la Junta de Acción Communal (JAC) o la Junta Administradora Local (JAL). Un grupo organizado tiene más peso en la mesa de concertación que un ciudadano aislado.

La gobernanza en Cali no debe ser entendida como un obstáculo para el desarrollo, sino como el seguro de vida de los proyectos. Un Plan Parcial que nace de espaldas a la gente está condenado a la resistencia jurídica y social; un plan concertado, en cambio, construye barrios que la gente realmente quiere cuidar.

Nubela Meneses